Pallete prepara el relevo del histórico Javier de Paz en Telefónica para hacer hueco a STC
El presidente de la operadora ha consensuado la salida del actual consejero y responsable de Asuntos Institucionales y le busca un acomodo en la Fundación
El presidente ejecutivo de Telefónica, José María Álvarez-Pallete. (Europa Press/Carlos Luján)
José María Álvarez-Pallete ya ha decidido quién dejará su asiento en el consejo de administración de Telefónica en cuanto reclame su asiento STC, la operadora de telecomunicaciones propiedad del fondo soberano de Arabia Saudí que entró en el capital de la española hace un año. Según fuentes del sector, el presidente de la multinacional, en coordinación con Isidro Fainé, máximo responsable de CriteriaCaixa, ha decidido que Javier de Paz, un histórico del grupo, conocido por su vinculación política al PSOE, tendrá que abandonar el órgano de gobierno al ser el único consejero sin la calificación de ejecutivo, dominical o independiente.
Así lo reconocen varias fuentes cercanas a Pallete y a De Paz. El presidente quiere que su todavía consejero tenga una salida acorde a la relevancia que ha tenido en la compañía en las últimas dos décadas. Su cese se producirá en cuanto el Gobierno español apruebe la operación de la compañía de Oriente Medio y solciten formalmente su representación en el principal órgano de gestión de la operadora.
No obstante, dado que el Estado ya está en el capital de Telefónica tras la compra del 10% del capital, Pallete deberá consensuar esta decisión con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) antes de proponerla a la Comisión de Nombramientos y Retribuciones. Fuentes próximas a Criteria aseguran no haber participado en esta decisión. Pallete y Fainé estuvieron reunido este verano en Menorca, en el encuentro tradicional que mantienen siempre en agosto para repasar la actualidad de la compañía.
STC adquirió en septiembre del año pasado el 4,9% de Telefónica y se aseguró, mediante una estructura de derivados, la compra de otro 5% en cuanto recibiera el visto bueno del Gobierno. El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, desveló en una entrevista publicada en El Periódico de Catalunya el 14 de septiembre, que los saudís ya han solicitado formalmente la ampliación de su posición hasta el 9,9% del accionariado. El Confidencial ya informó el 26 de julio que la petición se había formalizado.
Según estas fuentes, Álvarez-Pallete ha analizado con el secretario del Consejo de Administración, así como con los miembros de la Comisión de Nombramientos y Retribuciones, la situación que se daría si, como se da por hecho, STC solicita su puesto una vez que el Gobierno autorice la compra de ese 5% adicional.
En realidad, Álvarez-Pallete ya barajó la salida de Javier de Paz esta primavera, cuando tuvo que hacer un hueco al consejero en representación de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). El ente estatal cerró en mayo la adquisición de un 10% del capital de Telefónica, la mayor inversión pública de un gobierno en una compañía privada en décadas. Una participación que le daba derecho a un asiento en el órgano de gobierno, lugar para el que se designó a Carlos Ocaña, directivo del Real Madridy muy cercano al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hasta el punto de ser coautor del libro de su tesis doctoral.
Álvarez-Pallete evitó la salida de De Paz, quien contó con el apoyo del entorno del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero
En ese momento, Álvarez-Pallete evitó la salida de De Paz, quien contó con el apoyo del entorno del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, íntimo del histórico consejero de la operadora. En su lugar, dimitió Carmen García de Andrés. Fue una solución salomónica que, sin embargo, redujo el número de mujeres en el máximo órgano de administración de la compañía.
Precisamente, De Paz fue nombrado por primera vez consejero de Telefónica en 2007, cuando Zapatero estaba al frente de Moncloa. Su última renovación se produjo en 2022, pese a que tres años antes había superado el período para poder continuar con la calificación de independiente. Pero, dada la confianza de Álvarez-Pallete en De Paz, le buscó un acomodo al designarle como 'Otro'. Además, le encomendó la dirección de la Comisión de Regulación y Asuntos Institucionales, un departamento que permite tener línea directa con el Gobierno.
Su influencia en la operadora ha sido notable, hasta el punto de ser nombrado consejero de numerosas filiales, como las de México, Argentina, Brasil y Telefónica Audiovisual Digital (Movistar+), en las que sigue actualmente. Además, es miembro del consejo asesor de Hispam, que engloba los negocios en Latinoamérica ajenos a Brasil, y de Telefónica España. Una serie de cargos que elevan su remuneración anual a más de 600.000 euros por todas estas funciones.
Pero dadas las circunstancias actuales, con ya un consejero en representación del Gobierno progresista de Pedro Sánchez, el que fuera responsable de las Juventudes Socialistas, así como alto directivo de Mercasa y de Panrico, ha sido el elegido por Álvarez-Pallete para ceder su sitio al representante que designe Arabia Saudí. No obstante, el presidente de la operadora, para agradecerle los servicios prestados y seguir contando con su experiencia, desea nombrar al vallisoletano de 66 años patrono de la Fundación Telefónica.
De Paz, que comparte con Álvarez-Pallete la afición por los maratones, es un hombre con gran influencia en el ecosistema político y judicial. De perfil bajo, Telefónica le ha encargado en los últimos años solucionar muchos de los problemas surgidos por sus negocios en España y Latinoamérica, donde los cambios de gobierno son constantes. Un trabajo poco visible que le permitió ganarse la confianza, primero de César Alierta, y después del actual presidente, pese a que ambos ejercen el puesto con un estilo distinto.
José María Álvarez-Pallete ya ha decidido quién dejará su asiento en el consejo de administración de Telefónica en cuanto reclame su asiento STC, la operadora de telecomunicaciones propiedad del fondo soberano de Arabia Saudí que entró en el capital de la española hace un año. Según fuentes del sector, el presidente de la multinacional, en coordinación con Isidro Fainé, máximo responsable de CriteriaCaixa, ha decidido que Javier de Paz, un histórico del grupo, conocido por su vinculación política al PSOE, tendrá que abandonar el órgano de gobierno al ser el único consejero sin la calificación de ejecutivo, dominical o independiente.