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Las empresas del Ibex esquivan el golpe de la inflación y avistan beneficios de 50.000 M
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Mejoran las expectativas para 2022

Las empresas del Ibex esquivan el golpe de la inflación y avistan beneficios de 50.000 M

Bancos, acereras o empresas energéticas escapan a las incertidumbres económicas y apuntan a liderar uno de los mejores años del Ibex en la última década

Foto: Panel de cotización en el interior de la Bolsa de Madrid. (EFE/Vega Alonso)
Panel de cotización en el interior de la Bolsa de Madrid. (EFE/Vega Alonso)
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2022 está siendo un año muy difícil para los mercados y el Ibex 35 es buena muestra de ello. Transcurrido algo más de un tercio del ejercicio, el índice selectivo español acumula pérdidas superiores al 4% (del 2,88% si se tienen en cuenta los dividendos), que lo mantienen en el entorno de los 8.300 puntos.

Estas cifras no impiden, sin embargo, que el Ibex destaque como uno de los grandes índices mundiales que mejor están resistiendo el envite de la inflación y la guerra de Ucrania. Sus pérdidas lucen escasas en comparación con las que registran los indicadores de referencia de Alemania, Francia (ambos, más de un 11%), Italia (12%), Hong Kong o Estados Unidos (con pérdidas que rondan el 15%).

La mayor capacidad del mercado español para lidiar con las incertidumbres del escenario actual puede explicarse a partir de muy diversos factores, entre los que cabe considerar el débil comportamiento de los años anteriores (que habría dejado valoraciones menos exigentes). Pero, en última instancia, viene a ser reflejo de la resistencia que están mostrando las expectativas de beneficios de las compañías que componen el Ibex.

Foto: Pantallas que muestran la evolución de las bolsas internacionales en el Palacio de la Bolsa de Madrid. (EFE/ Altea Tejido)

Lejos de lo que podría esperarse, la actual campaña de resultados, correspondientes al primer trimestre, no se ha revelado como la confirmación de un escenario más sombrío para las grandes empresas del mercado español, sino que, al contrario, ha venido a refrendar y robustecer sus expectativas de beneficio en el que está llamado a ser uno de los mejores ejercicios de la última década.

Según los registros de Bloomberg, al cierre del pasado viernes, las estimaciones del consenso apuntaban a que las 35 compañías del Ibex registrarán en 2022 de forma conjunta un beneficio neto ajustado (que no siempre se corresponde con el resultado reportado) de 51.619,7 millones de euros, un monto que supondría superar ligeramente los resultados del ejercicio anterior (51.250,3 millones), alcanzando cifras sin precedentes desde el estallido de la crisis financiera de 2008. Desde el inicio del año, estas expectativas no solo no se han reducido a causa de la inflación y la guerra, sino que se han elevado más de un 5%.

A lo largo de las últimas semanas, las sucesivas presentaciones de resultados han arrojado la imagen general de unas grandes empresas que siguen beneficiándose de un entorno de negocio favorable, propiciado por la recuperación económica pospandémica, y que están siendo capaces de esquivar el impacto de la inflación demostrando una llamativa capacidad para elevar costes sin dañar la demanda. En las valoraciones de los analistas a cada una de estas cuentas han abundado los mensajes sobre cómo las mismas parecen refrendar la idea de que compañías como Santander, Telefónica, Acerinox o Almirall, entre muchas otras, se encuentran bien encaminadas para cumplir y hasta superar sus propias proyecciones de beneficios.

La recuperación nacional y las divisas latinoamericanas juegan a favor del Ibex

Para las empresas españolas, la evolución de la economía nacional, que aún apunta a un crecimiento este año en el entorno del 4,5%, se presenta como la mejor protección para hacer frente a las incertidumbres. Y a eso se suman cuestiones como la evolución relativamente positiva de los países latinoamericanos —plasmada de forma evidente en las subidas registradas por sus divisas—, una región decisiva para la evolución de las cuentas de las empresas españolas por su elevada exposición.

