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Pánico en el portal: "Hay comunidades de vecinos que no van a poder pagar el gas"
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ENTRAN EN 'MODO DERRAMA' POR LA FUERZA

Pánico en el portal: "Hay comunidades de vecinos que no van a poder pagar el gas"

El precio del gas se ha triplicado y los de la luz y el gasóleo se pagan al doble que el año pasado. Algunos vecinos no están en disposición de pagar más por lo mismo

Foto: Foto: Getty/NurPhoto/Artur Widak.
Foto: Getty/NurPhoto/Artur Widak.
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Marta es una vecina de 31 años del barrio de Embajadores, en el sur de Madrid. La semana pasada fue a su primera junta de vecinos, que esperaba tranquila, pero se encontró con un drama recurrente: el de la energía. "La mayor parte de la reunión estuvo centrada en el precio del gas. El administrador de la finca nos advirtió de que Naturgy no había pasado ninguna factura desde enero y que se esperaba un gasto importante, más o menos del doble de lo que veníamos pagando. Y que la tesorería que tenemos no iba a ser suficiente", dice a este periódico.

"Nos ofreció dos opciones: o una derrama o subir la cuota un 10%", continúa Marta. "Pero ni siquiera una subida de cuota nos aseguraba poder pagar el gas, así que es posible que tengamos subida y derrama para pagar la calefacción del invierno, porque la incertidumbre es tal que nadie sabe cómo nos van a tarificar o cuánto va a subir el precio. No te imaginas el cabreo que tenían los vecinos".

La situación que vive la comunidad de Marta es habitual estos días: el de las comercializadoras de energía que cobran a partir de julio los gastos del primer semestre del año. Esto es, pagan a precio de oro la calefacción mientras el país sufre una terrible ola de calor. Sin embargo, el administrador de fincas de Marta se queda corto en la proyección: más que el doble, la cifra estará más cercana al triple del precio del año pasado, y en un momento crítico, justo cuando las familias están a punto de irse de vacaciones.

"Algunos van a tener que elegir entre irse de vacaciones o pagar el gas... y ya te digo yo lo que van a elegir", dice Sergio García Menéndez, que administra 22 edificios en Madrid. "Con las liquidaciones del final de temporada de calefacciones, yo tengo fincas en las que cada vecino tiene que pagar 1.700 euros de golpe por la calefacción central, en las próximas dos semanas. Un porcentaje de ellos impagará, utilizará el dinero para irse de vacaciones y a la vuelta ya se pondrá al corriente de pago... los que puedan", continúa.

Según su experiencia, las tarifas están cerca de triplicarse con respecto a 2021. Los que pagaban 12.000 euros de media, este año pagan 26.000. Los que pagaban 15.000, pagarán en torno a 32.000 euros. "E incluso tengo un edificio que ha disparado su consumo de 26.000 euros a 52.000... Hay comunidades que no van a poder pagar el gas", dice García Menéndez.

La tormenta perfecta

Las comunidades de vecinos se encuentran bajo una tormenta perfecta. Desde octubre, un cambio regulatorio equipara las calderas comunitarias, las que consumen más de 50.000 kWh anuales, con los gastos de una industrial, de modo que no pueden acogerse a las tarifas reguladas. Ser tarificado en el mercado libre supone no solo un incremento en la factura, sino también en el término fijo, que es en torno a 10 veces más caro en esta modalidad.

Además, las comercializadoras han rescindido durante el último año los contratos que tenían con las comunidades, y que incluían, además de un precio pactado basado en el consumo medio, financiación en las facturas de hasta 12 meses. En este nuevo panorama, las comunidades de vecinos tienen que liquidar las facturas en 30 días y el consumo final no se conoce hasta que llega la factura. "Normalmente, las compañías hacen facturas estimando el consumo y al final se ajusta. Otros años lo han clavado, pero este el desajuste ha sido tremendo", dice García Menéndez.

Se trata de una cuestión de alcance, porque en España hay 1,4 millones de viviendas que disponen de calefacción central. "Tendemos a relacionar la calefacción central como algo del pasado, propio de edificios de los sesenta y los setenta, pero lo cierto es que en la década de 2010 se construyeron muchos bloques con calefacción central", dice Pablo Ruiz, vocal del Colegio de Administradores de Fincas de Madrid (CAFMadrid). "Nos encontramos ante un incremento desmesurado no solo del precio del gas, sino también del de la luz y el gasóleo. Estimamos que los gastos comunes de estos vecinos se han multiplicado por cuatro en un año", continúa.

Desde los colegios de administradores, temen que se dispare la morosidad entre los vecinos y, en último término, que las comunidades incurran en impagos. "Normalmente, hay un 4% o un 5% de vecinos que no pagan sus cuotas a tiempo, y esto empeora rápidamente cuando suben los gastos. El problema es que ese 5% es el límite que los vecinos están dispuestos a aportar por los morosos, a partir de ahí ya empiezan los impagos, la negociación con la empresa... y los vecinos a los que se les van acumulando los gastos y llegan a un punto que no saben ni por dónde empezar a pagar", explica García Menéndez, que también milita en CAFMadrid.

"Por ahora, estamos proponiendo a las comunidades cuotas dobles, porque ya nos hemos fundido la tesorería que había del año pasado y la previsión es que los gastos sigan subiendo", lamenta Pablo Ruiz. "Hay que tener en cuenta que el 60% de los gastos de una comunidad son energéticos. Si se ha triplicado el gas y se ha doblado el precio del gasóleo, poco más podemos hacer. El año pasado pagamos el kilovatio/hora a 0,37 y la previsión para el invierno que viene nos dice que lo pagaremos a 0,80".

Por último, Nerea Molero, de Hernanz & Molero Administradoras, controla fincas que ya pagaron la factura del gas hace unos meses. "Hemos notado un claro incremento de la morosidad, algo que puedes esperar cuando triplicas los gastos de un día para otro. Se han devuelto muchos recibos de gas, y también de gasóleo", afirma. El gasóleo comenzó su escalada después del gas, pero se ha disparado mucho más rápido tras la invasión rusa de Ucrania: "La calefacción de gasóleo se mantiene de una forma muy parecida a la de un coche, llenando el depósito cuando se termina. La temporada de calefacción suele finalizar en abril y este año hemos tenido fincas que han agotado el depósito en febrero y han decidido no rellenarlo más", explica.

Marta es una vecina de 31 años del barrio de Embajadores, en el sur de Madrid. La semana pasada fue a su primera junta de vecinos, que esperaba tranquila, pero se encontró con un drama recurrente: el de la energía. "La mayor parte de la reunión estuvo centrada en el precio del gas. El administrador de la finca nos advirtió de que Naturgy no había pasado ninguna factura desde enero y que se esperaba un gasto importante, más o menos del doble de lo que veníamos pagando. Y que la tesorería que tenemos no iba a ser suficiente", dice a este periódico.

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