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Pase lo que pase, cambio de guardia en el Cercle con un favorito: Jaume Guardiola
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Primeras elecciones en la entidad

Pase lo que pase, cambio de guardia en el Cercle con un favorito: Jaume Guardiola

En términos futbolísticos, Rosa Cañadas y los suyos piden el balón al suelo para templar el partido, mientras que los partidarios de Guardiola corren hacia delante para tirar a puerta

Foto: Los dos candidatos a la presidencia del Cercle d'Economia participan en un debate. (EFE/Marta Pérez)
Los dos candidatos a la presidencia del Cercle d'Economia participan en un debate. (EFE/Marta Pérez)
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Pase lo que pase, cambio de guardia en el Cercle d’Economia tras las elecciones que se celebran este martes. La entidad ya no será lo que era antes. Y todas las fuentes apuntan al exconsejero delegado del Banco Sabadell Jaume Guardiola como favorito. La previsión es que se presenten numerosas delegaciones de voto que decanten la balanza hacia la candidatura continuista, según apuntan diversos socios consultados. La duda radica en si la diferencia será aplastante, como ocurrió con los avales, o si, por el contrario, resultará una victoria ajustada. Rosa Cañadas logró lo más difícil: forzar elecciones en el Cercle. Pero no parece que haya podido imponerse a la tendencia conservadora de buena parte de los socios y a la batalla que ha dado el 'establishment', el cual ha movilizado una maquinaria que le hubiera ido bien en su día a las elecciones a la Cámara de Comercio de Barcelona, pero que para un cuerpo electoral de 1.300 empresarios y directivos ha resultado excesiva.

Guardiola ha tenido el apoyo del Banco Sabadell, que se ha volcado con su exdirectivo; buena parte de la junta de Xavier Faus, quien ha visto en el guardiolismo de Jaume la preservación de su obra como presidente; de importantes bufetes —Cuatrecasas, Roca y Junyent—; de las 'big four' de la auditoría, y de fortunas de toda la vida. La Barcelona pija, que tanto satiriza Giró —Marc, el cómico, no el 'conseller'—, da su última batalla. Esta Barcelona pija no había trabajado tanto como estos dos meses de campaña, ironiza una fuente. Muchos de los que perdieron hasta la camisa con las acciones de Banco Sabadell ahora han delegado el voto en Jaume Guardiola, tercia otro, rayando en la crueldad. El caso es que casi nadie da a Rosa Cañadas como ganadora, a pesar de que si hay elecciones es porque ella las ha forzado y de que la candidata se ha prodigado por toda suerte de foros durante los últimos días, asegurando que, pese a las apariencias, hay partido.

Frente a esta Barcelona pija, Rosa Cañadas y su candidatura, pero también sus apoyos en la sombra, como el presidente del Liceu, Salvador Alemany, representan una Barcelona patricia. La que considera que la revolución no es acudir a las regatas, sino estar leyendo a Ovidio en la edición noble de Gredos. La ópera, la reflexión y la academia han respaldado a Rosa Cañadas. Pero como en Ovidio y en Wagner, los dioses cambiaban para perseguir sus placeres, pero luego el mundo seguía igual.

Foto: El lider del PSC, Salvador Illa (c), junto a varios compañeros de partido. (EFE/Q. G.)

En términos futbolísticos, Cañadas y los suyos piden el balón al suelo para templar el partido, mientras que los partidarios de Jaume Guardiola prefieren correr hacia delante y tirar a puerta. Se reivindica así la acción tipo Faus, jornadas espectaculares: la apuesta por los indultos. Y se obvian sus déficits: el Cercle es un 'lobby' al que escuchan fuera, en Madrid, pero al que la clase política catalana independentista ignora de manera deliberada. La polémica sobre la ampliación de El Prat muestra un Cercle que defiende prolongar la tercera pista mientras resulta ninguneado por los mismos dirigentes que luego acuden a sus jornadas a buscar sus cinco minutos de fama… pero solo ese día. Todos esos pasivos se compensan con el activo de unas jornadas en las que el Cercle hace un alarde de poder al alcance de muy pocos en la España empresarial.

