Banco Sabadell ha presentado un resultado récord en plena opa hostil de BBVA, y eleva la previsión de dividendos, en lo que supone una baza para la cúpula de la entidad, que quiere convencer a sus accionistas y al mercado de la conveniencia de seguir en solitario. La entidad ha elevado un 40% su beneficio, hasta los 791 millones, entre enero y junio. El consenso de analistas anticipaba un incremento del 30%.
El banco presidido por Josep Oliu, y dirigido por César González-Bueno, ha tenido un perfil bajo durante el último mes, a la espera de publicar resultados. Mientras, los principales directivos han hecho gira por las oficinas para espolear a los empleados y buscar un mayor dinamismo comercial. Ahora, se espera que con estas cifras, Sabadell vuelva a hacer ruido en contra de la opa de BBVA.
La mejora de los resultados era segura porque Sabadell, como el resto de los bancos españoles, aún sigue mejorando sus cuentas por el impacto de la repreciación de la cartera de crédito, con el coste de los depósitos contenido. Sin embargo, el beneficio ha aumentado más de lo esperado, precisamente, porque ha habido un impulso comercial respecto a trimestres anteriores. También ha repuntado la rentabilidad, con un retorno sobre el patrimonio tangible (ROTE) en el 13,1%. La entidad ha mejorado las previsiones de ROTE para 2024 y 2025.
Las acciones del Sabadell han llegado a subir un 1,65% en la apertura, por un 0,64% del BBVA. En el caso del banco de origen catalán, ha reducido esas ganancias hasta el entorno del 1,2%, mientras que su competir repunta un 0,9% a las 10:30 horas. César González-Bueno, consejero delegado, ha querido rechazar valorar una correlación con los títulos de BBVA: "Sabadell hasta el momento de la opa había subido un 59%, hasta ayer, había subido un 83% en el año. En los últimos tres años y medio, ha aumentado en seis veces incluyendo dividendos. No creo que tomar un día sea referencia. Los datos son buenos para los analistas, y en un plazo de más tiempo, creemos que tendrán una incidencia positiva en la acción. Es lógico que con la subida del año haya gente recogiendo beneficios".
La evolución de los volúmenes es una de las claves para la opa, en la medida en que Sabadell demuestre que tiene margen para crecer en solitario. En la primera mitad del año, ha publicado un incremento de la nueva producción de hipotecas del 14% interanual, del 17% en consumo y del 35% en empresas, aunque el circulante cae un 5% interanual. El stock de crédito aumentó un 0,9%.
El aumento de los beneficios permite al Sabadell generar más capital y, además, ha revisado a la baja el cálculo del impacto de Basilea IV a partir de la publicación definitiva en junio de la normativa actualizada en 250 millones. Así, Sabadell ha incrementado la estimación de dividendos a repartir entre 2024 y 2025 desde 2.400 millones hasta 2.900 millones. Un aumento de 500 millones por el menor impacto de Basilea IV y por la recompra de acciones suspendida ante la opa hostil, pero que ya había sido descontada del capital. González-Bueno ha asegurado que el cálculo es automático con base en presupuestos establecidos por el consejo a finales de 2023 y que "son conservadores".
Pero no todo son luces en los resultados. Hay dos peros. Uno de ellos es la caída del 3,3% en los ingresos por comisiones, en un entorno en el que los bancos tratan de diversificar sus fuentes de facturación y cada vez dan más importancia a negocios como los seguros o la gestión de activos. Por otro lado, el beneficio aportado por TSB al grupo catalán se redujo un 10% interanual, hasta los 95 millones.
Asimismo, Sabadell ha anunciado que el acuerdo con Nexi, por el que externaliza su servicio de pagos, se cerrará en 2025, pese a que la previsión inicial era para este año. González-Bueno ha dicho que se ha decidido dejar en suspenso el acuerdo hasta que no se clarifique la situación de la opa de BBVA, sin penalización de ningún tipo por el retraso.
El banco catalán está trasladando varios argumentos a los fondos para convencer a una parte de los institucionales, y confía en que un gran porcentaje de los minoritarios (el 48% del banco está en manos de minoritarios, y el 39% son además clientes) no la vea con buenos ojos.
