Es noticia
Expertos bursátiles en la diana: 'deepfakes', estafas millonarias y amenazas de muerte
  1. Empresas
Marc Vidal, Carlos Doblado y Paramés

Expertos bursátiles en la diana: 'deepfakes', estafas millonarias y amenazas de muerte

Un grupo de estafadores ha suplantado la identidad de famosos influencers del mercado arrastrando a través de grupos de whatsapp a afectados que aseguran haber perdido medio millón

Foto: Estafas en redes sociales.
Estafas en redes sociales.
EC EXCLUSIVO

"Si después de 30 minutos en la mesa no sabes quién es el pardillo, entonces el pardillo eres tú". La frase, rescatada de las partidas de póker, la hace suya Andrés, nombre ficticio, comercial de mediana edad. Andrés depositó toda su confianza en alguien que fingía ser Carlos Doblado, analista técnico El Confidencial y con un canal en redes sociales que es Carlos Doblado Free. "Lo sigo desde 2008. Parecía muy real. Recomendaba cosas coherentes. Lo llamaban el profesor”, asegura. La jugada le ha costado 25.000 euros. Pero ni es el único, ni el que más dinero ha perdido.

Andrés es uno de los ahora cerca de una treintena de afectados que, bajo la confianza que otorga que te susurre a través de una pantalla los secretos del mercado una voz autorizada, han sido estafados. La cifra se acerca al medio millón de euros. “Yo estuve en tres plataformas más, pero solo me trincaron dinero en la de Doblado [en la que le habían suplantado]”, explica el afectado, que había hecho pequeñas inversiones en Bolsa, “siempre perdiendo”.

Una de las claves para que Andrés cayera en el engaño fue su conocimiento del mercado. “El relato era coherente”. También, los delincuentes cuentan con la paciencia suficiente para ganarse la confianza de las víctimas. La estafa se da un mes después del primer contacto. “Pinché en anuncios a través de Facebook o Instagram. De ahí te conducen a un grupo de WhatsApp en el que estás con casi un centenar de personas, todas, a priori, como yo”.

La realidad es que esos grupos de WhatsApp o Telegram son cámaras de eco en el que las únicas personas con identidad real son el estafado y los estafadores. El resto son bots creados con Inteligencia Artificial que alientan la estafa, responden con argumentos verosímiles si hay un mensaje que pone en duda la versión de consenso, construyendo un relato de realismo en torno a la inversión al afirmar que ellos ya lo habían hecho antes, obteniendo ganancias con retornos fuera de mercado.

Foto: twitter-x-sancion-cnmv-chiringuitos-financieros-fraude

“Decían que en la operación de inversión anterior habían obtenido un 450% de rentabilidad. En la que se iba a ejecutar en este abril, iba a ser del 600%”, explica Andrés. La trampa, no obstante, se teje mucho antes. Los estafadores dan órdenes de mercado, reales, que suelen funcionar, que los propios afectados ejecutan. “Una vez, incluso, me devolvieron el dinero por una operativa que se dio la vuelta. Me devolvieron 130 euros”.

Cómo ganarte la confianza de la víctima

Para generar este vínculo, más allá del profesor, hay otro elemento sobre el que pivota el grupo. La asistente, Elena. “Hablé con ella tres veces por teléfono. No tenía acento español. Por supuesto, parecía una modelo”. Elena, y el supuesto Doblado, le invitaron a unirse a una plataforma de inversión. “Trabajamos con los grandes”, en referencia al supuesto acuerdo con fondos suizos que, una vez autorizados por la CNMV, no debían hacer mucho ruido para que el mercado no tomara represalias contra ellos.

Las transferencias de Andrés fueron a cuentas bancarias en Suiza, Portugal, Italia e, incluso, España. “Insistían todo el rato en que se enviaran sin concepto”. Una vez en una web que simulaba ser una plataforma, MS Inversión, en la que comenzaban las inversiones. “Te das cuenta de que era dinero del Monopoly. Una pantalla. Podía ejecutar operaciones con mis 20.000 euros que generaban beneficios de 5.000 euros diarios”. Era un teatro digital cuyo desenlace fue una Oferta Pública de Venta (OPV) de la multinacional taiwanesa de fabricación y diseño de semiconductores por contrato Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSCM).

