La extraña marcha del presidente de Seat en el mejor momento de la empresa
Hace un mes Wayne Griffiths dijo que acabaría su carrera en Seat y que este era ‘el trabajo de su vida’. Al final no ha sido así y su marcha ha cogido a todo el sector desprevenido
Wayne Griffiths, hasta ayer presidente de Seat. (EFE)
El presidente de Seat, Wayne Griffithsdimitió ayer por sorpresa. Nadie esperaba su marcha y más después de que en la rueda de prensa de presentación de resultados, en la cual Seat se había convertido en la joya de la corona del grupo Volkswagen (VW). Pero así fue: ayer se convocó de urgencia un consejo de administración extraordinario de Seat y Griffiths presentó su renuncia alegando “razones personales”, una explicación que resultó insatisfactoria tanto dentro como fuera de la empresa. El sector pierde a una persona que hasta ahora había sido un referente.
En la rueda de prensa de resultados el pasado mes de marzo, Griffiths confesó que su trabajo “era un sueño” y se mostró convencido de que iba a acabar su carrera en la marca española. Al final, no ha sido así. Fuentes del sector de la automoción niegan que Griffiths vaya a fichar por Renault. Allí se había ido su predecesor en el cargo, el italiano Luca de Meo. Ambos siguen teniendo una excelente relación. Pero todo apunta a que Griffiths, que deja Seat “a petición propia”, según el comunicado oficial, no se va a la marca del rombo.
La explicación más lógica sería que ficha como consejero delegado de Stellantis, el grupo europeo que agrupa las marcas Peugeot, Citroën, Fiat y Opel entre otras. Stellantis lleva meses buscando fichar un CEO y el currículum de Griffiths sería perfecto. Pero esta posibilidad no pasaría de rumor en este momento.
El antiguo consejero delegado de Stellantis fue Carlos Tavares, quien dejó el puesto en enero. Un gigante como Stellantis encajaría con esos “nuevos retos” a los que aludía la nota oficial de Seat en la que la compañía despedía a Griffiths. Sin embargo, fuentes especializadas en recursos humanos apuntan que Griffiths no se va a Stellantis, sino a su casa.
Wayne Griffiths ha sido un gran presidente de Seat. Disparó un 40% las ventas de la marca cuando todavía era presidente y hombre fuerte de Luca De Meo, quien además encargó a Griffiths el lanzamiento del que luego fue su proyecto estrella, Cupra.
Tras la marcha del italiano en 2020, Griffiths fue nombrado presidente de la marca española un poco por sorpresa, porque se esperaba un alemán, tal y como es tradicional en Seat. Y porque venía de ventas. Pero no fue así. La herencia de Luca era pesada, pero Griffiths estuvo a la altura, sobre todo consolidando el proyecto de Cupra, una marca convertida ahora en la gran esperanza blanca del grupo VW y en un éxito de alcance global.
Múltiples retos
Los retos que tuvo que afrontar Griffiths fueron múltiples: la pandemia y la batalla por electrificar el grupo en España, las más importantes. Al final, España quedó posicionada como un país estrella en el futuro de la automoción europea, con planes de inversión récord, entre ellos la nueva gigafactoría de baterías en Sagunto por parte de VW.
De la COVID a la electrificación, Griffiths fue superando todos los retos de Seat
Como lobista nunca demostró mano izquierda. Pero estaba al frente de Seat, el portaviones de la automoción española. En los últimos dos años se mostró muy crítico con el retraso del Gobierno español en impulsar la electrificación, ya fuese con ayudas tipo “plan renove”, ya fuese impulsando la red de puntos de recarga, muy retrasada.
Dimisión previa
En junio de 2024, Griffiths ya dimitió como presidente de la patronal Anfac, precisamente por su disgusto por cómo iban las negociaciones para electrificar el sector. Ahora estamos ante la segunda retirada por sorpresa del que hasta el momento había sido presidente de la filial española de VW. Seat le ha agradecido a su más alto ejecutivo los servicios prestados.
Ahora le sustituirá de manera provisional el vicepresidente de producción y logística, Markus Haupt, de origen alemán pero afincado desde largo tiempo en Barcelona. Haupt ya fue el máximo responsable de la planta de Landaben en Navarra y ahora estaba liderando la implantación de la línea electrificada en Martorell.
El presidente de Seat, Wayne Griffithsdimitió ayer por sorpresa. Nadie esperaba su marcha y más después de que en la rueda de prensa de presentación de resultados, en la cual Seat se había convertido en la joya de la corona del grupo Volkswagen (VW). Pero así fue: ayer se convocó de urgencia un consejo de administración extraordinario de Seat y Griffiths presentó su renuncia alegando “razones personales”, una explicación que resultó insatisfactoria tanto dentro como fuera de la empresa. El sector pierde a una persona que hasta ahora había sido un referente.