Nuevo modelo

Con Guardiola, se prevé que el Cercle vire hacia una estrategia tipo Barcelona Global. Su nueva presidenta, Maite Barrera (Bluecap), es una defensora acérrima de Guardiola en el Cercle. La diferencia entre Barcelona Global y el Cercle es sutil, pero fundamental para entender el giro que va a producirse, ese cambio de guardia en la élite empresarial barcelonesa. El Cercle pretende ser escuchado, mientras que Barcelona Global solo aspira a salirse con la suya.

Foto: El exconsejero delegado de Banco Sabadell Jaume Guardiola. (EFE/J.P. Gandul)

El Cercle ha de recuperar su voz”, insistía Rosa Cañadas durante la campaña. Guardiola y su junta prefieren tener el móvil del político de turno y enviarle un wasap para que respalde la Copa de América. Lo de 'la voz', mejor para un concurso de la tele. La Generalitat ignoró las duras críticas que emitió el Cercle en octubre de 2021. Y si los políticos no se sienten aludidos, un 'lobby' pierde toda su razón de ser.

Tender puentes con la clase política independentista, asignatura pendiente

Por eso Guardiola tendrá dos misiones: una oficial y la otra secreta. La oficial es acercar el Cercle al modelo de Barcelona Global, menos reflexión y más acción. La secreta, recomponer las relaciones con buena parte del independentismo que ahora ve al Cercle como los restos de un españolismo rancio y decadente. Algunos miembros de la nueva junta serán fundamentales para ello, como la notaria Camino Quiroga, esposa del fundador de Mediapro, el empresario independentista Tatxo Benet.

Sangre nueva, sangre vieja

Cañadas podía haber ganado. Pero fue descubriendo poco a poco que, en estos años de cansancio y pandemia, unos 200 socios de la Barcelona más patricia, la suya, se habían dado de baja. No se nota y por eso sigue habiendo 1.300 asociados: porque en ese tiempo otros 200 socios habían entrado. Pero estos provenían ya de la era Faus, atraídos por Faus y su junta y visión de 'la Fuerza', “más rápida, más fácil, más seductora”, tal y como la define Obi Wan Kenobi cuando Luke Skywalker le pregunta por el poder del 'lado oscuro'. Ahí se pueden haber perdido estas elecciones del Cercle y ese es el resultado que más le va a costar remontar a Cañadas. De saque, los patricios contaban con 200 votos menos. Y sus rivales, con 200 votos más. Una diferencia más que notable.

Foto: Jaume Guardiola, candidato a presidir el Cercle d'Economia. (EFE/Toni Albir)

Luego está el conservadurismo de los socios, la fuerza de lo establecido y el signo de los tiempos. La masa social del Cercle tiene olfato para eso. El siglo XXI es menos de los capitanes de la industria y más de los servicios de valor añadido pasados por el túrmix de los Esade o McKinsey de turno. Jaume Guardiola puede parecer el hombre perfecto para ello. Cambiar el rumbo sin escorar el barco. Por eso el viento de la victoria susurra su nombre. Veremos si se cumplen los presagios.

Pase lo que pase, cambio de guardia en el Cercle d’Economia tras las elecciones que se celebran este martes. La entidad ya no será lo que era antes. Y todas las fuentes apuntan al exconsejero delegado del Banco Sabadell Jaume Guardiola como favorito. La previsión es que se presenten numerosas delegaciones de voto que decanten la balanza hacia la candidatura continuista, según apuntan diversos socios consultados. La duda radica en si la diferencia será aplastante, como ocurrió con los avales, o si, por el contrario, resultará una victoria ajustada. Rosa Cañadas logró lo más difícil: forzar elecciones en el Cercle. Pero no parece que haya podido imponerse a la tendencia conservadora de buena parte de los socios y a la batalla que ha dado el 'establishment', el cual ha movilizado una maquinaria que le hubiera ido bien en su día a las elecciones a la Cámara de Comercio de Barcelona, pero que para un cuerpo electoral de 1.300 empresarios y directivos ha resultado excesiva.

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