Argelia vuelve a dar alegrías a los exportadores españoles tras la crisis del Sáhara
Las ventas de productos al país africano recuperan cifras anteriores al bloqueo del Gobierno de Tebune. Los empresarios se quejan aun de exceso de burocracia, pero describen un mercado de oportunidades
Puerto comercial de Argel. (EFE/Laura Fernández Palomo)
En Argelia por fin se cuecen 'tajines' con la pasta cerámica de José Vicente Montesa. Su empresa, Pastas y Borbotinas Cerámicas, suministradora de la materia prima necesaria para fabricar el clásico recipiente magrebí de cocina, tuvo que echar el freno de mano hace tres años a un importante pedido por el bloqueo que el Gobierno de Abdelmayid Tebune impuso al comercio con España en represalia por el giro del Ejecutivo de Pedro Sánchez en la posición sobre Marruecos y el conflicto del Sáhara Occidental. Una quincena de contenedores se quedaron en el Puerto de Valencia sin salir porque no tenía garantías de cobro por parte del banco argelino, pese a que su importador estaba comprometido a desembolsar el pedido.
A finales del año pasado, el problema de Montesa fue muy distinto, porque no hay comercio internacional sin incidentes: contrató con la naviera MSC el transporte de cuatro contenedores con el puerto de Argel como destino y terminaron desembarcados en otro enclave marítimo en el este del país norteafricano, el de Djen Djen, a 360 kilómetros por carretera. "No fue un error, el puerto de Argel estaba saturado y MSC mandó el barco a Djen Djen", explica el empresario.
Pastas y Borbotinas Cerámicas es una de las muchas empresas españolas que vuelve a hacer negocios con Argelia desde el fin del cierre comercial en noviembre de 2024. Entre enero y mayo de 2025, se habían vendido a importadores argelinos algo más de 900 millones de euros en productos españoles, casi la mitad de todo lo que se comercializó en doce meses en 2021, cuando las ventas superaron los 1.800 millones, ejercicio anterior al del bloqueo comercial (el oficial y el extraoficial) que impuso el régimen del país. No son los números prepandemia, pero desde el levantamiento de las restricciones comerciales impuestas a España, la reanudación de las transacciones bancarias y el comercio bilateral ha disparado los ingresos exteriores un 162% si se comparan los cinco primeros meses de este año con los del año pasado, según el último balance de Comercio Exterior del Ministerio de Economía.
Las cifras están muy lejos de poder compensar el desequilibrio en la relación comercial derivada de la fuerte importación de hidrocarburos (gas) que España registra de Argelia en sentido inverso. El saldo es muy favorable para el flanco árabe. Pero la normalización y recuperación del negocio es, según los expertos de cámaras de comercio y consultores conocedores de este mercado, una buena noticia para los intereses españoles. Un dato: en el primer semestre del año, Argelia es el tercer país que más contenedores (160.993 TEUs) mueve con el Puerto de Valencia, tras China (386.562) y Estados Unidos (195.534), según datos de Valenciaport.
"En enero de 2024 se inició el proceso de liberalización de las importaciones argelinas de productos españoles, en concreto con el pollo y la carne, y los vehículos de transporte de mercancías. Es por ello que ambas partidas sean las de mayor volumen de exportación a Argelia en los diez primeros meses de 2024, tanto a nivel de España como de la Comunidad Valenciana y de la provincia de Valencia", señala un informe de riesgo país elaborado en febrero por la Cámara de Comercio de Valencia. Además de coches y carnes, los sectores agroquímicos, de maquinaria y de aparatos eléctricos han experimentado una importante recuperación desde el levantamiento del veto comercial.
"Argelia es un país complicado. Está muy burocratizado y tiene trabas arancelarias y bloqueos a productos que compiten con su producción local. Hay que conocerlo muy bien, pero al mismo tiempo tiene muchas oportunidades. El crecimiento está siendo exponencial, con demanda de un lado y del otro. Durante el bloqueo, los argelinos casi querían recuperar el tiempo perdido más que nosotros", explica el consultor Alfonso Tapia.
Fundador de la agencia de internacionalización Omnicrea, Tapia lleva once años trabajando el mercado argelino y ha asesorado a entidades públicas de apoyo al comercio exterior de la Generalitat Valenciana, Murcia, Castilla-La Mancha, Andalucía o Madrid. Resalta la "estabilidad económica, el crecimiento lineal y la inflación controlada" del país magrebí y cree que algunos cambios legislativos recientes en materia de financiación van a abrir nuevas posibilidades y ayudar a consolidar las relaciones comerciales y la implantación extranjera. Coincide con Montesa en que hay asignaturas pendientes en materia de inversión portuaria y logística, pero cree que con un enfoque "de colaboración" a largo plazo las posibilidades de crecimiento y generación de negocio son incluso superiores a las de Marruecos. "Marruecos es un avión y está creciendo de forma imparable, pero Argelia es otra cosa, más rico, con oportunidades y todo por hacer", afirma el consultor.
En Argelia por fin se cuecen 'tajines' con la pasta cerámica de José Vicente Montesa. Su empresa, Pastas y Borbotinas Cerámicas, suministradora de la materia prima necesaria para fabricar el clásico recipiente magrebí de cocina, tuvo que echar el freno de mano hace tres años a un importante pedido por el bloqueo que el Gobierno de Abdelmayid Tebune impuso al comercio con España en represalia por el giro del Ejecutivo de Pedro Sánchez en la posición sobre Marruecos y el conflicto del Sáhara Occidental. Una quincena de contenedores se quedaron en el Puerto de Valencia sin salir porque no tenía garantías de cobro por parte del banco argelino, pese a que su importador estaba comprometido a desembolsar el pedido.