Aena busca un lobista para abrirse hueco en Bruselas en medio de la disputa con Ryanair
El gestor aeroportuario está en plena búsqueda de un asesor de asuntos públicos que le ayude con una estrategia para los asuntos europeos y siga la actualidad comunitaria
El presidente de Aena, Maurici Lucena. (Europa Press/Albert Ortega)
Aena quiere abrirse hueco en las instituciones europeas. El gestor aeroportuario, controlado en un 51% por Enaire, empresa dependiente del Ministerio de Transportes, quiere un lobista que tenga oficina en Bruselas y en España para que le asesore ante las instituciones de la Unión Europea en asuntos de regulación del sector de la aviación y, en concreto, en ámbito aeroportuario. Una búsqueda que se produce en pleno debate de la directiva europea de tasas aeroportuarias y con una batalla abierta con la aerolínea irlandesa, Ryanair.
Un experto en asuntos públicos que, a cambio de 576.000 euros, deberá identificar en los próximos dos años aquellos temas que puedan afectar a la actividad de Aena. "Con especial atención a la regulación del sector de la aviación y, en concreto, en ámbito aeroportuario", explica el gestor de 46 aeropuertos en España. Es decir, el trabajo de este lobista debe ser analizar, prevenir y mitigar los efectos de cualquier novedad regulatoria que afecte a los intereses de Aena.
Una tarea por la que son conocidas consultoras como Rud Pedersen, Atrevia, Kreab o Acento. Los candidatos debían presentar sus ofertas antes del 26 de junio, aunque Aena ha modificado este contrato para ampliar el plazo. "Este expediente está en proceso de licitación y el plazo de recepción de ofertas termina el 7 de julio", explican desde la compañía a El Confidencial. Para ganar este contrato, la empresa que preside Maurici Lucenapide que se hayan hecho tareas en aviación y transporte aéreo en empresas con más de 5.000 trabajadores en España o en el resto de la Unión Europea.
Su mandato se concentra en dos objetivos. Por un lado, el asesoramiento estratégico para diseñar la hoja de ruta de Aena en asuntos europeos y crear un cuadro de mando estratégico para identificar tanto los asuntos como los actores clave para la compañía en estas instituciones. Este lobista también participará en las reuniones de aquellos equipos de Aena que se vean afectados por asuntos europeos y deberá identificar iniciativas con financiación de la Unión Europea. El segundo objetivo es seguimiento y asesoramiento proactivo de los debates en la Comisión, el Parlamento, el Consejo Europeo y otros organismos relevantes comunitarios.
Un momento 'caliente' para el sector
El lanzamiento de esta licitación coincide con la evaluación exhaustiva que se está llevando a cabo en la Comisión Europea sobre la directiva de tasas aeroportuarias. Este proceso, conocido como fitness check, concluirá con la redacción de un informe con recomendaciones, que se dará a conocer antes de que finalice 2025. Después podrían iniciarse en Bruselas los trabajos legislativos que derivasen en una modificación del actual reglamento o en el desarrollo de uno nuevo.
Los lobbies que representan a las aerolíneas en el entorno comunitario ya han fijado posiciones. "La legislación aeroportuaria de la UE debe contribuir a un mercado de servicios aeroportuarios eficiente y competitivo a nivel europeo", señaló la asociación Airlines For Europe (A4E) en un comunicado difundido en junio del año pasado, cuando la Comisión sometió esta cuestión a consulta pública. Manifestó que su intención es "lograr unas tasas razonables como base para la competitividad de la aviación en la UE".
Esta licitación coincide con la evaluación exhaustiva que se está llevando a cabo sobre la directiva europea de tasas aeroportuarias
A4E lleva años exigiendo una reforma de la Directiva 2009/12/CE, que es la que regula las tasas desde hace dieciséis años. En su estado actual, sostienen que "sigue siendo inadecuado e ineficaz, ya que solo aborda los aspectos procedimentales para la fijación de tasas aeroportuarias y no protege a las aerolíneas ni a sus pasajeros del abuso de poder de mercado por parte de los aeropuertos". Asimismo, cree que "no ha proporcionado un marco para prevenir la tarificación excesiva y la rentabilidad excesiva".
Frente con Ryanair
Este discurso es el que ha mantenido Ryanair en su reciente ofensiva contra Aena. La compañía low cost lleva tiempo criticando que la estructura de precios del gestor aeroportuario nacional está orientada a grandes aeropuertos e impide el crecimiento en los regionales, donde impone tasas "excesivas". Esta queja le llevó a renunciar a 800.000 plazas en las ciudades con menos tráfico aéreo, mientras que en Madrid o Málaga aumentó su presencia para este verano. Le amenazó, además, con más trasvases de vuelos desde España hacia otros países europeos si no aplica incentivos.
El presidente de Aena, Maurici Lucena, calificó esa postura como un "chantaje en toda regla". Defendió que el sistema aeroportuario español "no se puede hacer a la medida de Ryanair", sosteniendo que el sistema debe ser "equilibrado y atender a la generalidad de los modelos de negocio de las aerolíneas". Con la contratación de la agencia podrá trasladar en primera persona su posición a Bruselas, donde Ryanair lleva tiempo haciendo lobby, con reuniones como la que mantuvo a finales de enero con el comisario de Transporte, el griego Apostolos Tzitzikostas.
En cualquier caso, las tasas aeroportuarias las decide Aena y luego deben contar con la aprobación de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y del Ministerio de Transportes. Lo que hace la Comisión Europea es establecer unas reglas mínimas y comunes para tratar de evitar abusos, competencia desleal o falta de transparencia.
Aena quiere abrirse hueco en las instituciones europeas. El gestor aeroportuario, controlado en un 51% por Enaire, empresa dependiente del Ministerio de Transportes, quiere un lobista que tenga oficina en Bruselas y en España para que le asesore ante las instituciones de la Unión Europea en asuntos de regulación del sector de la aviación y, en concreto, en ámbito aeroportuario. Una búsqueda que se produce en pleno debate de la directiva europea de tasas aeroportuarias y con una batalla abierta con la aerolínea irlandesa, Ryanair.