“Me correspondieron una barbaridad de acciones. De tener 25.000 euros, tenía que desembolsar más de 200.000 euros para comprar las acciones que me habían tocado en la salida a bolsa. Había pasado de ganar a deber”, asegura el afectado, que estuvo a punto de cubrir la deuda. Un amigo se lo iba a prestar. “Prometían una rentabilidad del 80%” tras la OPV, aclara Andrés. Este movimiento despertó todas las dudas en Andrés quien quiso retirar su dinero, los 20.000 euros que, supuestamente, aun tenía. "Me exigían pagar el 25% de lo invertido para poder retirarlo".

placeholder Imagen de una conversación con uno de los estafados.
Imagen de una conversación con uno de los estafados.

La supuesta Elena dejó de hablar con él. Quien le abrió los ojos fue el verdadero Carlos Doblado. “A mí nadie me llama profesor”, asegura el analista técnico. “Me duele por esta gente. Yo hablo con los que quieran, pero que nadie se fíe de estos anuncios. Nunca haría recomendaciones así”, asegura

placeholder Cuenta de uno de los estafados.
Cuenta de uno de los estafados.

Doblado afirma que entre los afectados, se ha encontrado perfiles de todo tipo. Desde personas con poca capacidad de ahorro que lo que tiene lo mete, casi a la desesperada, hasta profesionales como un periodista y un abogado de Mercantil. “Uno de ellos ha perdido 100.000 euros”, afirma Doblado, quien señala que, incluso, hay veces que ponen imágenes de una persona que le suplanta la identidad. “Yo soy calvo, el que aparece en la imagen está rapado y el acento es diferente. Parece una versión de Doblado de resaca”.

La IA, aliado del estafador

Los estafadores están suplantando a inversores profesionales conocidos. Doblado es uno de los analistas técnicos españoles más reconocidos. Más allá del propio Doblado hay un caso especialmente sangrante. Marc Vidal, economista y famoso trader, frente a la cámara, recomienda una acción. “Actualmente, cotiza a ocho euros y subirá a 35 en los próximos tres meses”. Las manos de Vidal se mueven de forma un tanto encorsetada, pero la voz es prácticamente idéntica. En la mesa del plató que simula la imagen, un link: Regístrate. La trampa.

Se trata de un vídeo generado con IA que imita al propio Vidal para captar víctimas y conducirles, de nuevo, a otro grupo de WhatsApp o Telegram. Así comienza de nuevo la estafa. “Este problema es realmente muy grave. Los culpables no son solo los estafadores, que lo son, sino especialmente la desidia interesada de Meta”, asegura por correo el propio Vidal, que denuncia de esta manera la pasividad de la plataforma fundada por Mark Zuckerberg.

En un video de TikTok, el propio Vidal asegura que denuncia a cientos de estafadores en las diferentes redes sociales que posee Meta. “Nadie responde un teléfono, ni acuden a las citaciones judiciales”, explica en la red social china, en la que afirma que ya lo han denunciado y están trabajando con dos despachos de abogados.

Más allá de Doblado y Vidal, Francisco García Paramés, ha sido otro inversor conocido al que han suplantado la identidad. Paramés es uno de los gestores españoles de fondos más famosos. Adquirió prestigio tras más de dos décadas al frente de Bestinver, y luego fundó su propia gestora de estilo value, Cobas. Fue apodado en su momento como el Buffett español. "Se están tomando todas las medidas necesarias, incluyendo acciones legales, y hemos denunciado estas actividades en las plataformas donde han sido detectadas. Nuestro objetivo es proteger su seguridad y la integridad de nuestra entidad", señaló recientemente, en un comunicado, Cobas AM, la gestora de fondos de Paramés. Los estafadores también han suplantado a supuestos ejecutivos de Vanguard, famosa gestora estadounidense de gestión pasiva que acaba de abrir oficina en Madrid y que quiere crecer en el sur de Europa.

