Oliu añade el caso Villarejo a los argumentos del Sabadell contra la opa de BBVA
Los ejecutivos del banco catalán siguen defendiendo el proyecto en solitario y arremeten contra la evolución bursátil de BBVA y las cifras de la oferta
Josep Oliu, presidente de Banco Sabadell, ha puesto encima de la mesa una nueva advertencia contra la opa hostil de BBVA al sacar a colación el juicio del caso Cenyt-Villarejo, por el que el banco presidido por Carlos Torres se sentará en el banquillo como acusado.
En un encuentro con accionistas, el presidente del Sabadell señaló, entre los avisos contra la oferta, que hay una “acusación. El banco está acusado dentro de un proceso penal. Si el resultado de esta acusación es que es culpable, puede haber un impacto importante para el valor de las acciones. Los accionistas del Sabadell deben saberlo. Se necesita transparencia”.
BBVA como persona jurídica, dos ejecutivos actuales, y varios ex directivos, entre ellos el ex presidente Francisco González, serán juzgados por el caso Cenyt-Villarejo, a raíz de la contratación del ex comisario para labores de espionaje a empresarios, políticos y periodistas, cuestionando 13 años de compliance y gobernanza, entre 2004 y 2017.
Durante los próximos meses llegará el auto de transformación, en pleo proceso de opa hostil, aunque previsiblemente el juicio tardará mucho más en empezar. Es la primera vez desde mayo, cuando BBVA transformó la propuesta de fusión rechazada en opa hostil para que se pronuncien los accionistas del Sabadell, que alguien en el banco catalán usa esta baza para incrementar la presión contra la opa.
Oliu aseguró que es necesario que los accionistas de Banco Sabadell “dispongan de información clara”. Por ello, aseguró que trasladarán a la Comisión Nacional de los Mercados de Valores (CNMV) su posición sobre algunos aspectos de los números que se recogen en la oferta de BBVA y que se debería esperar a que se conozcan las condiciones (remedies) que pueda imponer la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
Esto no está claro. Sabadell advierte de que es probable que el análisis se alargue, yendo a la fase dos, por la complejidad de la operación y los riesgos para la competencia, sobre todo en pymes. BBVA, por su parte, defiende que no hay razones para que no se apruebe en fase uno. La CNMV ha dicho que esperará a saber si se aprueba o no en fase uno, y después tendrá que decidir qué hacer.
BBVA quiere que se resuelva cuanto antes, y confía en que el periodo de aceptación pueda empezar en enero. En Sabadell avisan de que podría irse al verano. “La CNMC es un elemento clave en todo este proceso porque consideramos que además de la insuficiencia en precio hay un problema de insuficiencia de competencia que podía provocar remedies que disminuirían el valor de Banco Sabadell por esas condiciones”, avisó este jueves César González-Bueno, consejero delegado del banco catalán.
Oliu también puso el acento en los impactos financieros en caso de que hay fusión o no, si BBVA compra Sabadell y el Gobierno no permite la integración, aspecto que debería estar en el folleto que aprueba la CNMV, a juicio del ejecutivo. El propio presidente de la CNMV, Rodrigo Buenaventura, ya dijo en junio que tendrá que ser así.
Por otro lado, Sabadell insiste en que se deberán reflejar los cálculos de las sinergias esperadas en cada escenario, y que los costes de reestructuración serán mayores que lo que dice BBVA, atendiendo a fusiones anteriores. También considera un impacto negativo importante en capital por romper alianzas con Zurich (seguros), Nexi (pagos), Amundi (fondos) y BNP (depositaría).
Josep Oliu, presidente de Banco Sabadell, ha puesto encima de la mesa una nueva advertencia contra la opa hostil de BBVA al sacar a colación el juicio del caso Cenyt-Villarejo, por el que el banco presidido por Carlos Torres se sentará en el banquillo como acusado.