Qué pasó con las reuniones de trabajo en el metaverso que tanto prometía Zuckerberg
En 2021, el fundador de Meta (Facebook) aseguraba que el metaverso sería el futuro, incluido el laboral. Sin embargo, todo lo que se garantizaba en aquel momento no se está produciendo al ritmo que decían
¿Os acordáis del metaverso? Aquel mundo virtual que en 2021 prometía ser el futuro. Los gigantes tecnológicos prometieron una nueva dimensión en la que podríamos interactuar, relacionarnos y trabajar. El famoso Facebook pasó a llamarse Meta y su fundador, Mark Zuckerberg, ya nos advertía que el metaverso sería el futuro de las empresas.
Las inversiones y apuestas a ese metaverso no paraban de crecer, pintándonos un futuro laboral distinto. En aquel momento, que era el punto cumbre del teletrabajo, nos prometían que el trabajo a distancia dejaría de ser un problema para estar presente. A kilómetros de separación, podrías reunirte de forma muy real gracias al metaverso. "Básicamente, nos teletransportaremos a un espacio donde se siente como si estuviéramos juntos", aseguraba Zuckerberg en su primera entrevista en el metaverso.
La 'metaoficina' decían, en plena época covid. "En un momento en que la pandemia obligaba a trabajar en remoto, la idea de espacios virtuales interactivos parecía una solución ideal. De hecho, nosotros mismos creamos una oficina virtual en una plataforma y nos ayudó muchísimo a teletrabajar durante el confinamiento", comenta Miguel Pereira, presidente ejecutivo de la consultora creativa Darwin & Verne.
Sin embargo, el boom del metaverso se evaporó y con él las metareuniones. Pocos volvieron a hablar de él y, de hecho, las empresas no paran de dar pasos hacia atrás, incluyendo despidos por parte de Disney, Alibaba y el propio Meta, promotor de esta tecnología. Si los que más apostaban por el metaverso están arrepintiéndose, ¿cómo queda el futuro de las metaoficinas?
"El entusiasmo inicial por los metaversos de oficina se ha moderado, pero no ha desaparecido"
El fervor por reunirnos en el metaverso se ha diluido, sí, pero no perdido. "El entusiasmo inicial por los metaversos de oficina se ha moderado, pero no ha desaparecido", asegura Pereira. A lo mejor, las empresas están dando por muerta la oficina en otra dimensión, y lo mismo le queda aire después de todo el impulso que le dio Zuckerberg, el principal pionero.
Hace un año, el fundador de la antigua Facebook inauguraba estas metareuniones, a través de Workrooms, nombre del espacio virtual inmersivo creado por Meta en el que se puede trabajar junto al equipo desde cualquier lugar del mundo.
En la primera entrevista en el metaverso al mismo Zuckerberg, realizada por el informático Lex Fridman, el multimillonario considera que la metaoficina se implementará de manera progresiva con el tiempo: "En muchas cosas del estilo de trabajo, como la productividad, esto tendrá mucho sentido. En lo que se refiere a hacer reuniones, uno de los asuntos por los que recibimos muchos comentarios, la gente está bastante sorprendida con esta sensación de que puedes estar a distancia, pero sentir que estás físicamente allí alrededor de una mesa con otras personas. A la gente le cuesta aceptar el hecho de que los avatares sean tan expresivos. Por eso, creo que algo como esto podría marcar una gran diferencia para esas reuniones remotas. La capacidad de estas reuniones va a ser muy emocionante".
"El sueño es que un día la gente pueda trabajar donde quiera y sentirnos físicamente juntos"
"Es una experiencia muy novedosa que descompone y desafía las leyes de la física, en cuanto a lo que se necesitaría para reunirse. Ahora mismo, todos estos debates sobre el trabajo remoto nos acercan mucho más a poder trabajar en diferentes lugares, pero que realmente se sienta como si estuviéramos físicamente juntos. El sueño es que un día la gente pueda trabajar donde quiera. Todos tendremos las mismas oportunidades porque podremos sentir que estamos físicamente juntos", concluye.