Entre los argumentos del Sabadell está un proceso lleno de riesgos de ejecución por los posibles compromisos o restricciones de la CNMC (remedies), o la incertidumbre en torno a que Moncloa apruebe la fusión; unos costes de reestructuración mucho mayores, desde los 1.450 millones que dice BBVA hasta cifras cercanas a los 3.000 millones; y unas expectativas de retribución al accionista del Sabadell para 2024 y 2025 mayores si el banco sigue en solitario. Este último argumento gana fuerza con estos resultados.
¿Cuánto ha ganado?
Récord. Sabadell ha presentado un resultado récord para la primera mitad del año, con un beneficio de 791 millones, lo que supone un incremento interanual del 40%, frente al 30% que proyectaba el consenso de analistas. El margen recurrente –margen de intereses y comisiones menos costes– se eleva un 11% respecto al año anterior, hasta 1.652 millones.
¿Son buenos o malos?
Aumento del beneficio. El resultado, que se produce en plena opa hostil de BBVA, muestra un incremento superior a lo esperado por los analistas. El banco catalán sustenta la mejora de beneficios en el margen de clientes, que sube al 3,18%, y en el impulso comercial.
Crédito. Una de las claves para medir la evolución del Sabadell, ante la oferta no solicitada de BBVA, es la evolución del negocio. Durante los seis primeros meses del año, el stock de crédito aumentó un 0,9%, gracias al impulso de la nueva producción del 14% en hipotecas, del 17% en consumo, del 7% en facturación de tarjetas y del 35% en empresas. Por el lado contrario, el volumen de circulante descendió un 5% interanual.
Comisiones. Aunque los recursos fuera de balance aumentaron un 9,7%, los ingresos por comisiones se redujeron un 3,3% interanual, hasta los 374 millones, dentro del rango previsto por la entidad.
Capital. El banco catalán ha seguido generando capital en la primera mitad del año, hasta una ratio CET1 fully loaded del 13,48%, 27 puntos básicos más que en diciembre. La generación de capital y un menor impacto estimado por Basilea IV llevan al banco a elevar la previsión de dividendos para 2024 y 2025 de 2.400 millones a 2.900 millones, 500 millones más.
Rentabilidad. El ROTE se situó en el 13,1% en los seis primeros meses del año, frente al 11,5% de finales del año pasado. El banco ha elevado la previsión para el conjunto del año desde superar el 12% hasta superar el 13%, estimación que también traslada para 2025.
SABADELL
Otras claves
Dividendo. El banco pagará un dividendo a cuenta en efectivo de ocho céntimos por acción en octubre, lo que supone un desembolso de 429 millones, un 33% más que los dos dividendos en efectivo pagados en 2023. Es el 15% de la remuneración estimada para 2024 y 2025. El consejo del Sabadell ha decidido aplicar un pay out del 60%, dentro del rango entre el 40% y el 60% que tenía la política aprobada antes de la opa, y que ya no se puede tocar.
Morosidad. La ratio de mora se situó en el 3,21% en junio, por debajo del 3,46% del trimestre anterior. Sabadell incrementó la cobertura de activos problemáticos en 3,7 puntos porcentuales, hasta el 56,8%.
TSB. La filial británica del Sabadell obtuvo un beneficio neto de 79 millones de libras, lo que supone un descenso del 24,9% interanual, reduciendo la aportación al grupo a 95 millones, un 10% menos que el año anterior. Sabadell espera un ROTE de doble dígito en 2025, frente al 8,9% actual.
El CEO del Sabadell ha querido destacar varias veces que es un banco simple y con capacidad de crecimiento. Pero no ha querido entrar a valorar la opa de BBVA, solo se ha limitado a recordar las palabras del presidente, Josep Oliu, en la carta a los accionistas antes de la junta de BBVA: "Los accionistas aún no tienen que tomar ninguna decisión, será en el momento del canje, si se produce. Lo mejor ahora es que haya transparencia, muchas cosas no están claras, y convendrían que se aclarasen a medida que se avanza el proceso".
Banco Sabadell ha presentado un resultado récord en plena opa hostil de BBVA, y eleva la previsión de dividendos, en lo que supone una baza para la cúpula de la entidad, que quiere convencer a sus accionistas y al mercado de la conveniencia de seguir en solitario. La entidad ha elevado un 40% su beneficio, hasta los 791 millones, entre enero y junio. El consenso de analistas anticipaba un incremento del 30%.