Dentro de esta pintura general, en cualquier caso, se observan notables diferencias, que hablan de forma clara de la distinta manera en que las circunstancias económicas impactan en los distintos negocios. De hecho, pese a la positiva evolución de las cifras conjuntas, casi la mitad de los componentes del Ibex (16 de las 35 compañías) ha experimentado en este primer tramo de 2022 una reducción de sus expectativas de ganancias.

Se ha escrito con frecuencia, a lo largo de los últimos años, que la composición del Ibex suponía un lastre para la evolución del índice, por el elevado peso de sectores como el bancario, muy penalizado en el entorno de tipos de interés en mínimos que ha caracterizado a la economía internacional durante la última década. Ahora, sin embargo, el surgimiento de unas potentes presiones inflacionarias y el consiguiente cambio de rumbo de la política monetaria global configuran un escenario en el que este tipo de compañías se desenvuelven con mayor facilidad, lo que supone un factor clave de la mayor resistencia del Ibex en este primer tramo del año.

Foto: Imagen de la Bolsa de Madrid. (EFE/Vega Alonso Del Val)

Precisamente, los bancos se cuentan, casi de forma generalizada, entre las firmas que más han visto crecer sus previsiones de ganancias para 2022 desde que se iniciara el ejercicio. Si Sabadell aspira ahora a registrar beneficios por encima de los 500 millones de euros (y firmas como Deutsche Bank elevan esta estimación a más de 600), hace poco más de cuatro meses el consenso proyectaba un número más de un 13% inferior. En el caso de Santander, las mejoras de las estimaciones superan el 8%, mientras que para Bankinter y BBVA el incremento es de en torno al 7 y al 6%, respectivamente. El fuerte repunte el euríbor, que anticipa una próxima subida de los tipos de interés en la eurozona, dibuja un terreno de juego mucho más propicio para la rentabilidad del negocio tradicional de la banca.

Esta situación forma parte de lo que se puede considerar la 'revuelta de la vieja economía', un fenómeno global en el que el cambio radical de las condiciones económicas está permitiendo a algunos negocios, que parecían sumidos en una inevitable espiral de decadencia, mostrar bríos renovados. En el mercado español, no solo los bancos son protagonistas de este fenómeno, sino que también se puede percibir en las dinámicas más propicias que muestran negocios como los de energía, minería o telecomunicaciones.

En este sentido, Repsol registra la mayor de las mejoras de expectativas, gracias al fuerte incremento de los precios del petróleo, que se deja ver en sus cuentas a través de todas las ramas de su negocio y, muy especialmente, a partir de un área de refino que vive uno de los mejores momentos que se recuerdan. Así, firmas como Barclays ya apuntan a que la compañía que dirige Josu Jon Imaz podría rebasar los 5.000 millones de beneficio en 2022 (más del doble que el año anterior), aunque las estimaciones del consenso se sitúan actualmente en el entorno de los 4.268 millones, lo que ya supone un incremento cercano al 60% sobre las proyecciones de inicio de año.

Foto: EC

No es menos significativa la mejora de las estimaciones de los grupos acereros Arcelor y Acerinox, respaldada por unos resultados del primer trimestre que han batido con creces las expectativas del mercado, evidenciando una demanda muy consistente y un poder de fijación de precios reseñable. En el caso de la primera, los beneficios de 11.800 millones hacia los que apunta el consenso supondrían la mayor cifra entre los grupos del Ibex y el incremento de las estimaciones a lo largo del año (desde los poco más de 10.000 millones que se planteaban a inicios de año) explica más de dos tercios de la mejora conjunta en el Ibex. Acerinox, por su parte, aunque con números más modestos (se prevé que gane cerca de 700 millones en el año), ha protagonizado otro importante incremento de expectativas, superior al 25%.