No obstante, estas metareuniones no han prosperado como Zuckerberg vaticinaba. El creador de Meta lamenta en el pódcast que "hoy aún no estamos ahí" debido a las videoconferencias y las tecnologías básicas que tenemos. De hecho, Pereira lo considera uno de los motivos principales por los que la adopción masiva se ha frenado. "Con el tiempo, los trabajadores y las empresas han demostrado que prefieren herramientas más simples y accesibles, como Zoom, Google Meet o Team", dice.
En realidad, estos encuentros online están avanzando mucho más que los del metaverso. Este martes, según la agencia EFE, Microsoft anunció que las reuniones de Microsoft Teams tendrán una nueva función de intérprete que, por medio de la inteligencia artificial (IA), permitirá a cada participante hablar -conservando su tono y voz- en nueve idiomas o escuchar la reunión en el idioma que elija. La IA avanza todo lo rápido que no lo ha hecho el metaverso.
Otra gran razón son los elevados costes de la tecnología del metaverso. "Crear entornos inmersivos de calidad sigue siendo caro y requiere dispositivos como gafas VR/AR, cuyo precio impide un acceso universal. El coste de estos dispositivos no ha bajado tanto como se pensó en algún momento", expresa Pereira.
Por último, comenta el presidente ejecutivo, el metaverso ha derivado más en otros usos que no son las reuniones de trabajo. "El metaverso ha encontrado otros usos más claros, como los gemelos digitales para ventas, el entrenamiento en situaciones espaciales complejas o la experiencia de cliente. En el mundo laboral, el concepto sigue siendo relevante en temas como la formación corporativa, la simulación o el diseño colaborativo, pero no con el impulso que se pronosticaba".
A pesar de todo, el multimillonario prevé que lanzarán las metareuniones en los próximos años con más funciones. En sus palabras, "todavía no está listo para ser un producto generalizado, pero, sí, definitivamente en los próximos años veremos muchas más experiencias como esta".
¿El metaverso ha muerto?
Todavía hay margen para que se cumplan las previsiones que se daban sobre el metaverso. En cifras de McKinsey, el 95% de los líderes empresariales preveían que el metaverso tendrá un impacto positivo en 10 años y podría generar hasta 5 billones de dólares en valor para 2030. "El metaverso no está muerto", afirma Pereira, "pero claramente ha cambiado de enfoque".
A pesar de que el metaverso no ha avanzado como se vaticinaba, no es asunto del pasado. Simplemente, ha variado las expectativas y el uso que en un principio se pretendía darle. Se ha inclinado hacia casos de uso concretos, más B2B, en entornos industriales, donde "los ahorros de costes que genera hacen que se compense la inversión en dispositivos", explica Pereira. En lugar de grandes entornos universales, el concepto está migrando hacia aplicaciones más específicas como gemelos digitales o experiencias de cliente.
El 95% de los ejecutivos preveían que el metaverso tendrá un impacto positivo en 10 años
El metaverso "está pasando de la fase del hype a una fase de consolidación", señala. O sea, un nivel de uso más moderado del que se preveía en el momento álgido de la burbuja. Aun así, hay empresas que hoy utilizan el metaverso para fines laborales.
Por ejemplo, la consultora estratégica Accenture ha implementado entornos inmersivos para integrar a nuevos empleados al crear su propio metaverso de oficina, llamado Nth Floor, para integraciones y sesiones de formación. También la firma de automóviles Hyundai usa el metaverso para la formación de empleados en ambientes inmersivo. Sin embargo, estos son casos concretos, no se trata de iniciativas generalizadas porque los beneficios aún no justifican la inversión para la mayoría de las empresas.
¿Os acordáis del metaverso? Aquel mundo virtual que en 2021 prometía ser el futuro. Los gigantes tecnológicos prometieron una nueva dimensión en la que podríamos interactuar, relacionarnos y trabajar. El famoso Facebook pasó a llamarse Meta y su fundador, Mark Zuckerberg, ya nos advertía que el metaverso sería el futuro de las empresas.