Es noticia
Stellantis teme un "impacto adverso significativo" por la competencia del coche eléctrico chino
  1. Empresas
Trata ya de anticiparse con alianzas

Stellantis teme un "impacto adverso significativo" por la competencia del coche eléctrico chino

El fabricante de Peugeot, Citroën, Opel, Fiat y Chrysler admite ante sus inversores que su negocio podría resentirse por la importación de vehículos eléctricos procedentes de China

Foto: El CEO de Stellantis, Carlos Tavares. (Reuters/Remo Casilli)
El CEO de Stellantis, Carlos Tavares. (Reuters/Remo Casilli)
EC EXCLUSIVO Artículo solo para suscriptores

La industria de la automoción europea está elevando cada vez más la voz respecto de la competencia china en el mercado del vehículo eléctrico, llamado a liderar este sector en los próximos años. El último en advertir del problema que viene ha sido Stellantis, uno de los principales grupos del Viejo Continente que fabrica los Peugeot, Citroën, Opel, Fiat o Chrysler.

Pocos días antes de que la Comisión Europea tome una decisión respecto de los aranceles a los competidores asiáticos, la firma advierte a sus inversores de que "el negocio, la situación financiera y los resultados de las operaciones de la compañía podrían experimentar un impacto adverso significativo debido a la continua importación de vehículos eléctricos de menor costo de China y la compañía podría no poder competir de manera efectiva en precio con dichos vehículos".

Así lo ha dejado por escrito en documentación remitida al mercado de Irlanda, desde donde capta inversores para su deuda. En esta documentación, donde describe los principales riesgos que enfrenta la compañía, recalca que "el negocio, la situación financiera y los resultados de las operaciones de la compañía también pueden experimentar un impacto adverso significativo debido a la mayor expansión de la industria automotriz china en mercados no chinos y la mayor competencia derivada de esta expansión, dados los menores costos de producción para los fabricantes de vehículos chinos".

Este aviso a navegantes se registró en la bolsa irlandesa el pasado 22 de mayo. Justo ese día, el CEO de la compañía, Carlos Tavares, reflexionaba desde Alemania del problema que afronta todo el sector europeo. "Cuando se lucha contra la competencia para absorber el 30% de la ventaja de competitividad de costos a favor de los chinos, hay consecuencias sociales. Pero los gobiernos, los de Europa, no quieren enfrentar esa realidad ahora mismo", dijo Tavares.

placeholder Coches de Leapmotor, aliada de Stellantis en Pekín (China). (EFE/EPA/Wu Hao)
Coches de Leapmotor, aliada de Stellantis en Pekín (China). (EFE/EPA/Wu Hao)

Según alertó Tavares a la agencia Reuters, "no estamos hablando de un período darwiniano, estamos en él", en referencia a lo que considera será una batalla muy dura con los competidores chinos.

Estas declaraciones se produjeron después de que EEUU haya impuesto aranceles del 100% a la industria automotriz china y a pocos días de que la Comisión Europea tome una decisión en este sentido, ya que el próximo 5 de junio Bruselas tendrá que pronunciarse. El movimiento puede provocar aranceles de vuelta de China para la industria europea, con lo que Bruselas debe afinar bien las medidas.

Foto: El T03 se vende en China desde 2020, y pronto llegará a Europa. (Leapmotor)

Pese a todo lo anterior, el CEO de Stellantis cree que los aranceles no servirán. Tavares dijo que los aranceles sobre los vehículos chinos importados a Europa y Estados Unidos son "una trampa importante para los países que siguen ese camino" y no permitirán a los fabricantes de automóviles occidentales evitar la reestructuración para enfrentar el desafío de los fabricantes chinos de menor costo, añadía Reuters.