“¿Contra quién presentas una querella?”, se pregunta Doblado. “Hay dos mercantiles, sí, pero habrán puesto a cualquier testaferro al que le dan 1.000 euros y ellos están operando en una sociedad a miles de kilómetros”, afirma, resignado, el experto.

Foto: acciones-colectivas-congreso-urgencia-retoma

No obstante, el grupo de afectados por suplantación de identidad de Doblado, sí que, de forma individual “aunque conectadas”, explica Andrés, han interpuesto sus denuncias. “La Policía nos ha dicho que unidos es más fácil que prosperen”.

Hay que tener en cuenta que tanto los afectados, cuando querían retirar sus inversiones, sufrieron amenazas. También ha recibido amenazadas el propio Doblado, lanzadas por una supuesta Adriana, cuando el analista técnico advirtió de que el único canal que gestiona es Carlos Doblado Free. La supuesta Adriana le pidió, primero, un vídeo. "Querían que sucediera como con Marc Vidal, utilizar un vídeo mía generado con IA", explica. Después, fueron mucho más contundentes. "Voy a matar a tu hijo", le espetaron. La imagen del perfil de WhatsApp que ha realizado las amenazadas es la misma que en el perfil de Elena, la asistente que contribuyó a la estafa a Andrés.

A qué se enfrentan los estafadores

La tecnología y el mundo digital hacen que los huecos para sortear la ley sean mucho más anchos para los estafadores. Se trata de lo que se conoce en el argot mediático como deepfake, que son vídeos, imágenes o audios generados por inteligencia artificial que imitan la apariencia y voz de una persona con tal precisión que pueden engañar tanto a las personas como a los algoritmos. “Los hechos que se plantean podrían ser encuadrables en un delito de usurpación del estado civil, al haberse atribuido el nombre, imagen y voz de una persona real”, afirman Paloma Crespo Taus y Sandra Imedio Rico, asociadas del área de derecho penal de Kepler-Karst.

No obstante, los delitos están recogidos en el Código Penal español. “Atribuirse fraudulentamente una identidad ajena valiéndose de una IA para suplantar la voz, o incluso la imagen, de un influencer, y con ello vender un producto o servicio falso, encaja en dos delitos: el delito de estafa y el delito de usurpación de estado civil, comúnmente conocido como suplantación de identidad”, asegura Iván Matamoros, socio de penal de Ejaso. Para la usurpación de identidad, el Código Penal establece una pena de prisión de 6 meses a 3 años, mientras que para la estafa, siempre que la cantidad defraudada supere los 400 euros, la pena sería de seis meses a tres años de prisión, pudiendo llegar a ser de uno a seis años si supera los 50.000 euros, o de cuatro a ocho años si está por encima de los 250.000 euros.

Foto: inteligencia-artificial-honorarios-despachos-abogados
TE PUEDE INTERESAR
La IA y los honorarios: el gran elefante en la habitación de los bufetes
Álvaro Zarzalejos Alejandro Galisteo

“La pena concreta dependerá de varios otros factores, como por ejemplo que se aprecie la existencia de un concurso medial: la usurpación del estado civil es el medio necesario para cometer la estafa, figura que no es descartable para esta conducta”, explica Matamoros, que asegura conocer algún caso de personaje público que ha visto suplantada su identidad. “Por confidencialidad no podemos facilitarte ningún dato concreto”, asegura.

Además, que si para publicar el vídeo modificado y usurpador del estado civil del “influencer” se ha accedido al propio perfil de Instagram, Facebook o tiktok de la persona, “estaríamos también ante un delito de descubrimiento y revelación de secretos tipificado en el artículo 197 CP y penado con una pena de prisión de hasta 4 años y una multa de hasta 24 meses, al haber tenido acceso el sujeto activo al contenido privado existente dentro del perfil de la víctima (como sus conversaciones privadas)”, aseguran las letras de Kepler-Karst.

