El ultraconservador magnate tras Smartbox pone a la venta su negocio dental español
La compañía con sede en Sevilla continúa creciendo a doble dígito en facturación y se posiciona como un candidato ideal para actores industriales del sector, como Donte Group (Vitaldent)
Dental Company, una de las tres mayores redes de clínicas dentales del país, por número de centros, ha encargado al banco de inversión Arcano la búsqueda de un relevo para su actual accionariado. La mayoría del capital está en manos del polémico inversor francés Pierre-Edouard Stérin, conocido por su activismo político vinculado a la extrema derecha y por ser el fundador de Smartbox, empresa que comercializa las icónicas cajas de regalos y experiencias.
"Exiliado fiscal en Bélgica, pero 'patriota', militante radical antiaborto, admirador de Elon Musk y partidario de la remigración" así describe el diario progresista Le Monde a Pierre-Edouard Stérin en uno de sus perfiles más recientes. Este inversor forma parte desde 2017 del accionariado de Dental Company, donde posee el 70% del capital.
Con más de 15 años de trayectoria, Dental Company opera en España a través de 110 clínicas repartidas por el país, y ha atendido medio millón de pacientes. Fuentes del sector señalan que la compañía presenta actualmente una facturación cercana a los 50 millones de euros. El segundo accionista del grupo es el fondo británico de private equity Headway Capital Partners, que ostenta una posición minoritaria desde 2018.
En el momento de su entrada en la compañía, Pierre-Edouard Stérin destacaba por ser el fundador de las icónicas Smartbox, un proyecto que le permitió cumplir uno de sus sueños: ser multimillonario. Stérin figura entre las mayores fortunas de Francia y es reconocido como uno de los principales business angels del país.
Su patrimonio actual se estima en torno a 1.400 millones de euros. Más allá del éxito obtenido con Smartbox, Stérin ha estado vinculado a otros proyectos de gran repercusión, como la aplicación La Fourchette —hoy conocida como TheFork— y la cadena de restaurantes La Pataterie.
150M para combatir el mundo woke
De todos los sectores en los que ha invertido —con mayor o menor éxito—, solo le quedaba uno por explorar: la política. Durante años, Stérin buscó la oportunidad adecuada para adentrarse en este terreno, y fue en julio de 2024 cuando el diario francés Le Monde reveló sus verdaderas intenciones.
Su proyecto, bautizado como Plan Périclès, tiene como objetivo facilitar la victoria ideológica y electoral de la derecha y la extrema derecha en Francia, a través de una inversión estimada de 150 millones de euros a lo largo de diez años.
Más allá de su odisea política, que aún no ha concluido, el inversor busca poner fin a su relación con el grupo dental. Aunque razones comunes, como la finalización del periodo de inversión, pueden justificar la salida del empresario francés, existen otros motivos que también la explican. Entre ellos, destaca que la compañía no ha logrado cumplir con su ambicioso plan establecido en 2017, que contemplaba la apertura de 500 clínicas para 2022, así como su internacionalización.
Un candidato para Vitaldent
No obstante, la compañía con sede en Sevilla continúa creciendo a doble dígito en facturación y se posiciona como un candidato ideal para actores industriales del sector, como Donte Group (Vitaldent).
Tal como adelantó este medio en exclusiva, Advent, dueña de Donte Group, lleva tiempo explorando opciones para la desinversión de su negocio dental. Para ello, ha encargado al banco de inversión JP Morgan el análisis de posibles soluciones estratégicas.
Según explicó su CEO, Javier Martín Ocaña, más allá de la salida del private equity norteamericano, la compañía sigue comprometida con su plan estratégico, desarrollado junto a la consultora Boston Consulting, que contempla alcanzar 600 clínicas y una facturación cercana a los 700 millones de euros para 2030.
Dental Company, una de las tres mayores redes de clínicas dentales del país, por número de centros, ha encargado al banco de inversión Arcano la búsqueda de un relevo para su actual accionariado. La mayoría del capital está en manos del polémico inversor francés Pierre-Edouard Stérin, conocido por su activismo político vinculado a la extrema derecha y por ser el fundador de Smartbox, empresa que comercializa las icónicas cajas de regalos y experiencias.