Fernández-Cuesta: "REE buscaba lograr objetivos de política energética días antes del apagón"
El asesor energético senior de Alantra Partners evalúa la situación del sector energético en España y Europa, desde los motivos que permitieron el apagón general del 28 de abril al peso de la política energética en la geopolítica
Un conductor va a 120 kilómetros por hora por una carretera de montaña que tiene un límite de velocidad de 30. Pasa la primera curva y se siente satisfecho, pero en la segunda se le cruza un conejo. Se despista, frena mal, no toma la curva y se despeña. ¿De quién es la culpa? ¿Del conejo, de la curva, de la carretera, del conductor o de quien le dijo al conductor que fuera a esa velocidad?
Es con este símil con el que Nemesio Fernández-Cuesta, asesor energético senior de Alantra Partners y ex Secretario de Estado de Energía, planteó la cuestión de la responsabilidad que había detrás del apagón del 28 de abril durante la decimonovena edición del ciclo de conferencias El valor de la experiencia, organizado por El Confidencial e Ibercaja, conducido por José Antonio Zarzalejos, presidente del Consejo Editorial de El Confidencial, y con la participación de José Vicente Marco, director Territorial de Ibercaja en Madrid. Bajo su perspectiva, los anuncios de Red Eléctrica Española (REE) de haber superado el récord en absorción de energía renovable en el sistema en la semana previa al apagón manifiestan un enfoque no hacia el cumplimiento de sus funciones, sino a “contribuir a un objetivo de política energética”. Siguiendo con la comparación, “si el conductor está orgulloso de pasar la primera curva a 120, a lo mejor es porque tiene que responder a alguien que le ha dicho que vaya a 120”, comentó.
Independientemente, para Fernández-Cuesta, la responsabilidad directa cae sobre REE, cuya decisión de operar con bajos niveles de potencia síncrona, la que proviene de los generadores de turbina y brindan estabilidad, compara con el exceso de velocidad. “Aquel día había conectados tres ciclos combinados y la potencia nuclear estaba a la mitad”, apuntó el asesor energético, matizando que los primeros entran “porque lo dice Red Eléctrica, de lo contrario no”. “En comparación, ahora hay veintiséis en vez de tres conectados”, añadió, señalando la “clara”diferencia en el funcionamiento de la red aquel día.
A este funcionamiento temerario se le añaden otros factores que para el asesor energético representan a la carretera de montaña, como es la estación del año. La baja demanda eléctrica en primavera y las horas de sol más largas hicieron que incorporar un alto volumen de generación renovable sea “tomar más riesgos de lo debido”. También identificó a la falta de instalaciones de almacenamiento eléctrico y de baterías en España como factores de riesgo, atribuyendo la ausencia de las últimas a la política. “El Gobierno no ha aprobado los mecanismos de capacidad para ayudar a la rentabilidad inicial de las baterías que sacó a consulta pública en el 2021. Estamos en el 2025 y aún no hay noticias”, señaló.
Finalmente, es la diferencia entre la demanda y la capacidad eléctrica que tiene la economía española la que, para el asesor energético, facilitó el suceso. “La demanda eléctrica en España ha ido bajando desde 2007, mientras que la capacidad productiva ha pasado de tener 85.000 MW a tener 125.000 MW actualmente, un 44% más”, explicó. Ese déficit de demanda obliga a tener que abrir y desacoplar líneas durante el día para mantener la tensión baja, lo que desactiva el mallado de la red, clave para aislar los problemas.
Electrificación de la economía
Para Fernández-Cuesta, este déficit de la demanda se presenta como un obstáculo para las posiciones “inconsistentes” del ecologismo militante que busca electrificar la economía fomentando las renovables. Sostiene que para aumentar la demanda es necesario disminuir el precio de la electricidad, mientras que la necesidad de incluir energía síncrona por parte de REE para brindar estabilidad al sistema lo encarecen. Parte de este encarecimiento es por la alta fiscalización de estas fuentes de energía estable que últimamente termina repercutiendo en el consumidor. “Son impuestos a la electricidad, no a las eléctricas, porque las terminan pagando los consumidores”, resaltó mientras explicaba la necesidad de hacer un análisis sobre estos tipos.
En el caso de la nuclear, las imposiciones son aún mayores, contando con un impuesto estatal de cinco euros por megavatio más el impuesto autonómico. “También hay inconsistencias en el Partido Popular, Guardiola quiere que no se cierre la central de Almaraz, pero no le quita los seis euros por megavatio de impuesto autonómico”, comentó haciendo referencia a María Guardiola, presidente de la Junta de Extremadura. En total, calcula que la producción nuclear tiene aproximadamente un 25% de impuestos, poniéndola en desventaja frente a otras fuentes de energía.