La CNMV, en alerta

La CNMV tiene poderes limitados para actuar en fraudes como este, ya que suelen ejecutarse a través de productos no supervisados a través de lo que llama chiringuitos financieros, son entidades sin licencia y, por lo tanto, sin su supervisión. Lo que sí puede hacer el organismo presidido por Carlos San Basilio es advertir de estas prácticas y de la existencia de entidades no supervisadas.

De hecho, ya lo hizo en diciembre de 2023. En un comunicado, la CNMV alertó “sobre un fraude financiero difundido en redes sociales utilizando la imagen de personas famosas y medios de comunicación”. La CNMV advirtió también de que usaría “todas las posibilidades de supervisión y sanción que le otorga la legislación vigente, entre otras, la responsabilidad de las web, medios y redes sociales que difundan esa publicidad sin comprobar que el anunciante cuenta con licencia para ofrecer servicios de inversión y que no está advertido como chiringuito financiero o entidad pirata”.

La institución es consciente que, desde hace tiempo, está habiendo distintos anuncios en redes sociales con suplantación de identidad de inversores profesionales. Pero este delito de suplantación escapa a sus capacidades. Lo que sí ha hecho la CNMV es animar a las personas a las que se ha suplantado a denunciarlo. Por otro lado, la CNMV tiene en el foco a las redes sociales y a los influencers que anuncian productos de inversión. En diciembre, la CNMV abrió expediente a la red social X (Twitter) por no retirar anuncios publicitarios. La CNMV pidió retirar anuncios de una plataforma de trading no autorizada, Quantum IA. Twitter no hizo caso y la CNMV abrió un expediente por infracción muy grave que podría conllevar una multa de hasta el 10% de la facturación, lo que equivale a 340 millones.

Foto: fiscalia-europea-investiga-casos-fraude-espana-465-millones

En realidad, estos procesos son un dolor de cabeza para la CNMV, que es consciente de los fraudes, pero no tiene demasiado margen de actuación. Ni siquiera tiene fácil hacer llegar los requerimientos y expedientes a Twitter u otras redes sociales, dado que los responsables de publicidad o el equipo jurídico pueden estar en Irlanda o en Delaware. De hecho, Twitter cerró su oficina en España tras la compra de la empresa por Elon Musk.

Instagram también está en el foco por los anuncios publicitarios de inversión que, en realidad, son fraudes llamativos. Suplantan la identidad de inversores profesionales, como Marc Vidal o Francisco García Paramés –perfiles muy diferentes entre sí pero conocidos en el mundo de la inversión–, con falsas promesas de rentabilidad. Los fraudes son muy evidentes, lo que no quiere decir que haya peligro de que usuarios de las redes sociales estén afectados. Además, el algoritmo de Instagram hace que aparezcan este tipo de anuncios a perfiles que, en algún momento, han mostrado interés por invertir, sin que necesariamente sean expertos.

Pero el riesgo es que esto vaya a más, lo que preocupa a los supervisores. Legalmente, casi tienen las manos atadas. Entran en juego otras leyes y competencias entre estados. Con la inteligencia artificial, cada vez es más fácil hacer anuncios fraudulentos más conseguidos y creíbles, suplantando identidad de terceros o mostrando información que pueda seducir a usuarios que quieran invertir.

"Si después de 30 minutos en la mesa no sabes quién es el pardillo, entonces el pardillo eres tú". La frase, rescatada de las partidas de póker, la hace suya Andrés, nombre ficticio, comercial de mediana edad. Andrés depositó toda su confianza en alguien que fingía ser Carlos Doblado, analista técnico El Confidencial y con un canal en redes sociales que es Carlos Doblado Free. "Lo sigo desde 2008. Parecía muy real. Recomendaba cosas coherentes. Lo llamaban el profesor”, asegura. La jugada le ha costado 25.000 euros. Pero ni es el único, ni el que más dinero ha perdido.

Estafas Despachos Abogados CNMV Inteligencia Artificial
El redactor recomienda