Las mejoras de las estimaciones se extienden a otros muchos sectores, desde Telefónica (favorecida por políticas de eficiencia, mejoras del entorno competitivo y evolución favorable de las divisas), a Fluidra o Rovi, pasando por los grupos inmobiliarios (Colonial y Merlin) o Solaria.

En general, el sector eléctrico ha contribuido positivamente a la mejora de las estimaciones generales en el Ibex, aunque con números muy estables, que quedan lejos de reflejar esos beneficios extraordinarios que se les suelen imputar en el contexto actual, pero que tampoco muestran un deterioro reseñable por las últimas medidas regulatorias, que los expertos prevén que apenas impacten en las cuentas de Iberdrola y Endesa. Naturgy, más ligada al negocio del gas, sí ha visto crecer sus estimaciones para 2022 algo más de un 7%.

Una mejora con excepciones

Frente a estos grupos, capaces de sortear las tensiones económicas del momento, se alzan otros que sí han visto nublarse sus expectativas de negocio en los últimos meses por muy diversas razones. Entre estos se encuentran varias compañías turísticas, como Aena e IAG, que han visto deteriorarse las expectativas de recuperación que alentaba el fin de las restricciones pandémicas, por los efectos de unos precios mucho más elevados del combustible, las dudas sobre la evolución del crecimiento económico o el impacto de la inflación en la confianza de los consumidores.

En el caso del grupo aéreo, esto ha supuesto que las ganancias de 184 millones que se proyectaban al inicio del ejercicio hayan tornado ya en proyecciones de números rojos por encima de los 100 millones. Aena, por su parte, estaría encaminada a ganar algo menos de 500 millones, un recorte del 27% respecto a lo que se auguraba con el cambio de año.

Los grupos farmacéuticos Almirall y Grifols también han sufrido severas contracciones de sus estimaciones de beneficios, mientras que Cellnex y Siemens Gamesa han visto cómo, por muy diversas razones, las proyecciones de ganancias para este año han dado paso a estimaciones de números rojos.

Foto: Logos de Zara y H&M. (Reuters/Rodrigo Garrido)

Pero sin duda, uno de los casos más reseñables entre los grupos que han visto oscurecerse sus perspectivas para el conjunto del año es el de Inditex. El grupo que desde el pasado abril preside Marta Ortega aún aspira a firmar en 2022 un resultado récord, por encima de los 3.500 millones de euros, pero el impacto de la inflación de costes, que se suman a las persistentes preocupaciones por la dura competencia, la guerra de Ucrania y el golpe del coronavirus en el mercado chino se han llevado ya por delante hasta un 13% de las expectativas de beneficios para este ejercicio que abrigaba el consenso del mercado.

Como ya hemos señalado, la resistencia en términos generales de los resultados del Ibex está basada en gran medida en la convicción de que la actual crisis inflacionaria no hará descarrilar la recuperación de la economía española e internacional. Para muchos expertos, la amenaza de recesión parece contenida para este año y algo más probable para el siguiente. Pero cualquier deterioro adicional de las condiciones, motivado por un incremento adicional de los precios energéticos y un endurecimiento más agresivo de la política monetaria, podría alterar este escenario, lo que probablemente impactaría de forma significativa en las perspectivas de ganancias de las compañías españolas e internacionales.

De hecho, firmas de análisis como Macroyield consideran que los ajustes de estimaciones que se han realizado hasta la fecha a nivel global podrían resultar insuficientes, lo que significaría que las valoraciones atractivas que lucen actualmente muchas compañías podrían no serlo tanto cuando se adecúen a la realidad económica con la que tienen que lidiar las compañías.

2022 está siendo un año muy difícil para los mercados y el Ibex 35 es buena muestra de ello. Transcurrido algo más de un tercio del ejercicio, el índice selectivo español acumula pérdidas superiores al 4% (del 2,88% si se tienen en cuenta los dividendos), que lo mantienen en el entorno de los 8.300 puntos.

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