Según su análisis, una reducción de la presión fiscal y un cese a las políticas que buscan cerrar las nucleares son necesarias para garantizar una fuente de energía estable y que no genere emisiones. Sobre el segundo requisito, Fernández-Cuesta sostiene que el cierre total actualmente es inviable, principalmente por Cataluña, donde “no se van a cerrar seguro, porque más del 50% de la electricidad que producen es nuclear”. Aun así, también considera que la propuesta de ley del Partido Popular para frenar el cierre está lejos de salir adelante debido a la “técnica de la mesa del Congreso” de prorrogar el periodo de enmienda.
Futuro energético en Europa
Mirando más allá de España, mencionó también los avances tecnológicos en los reactores nucleares en Francia y el desarrollo de reactores modulares como alternativas para mejorar la eficiencia de esta energía. Asimismo, los cambios de dirección en las políticas energéticas en Dinamarca y Alemania en vista del apagón en la península son favorables, aunque también sirven como precaución por la “dificultad que representa reabrir reactores que ya están cerrados”. El caso de Alemania también sirve para ilustrar la importancia de mantener cierta independencia estratégica con la escalada del precio de la luz tras el inicio de la invasión de Ucrania debido al alto nivel de dependencia al gas ruso.
“Los alemanes se olvidaron de la importancia del suministro seguro y se quedaron solo con el accesible”, sentenció el ex Secretario de Estado de Energía señalando que “ya en 2024, con el precio del gas normalizado, se hubiesen ahorrado 9000 millones de euros en electricidad si tuvieran los grupos nucleares abiertos”. Comparando a Europa con el resto de potencias, la Unión carece de las ventajas estratégicas que Estados Unidos tiene en el gas y petróleo y que China sostiene en el carbón. “La única oportunidad competitiva que tiene Europa es la renovable”, defendió incluyendo a la energía nuclear dentro de dicha categoría.
Las políticas de Trump
Pocos comentarios positivos cayeron por parte del experto sobre la política de aranceles que el presidente estadounidense Donald Trump se resiste a mantener. Para Fernández-Cuesta, esta política fiscal responde más a una estrategia de poder diplomático que económico, señalando al acuerdo alcanzado entre el país americano e Inglaterra. Estados Unidos impone un arancel genérico de 10 puntos, mientras Inglaterra le impone solo 3,5. “Eso le gusta mucho a Trump, ha ganado la negociación”, señaló, explicando que refuerza una imagen de “subordinación”. Sobre las negociaciones con Europa del próximo 9 de julio, recordó que la industria cultural y la agrícola suelen ser motivos de disputa y señala que en esta ocasión podrían incluirse dificultades debido a las nuevas legislaciones europeas a la Inteligencia Artificial, los grandes buscadores y las redes sociales.
Sobre la postura en respuesta a las políticas de la Casa Blanca por parte del gobierno español tampoco cayeron comentarios positivos. Desde su lectura personal, el asesor energético calificó el viaje del presidente Pedro Sánchez a China desde un punto de vista de política interna. “Toda política comercial europea la fija la comisión”, recordó considerando que el mensaje era “decirles a sus socios de gobierno que él no se arruga ante Estados Unidos”. Tampoco considera que estos movimientos podrían repercutir en la economía española, poco expuesta al mercado norteamericano y protegida por el libre comercio dentro de la Unión. Su única preocupación es en, términos estratégicos, Marruecos, señalando que “si ya hay discusión por incrementar un punto o dos el gasto militar, ante un problema gordo en el Sahel, estamos hablando de cinco, seis o hasta siete puntos”.
También abordó los comentarios expansionistas que el Presidente Trump realizó sobre Canadá y Groenlandia, enfocándose en la posición que ambos países tienen en el Ártico. Después de Rusia, ambos países controlan la segunda y tercera mayor parte del círculo polar, respectivamente, región que con el cambio climático y el deshielo, principalmente en verano, podrían abrir nuevas rutas navegables. “Va a ser una zona de tremendo poder y con tremendas repercusiones sobre la hegemonía mundial en las próximas décadas”, señaló, interpretando las acciones de la Casa Blanca como una toma de posiciones.
Un conductor va a 120 kilómetros por hora por una carretera de montaña que tiene un límite de velocidad de 30. Pasa la primera curva y se siente satisfecho, pero en la segunda se le cruza un conejo. Se despista, frena mal, no toma la curva y se despeña. ¿De quién es la culpa? ¿Del conejo, de la curva, de la carretera, del conductor o de quien le dijo al conductor que fuera a esa velocidad?