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Un activo congelado por 3.000 millones: el Chelsea será el equipo más caro de la historia
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Un activo congelado por 3.000 millones: el Chelsea será el equipo más caro de la historia

El club londinense está en el mercado y ha recibido más de una veintena de propuestas que han disparado su valor por encima de los 3.000 millones de libras, todo un récord

Foto: Protesta contra la guerra antes de un partido del Chelsea. (Reuters/John Sibley)
Protesta contra la guerra antes de un partido del Chelsea. (Reuters/John Sibley)

El pasado 2 de marzo, seis días después del comienzo de la invasión de Rusia a Ucrania, Roman Abramovich puso a la venta el Chelsea, actual campeón de Europa y del mundo de clubes. Lo que parecía ser una operación obligada por las sanciones del ejecutivo británico ha derivado en una puja ávida del mercado que va a disparar el precio del equipo londinense por encima de los 3.000 millones de libras y lo va a convertir en el club deportivo más caro de la historia.

Todos los pronósticos pasaban por una devaluación del club debido a esa intervención estatal, llevando el precio al entorno de los 2.000 millones de libras. Hubiera sido un precio alto, pero no un récord. Sin embargo, el banco estadounidense Raine Group, que ha recibido el mandato de encargarse de todo el proceso de venta, ha recogido más de una veintena de ofertas y la factura final ha subido como la espuma.

Foto: Abramovich confirma que deja el Chelsea. (Reuters/John Sibley)

Si la operación supera los 3.000 millones de libras, algo que parece mucho más que factible, el Chelsea se quedaría con el título de club deportivo más caro del mundo. Superaría los 2.500 millones de libras (unos 3.350 millones de dólares) que Joseph Tsai pagó en el año 2019 por los Brooklyn Nets de la NBA, en un paquete que incluía también el Barclays Center, pabellón en el que Kevin Durant y Kirye Irving juegan sus partidos como locales y que además supone una fuerte vía de ingresos más allá del baloncesto.

Por supuesto, también destrozaría el anterior récord de un equipo de fútbol. Lejos quedan los 790 millones de libras que invirtió la familia Glazer para hacerse con el control mayoritario de las acciones del Manchester United entre 2003 y 2005, y mucho más los alrededor de 150 millones de libras que Mansour bin Zayed pagó por el Manchester City.

El proceso continuará ahora en las manos de Raine, que tendrá que seleccionar las tres o cuatro propuestas que pasan la criba. Allí tendrán la oportunidad de mejorar las diferentes ofertas y la decisión final, una vez se atraviesen todos los cauces administrativos, que no son pocos, se tomará en la segunda mitad de abril. Para entonces, si todo va bien, el Chelsea tendrá nuevo dueño.

Todo lo que puede salir mal

Desde el pasado 10 de marzo el Chelsea es un activo congelado, pero no incautado. Es una diferencia bastante notable y que afecta a todo el proceso de venta, algo para lo que ha sido necesaria una autorización especial del Gobierno británico.

Foto: Roman Abramovich. (Getty/Clive Mason)

De hecho, esa condición que afecta a todos los activos de Roman Abramovich en el país va a poner algunas trabas al proceso de venta. Por orden gubernamental el Foreign Office, equivalente al Ministerio de Asuntos Exteriores en España, y el Tesoro británico tendrán que dar luz verde a la operación.

Además, debido a que se ha congelado y no incautado el club, Abramovich sigue teniendo la última palabra a la hora de decidirse por una oferta u otra. Y ya ha explicado que no tendrá en cuenta únicamente el montante más alto, ya que pretende dejar el equipo en manos de un nuevo dueño con un plan de inversión para que el Chelsea siga siendo competitivo sobre el terreno de juego.

placeholder Roman Abramovich, en una imagen de archivo. (Reuters)
Roman Abramovich, en una imagen de archivo. (Reuters)

Abramovich, que ha inyectado unos 1.300 millones de libras en el club a través de créditos con condiciones muy amables, también ha asegurado que todos los beneficios de la venta -sin incluir esos 1.300 millones- se destinarán a la creación de un fondo para ayudar a las víctimas de la invasión rusa de Ucrania. El Gobierno británico está de acuerdo con eso, pero no todo es tan fácil como parece cuando están sobre la mesa más de 3.000 millones de libras.

Ese dinero, una vez la operación esté completa, se transferirá a una cuenta bancaria controlada por Reino Unido en la que se quedará hasta que se tome una decisión final.

¿Quién se va a quedar el Chelsea?

Algunas de las ofertas que han llegado por el Chelsea antes de que se cerrara el plazo el viernes de la semana pasada son mejores que otras, claro. Por lo tanto, ya hay una serie de favoritos a pasar ese primer corte que establecerá Raine, entre los que hay nombres muy relevantes en la industria del deporte.

Entre el cuarteto, según las informaciones publicadas por The Athletic, un grupo de inversores liderados por Todd Boehly, el dueño de Los Angeles Dodgers de la MLB de béisbol. Precisamente uno de los copropietarios de esa franquicia es el legendario Magic Johnson, si bien no ha trascendido si también aportará capital en esta nueva inversión. En la pugna también hay otra oferta procedente del béisbol: la que ha enviado la familia Rickett, dueños de los Chicago Cubs.

A eso hay que sumar a Woody Johnson, propietario de los New York Jets de la NFL, además del grupo angloestadounidense que forman Sir Martin Broughton, expresidente del Liverpool, y los actuales dueños del también londinense Crystal Palace, Josh Harris y David Blitzer.

El legado económico

Mucho ha cambiado en lo deportivo en el Chelsea desde que Roman Abramovich tomó el control en el año 2003 por unos 150 millones de libras, pero todavía más en lo económico. Los ingresos operativos del club desde esa fecha hasta la temporada en la que llegó la pandemia crecieron un 282%.

placeholder El español César Azpilicueta celebra un gol del Chelsea. (Reuters)
El español César Azpilicueta celebra un gol del Chelsea. (Reuters)

Según los datos de KPMG Football Benchmark, la venta de derechos televisivos, si bien se negocian en un paquete conjunto con el resto de clubes de la Premier League, han aumentado un 166% en dicho periodo, mientras que los ingresos comerciales se han disparado un 366%. Dentro de este último concepto están el acuerdo con Nike por casi 70 millones de euros anuales o los 46 millones que paga la compañía de telecomunicaciones Three por aparecer en la camiseta del equipo.

Abramovich también provocó un cambio en el mercado de fichajes. Su llegada sacudió los cimientos de los traspasos y desde su llegada el Chelsea ha gastado más de 2.300 millones de euros en incorporar jugadores. El más caro de ellos ha sido Romelu Lukaku, que llegó a Londres procedente del Inter de Milán este verano a cambio de 115 millones de euros. En cuanto a las ventas, los ingresos por la marcha de jugadores han superado los 1.200 millones de euros, con el acuerdo con el Real Madrid por Eden Hazard, cifrado en el entorno de los 100 millones de euros, a la cabeza.

El pasado 2 de marzo, seis días después del comienzo de la invasión de Rusia a Ucrania, Roman Abramovich puso a la venta el Chelsea, actual campeón de Europa y del mundo de clubes. Lo que parecía ser una operación obligada por las sanciones del ejecutivo británico ha derivado en una puja ávida del mercado que va a disparar el precio del equipo londinense por encima de los 3.000 millones de libras y lo va a convertir en el club deportivo más caro de la historia.

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