Para afrontar este problema, Stellantis ha decidido adaptarse a la situación y tratar de beneficiarse del nuevo escenario. Creen que las preferencias del consumidor por vehículos más competitivos será lo que se imponga en última instancia. Hace pocos días esta empresa anuncio que tiene previsto vender coche eléctrico chino en Europa gracias a la alianza que ha sellado con Leapmotor, un fabricante del gigante asiático. En este contexto, Stellantis ofrece su red de servicio postventa en Europa para lograr convencer a los consumidores de que compren estos vehículos.

placeholder Los CEOs de Leapmotor y Stellantis en la presentación de la jointventure. (Reuters)
Los CEOs de Leapmotor y Stellantis en la presentación de la jointventure. (Reuters)

"El 14 de mayo de 2024, Stellantis y Leapmotor anunciaron que las dos empresas habían recibido todas las autorizaciones necesarias y que se había completado la formación de Leapmotor International, una empresa conjunta liderada al 51% por Stellantis. Leapmotor International tendrá derechos exclusivos para la exportación, venta y fabricación de productos Leapmotor y se espera que inicie operaciones en Europa en septiembre de 2024, con planes de expandirse a India y Asia Pacífico, Oriente Medio y África y Sudamérica a partir del cuarto trimestre de 2024", explica Stellantis.

Con este panorama, Tavares dijo que Stellantis está en "discusiones muy gratificantes" con los sindicatos en sus operaciones europeas: "La mayoría de las veces están de acuerdo con nosotros en términos de cuál es el riesgo que enfrentamos y cómo debemos atravesar ese período". El Gobierno de Meloni en Italia está presionando a la compañía para que eleve la producción de los 750.000 vehículos actuales a un millón.

España, directamente afectada

El problema atañe directamente a España, cuya industria automotriz tiene un peso específico muy importante en la economía nacional. La propia Stellantis cuenta con varias fábricas como la Citroën de Vigo, la de Madrid o la Opel de Zaragoza. De hecho, la competencia china cada vez la nota más de cerca. La marca de vehículos eléctricos premium Arcfox, propiedad de Baic, ha llegado a un acuerdo con el puerto de Ferrol para llevar a todo el mercado europeo estos nuevos modelos. Es decir, que la firma propiedad en última instancia del Gobierno de Pekín meterá coches chinos en España a pocos kilómetros de la fábrica de Citroën, también en Galicia.

En este sentido, un responsable de Baic llegado a Ferrol para la presentación de sus nuevos coches cree que dependiendo del nivel de aranceles tendrán que decidir si exportar más o directamente fabricar en Europa. Este paso ya ha sido dado por BYD, la principal marcha de coches eléctricos chinos, que tiene previsto fabricar para el Viejo Continente desde Hungría. También por Chery, otro gran fabricante chino que ha apostado por fabricar desde Barcelona sus vehículos de la marca Omoda. De esta manera, la empresa pretende fabricar muy cerca de Seat en Martorell, la mayor planta de ensamblaje de automóviles en España.

Las amplias reservas de litio con las que cuenta china y el temprano desarrollo de esta industria, unido a unas condiciones de producción mucho más económicas, están logrando poner coches en el mercado a un coste mucho más reducido. La velocidad de expansión china choca con el proceso de ayudas de la industria en España a través del Perte VEC, que trata de adaptar las fábricas a la movilidad eléctrica.

Foto: Vista del puerto de Ferrol. (EFE/Kiko Delgado)

Mientras, la industria automotriz europea duda de cuál es el camino de cara al futuro y mantiene aún esperanzas en los vehículos de combustión y otras alternativas. Los expertos creen que el mercado del coche eléctrico se disparará cuando la infraestructura de recarga sea más tupida que en la actualidad, en que aún hay dudas para que el coche movido con electricidad pueda ser una alternativa viable en según qué tipo de desplazamientos.

Sea como fuere, desde Bruselas se está promoviendo que la movilidad sea cada vez más limpia y descarbonizada, por lo que los vehículos de combustión cada vez están más cuestionados. No solo en el ámbito comunitario, sino que los gobiernos de los distintos países y a nivel municipal cada vez tiene más trabas, a la par que se dan incentivos para coches ecológicos.

La industria de la automoción europea está elevando cada vez más la voz respecto de la competencia china en el mercado del vehículo eléctrico, llamado a liderar este sector en los próximos años. El último en advertir del problema que viene ha sido Stellantis, uno de los principales grupos del Viejo Continente que fabrica los Peugeot, Citroën, Opel, Fiat o Chrysler.

Industria automóvil
El redactor recomienda