Sidenor encarga a PwC que revise las cuentas de Talgo para comprar solo el 29,9%
José Antonio Jainaga confía a Gonzalo Sánchez la realización del forensic para analizar el precio que podría abonar para hacerse con una participación de control
Sidenor ha pedido el acceso a la información sensible de Talgo para analizar la compra de una participación de control del fabricante de trenes. Según aseguran fuentes próximas a la operación, José Antonio Jainaga, el dueño del grupo siderúrgico vasco, ha contratado a PwC para que realice el forensic o análisis pormenorizado de toda la documentación interna con el fin de valorar el precio que esté dispuesto a pagar solo por el 29,9% del capital, lo que dejará a los inversores minoritarios fuera de la operación.
Según otras fuentes, en realidad, PwClleva meses trabajando con Sidenor en la elaboración de la propuesta de compra de Talgo. Un acercamiento que se produjo antes del verano y que ya contaba con el visto bueno del Gobierno de Pedro Sánchez y con el del lehendakari Imanol Pradales. Estas fuentes agregan que Jainaga mantuvo varias reuniones con responsables de los ministerios de Economía y Transporte, dirigidos por Carlos Cuerpo y Óscar Puente, respectivamente, para conseguir su visto bueno, después de que ambos ministros se opusieran frontalmente a la Oferta Pública de Adquisición (OPA) lanzada por la húngara Magyar Vagon.
PwC y Sidenor tienen una relación de confianza que se prolonga en el tiempo. Gonzalo Sánchez, presidente de la consultora, y Jainaga se conocen desde hace más de dos décadas, ya que ambos están muy vinculados al tejido empresarial de Bilbao y son muy aficionados al Athletic Club. La firma de origen estadounidense ha auditado las cuentas del holding siderúrgico durante los últimos diez años, incluso antes de que el empresario vasco comprase la sociedad a Gerdau en 2016 por 155 millones.
Otras fuentes aseguran que Sidenor cuenta desde hace tiempo con información detallada de la situación actual de Talgo. Especialmente porque el fabricante de trenes controlado por Trilantic, Torreal y la familia Oriol –son dueños del 41,5% a través de Pegaso Transportation International-- se ha esforzado en hacer un profundo ejercicio de transparencia de la situación financiera e industrial del grupo, así como sus litigios, ante el potencial interés de otros inversores en lanzar una contraopa y la supervisión especial de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
No obstante, fuentes próximas a Jainaga y a los accionistas institucionales de Talgo llaman a la prudencia porque consideran que, pese al ruido mediático, la operación está en su fase inicial y existen muchas incertidumbres para garantizar que llegue a su destino. De hecho, desde ambas partes coinciden que, de concretarse en firme la oferta, la propuesta no llegaría hasta finales de año, dado que el forensic suele extenderse cerca de dos meses.
Más aún, desde el entorno de Sidenor se asegura que, en ningún caso, llegará a los 5 euros por acción que estuvo dispuesto a pagar Magyar Vagon, dadas las necesidades de inversión que requiere Talgo para poder atender los pedidos que tiene en cartera, así como las potenciales sanciones que deberá pagar a Renfe por el incumplimiento de algunos de los contratos. Ni tampoco lanzará una OPA por la totalidad del capital, por lo que los beneficiados de su oferta serán únicamente Pegaso Transportation International.
Con estos condicionantes, fuentes próximas a la transacción reducen de forma significativa las probabilidades de que la aproximación de Sidenor, avalada por Moncloa y por el Partido Nacionalista Vasco (PNV), sea del agrado del consejo de administración, que tiene que velar por los intereses de todos los accionistas. Situación que ya se dio con la oferta fallida comunicada por el grupo checo Skoda.
Las cuentas
Sidenor ganó el pasado año 130 millones de euros, más del doble en comparación con los 62 millones de beneficio de 2022. Pero estas cuentas estuvieron influidas por la activación de créditos fiscales por bases imponibles negativas por casi 107 millones, ya que, en realidad, el resultado ordinario fue de 24 millones, apenas un tercio respecto a los 62 millones del ejercicio precedente.
Como le pasó a otras compañías del sector, Sidenor sufrió en 2023 la caída de los precios internacionales del acero. Por ello, su cifra de negocio se redujo desde los 1.067 millones a los 936 millones, un 12% menos. Por su parte, su resultado operativo o Ebitda se contrajo un 47%, hasta los 31,7 millones. PwC resaltó que la partida de créditos fiscales era uno de los aspectos más relevantes de la auditoría.
Sidenor ha pedido el acceso a la información sensible de Talgo para analizar la compra de una participación de control del fabricante de trenes. Según aseguran fuentes próximas a la operación, José Antonio Jainaga, el dueño del grupo siderúrgico vasco, ha contratado a PwC para que realice el forensic o análisis pormenorizado de toda la documentación interna con el fin de valorar el precio que esté dispuesto a pagar solo por el 29,9% del capital, lo que dejará a los inversores minoritarios fuera de la operación.