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Gabaldón (Galletas Gullón): "La subida de los costes nos ha cogido a todos desprevenidos"
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Juan MIGUEL MARTÍNEZ GABALDÓN

Gabaldón (Galletas Gullón): "La subida de los costes nos ha cogido a todos desprevenidos"

La empresa ha conseguido aumentar sus ingresos en un año difícil; si bien en beneficio, mantiene el desafío de la subida de costes. El directivo habla de Siro, Family Biscuits y las elecciones

Foto: Juan Miguel Martínez Gabaldón. (Galletas Gullón)
Juan Miguel Martínez Gabaldón. (Galletas Gullón)

La primera galleta integral de España. Ese es el legado de Gullón, compañía fundada en 1892 por el confitero José Gullón Barrios en Aguilar de Campoo (Palencia). Más de 100 años después, la empresa es hoy un polo económico en el norte de Castilla y León, con 1.700 empleos directos y una posición consolidada dentro del sector galletero español. Sus productos se venden en grandes cadenas de supermercados (Aldi, Alcampo…) así como en puntos de venta en más de 120 países. “Formamos parte de las empresas estratégicas de Castilla y León que el Gobierno tendría que tener encima de la mesa”, explica el consejero delegado y director general de la compañía, Juan Miguel Martínez Gabaldón.

La empresa ha aumentado su facturación en un 2,5% en 2021, hasta alcanzar los 419 millones de euros. ¿Quiere decir esto que los españoles han estado consumiendo muchas galletas? “El mercado tuvo altibajos tremendos durante el confinamiento, en marzo hubo un pico histórico en el que estuvimos trabajando mañana, tarde y noche… Con estos altibajos, pensábamos que todavía se iban a consumir más galletas, pero cuando llegó el cierre de 2020 vimos que el consumo había sido exactamente igual que el de 2019”, explica el directivo. Es decir, los españoles hicieron acopio de galletas, pero al final acabaron nivelando el consumo a lo largo del año.

Para el sector general, el año 2020 desembocó luego en un 2021 nefasto. Según Gabaldón, el volumen de ventas de galletas cayó de forma generalizada en España un 5% en el ejercicio, cuando lo normal es que evolucione de forma estable con ligeros altibajos de entre un 0,5%-1%. El sector no tiene una explicación definitiva para esta caída, que puede deberse a la falta de recuperación del consumo turístico, la sustitución de las galletas por otros productos de mayor disfrute para el hogar en compensación con la falta de hostelería, la pérdida de poder adquisitivo… Gabaldón espera un 2022 bueno, gracias a la recuperación del turismo y la reactivación económica, con hitos como la llegada de los fondos europeos. “Pero estimamos que la exportación va a ir mejor que el mercado nacional y que 2022 va a ser un poco ligero, siendo en 2023 cuando se note el relanzamiento económico”, resume.

Foto: Fábrica de Gullón en Aguilar de Campoo. (EFE)

A las dificultades actuales, se añaden las presiones inflacionistas. “La primera mitad de 2021 iba normal, pero fue a partir de septiembre de 2021 cuando empezamos a ver unos incrementos de costes espectaculares”, describe Gabaldón. “Fue una tormenta perfecta”, zanja. “Todo lo que podía subir —absolutamente todo— subió: materias primas, energía, materias auxiliares, salarios, transporte…”, lamenta el directivo. “Pero esto ha pasado en todos los sectores y empresas y los galleteros no tenemos por qué ocultarlo”, añade el director general de Gullón. “Hemos sufrido estos incrementos tan espectaculares que no siempre hemos podido trasladar a los clientes”.

Gullón vende principalmente a hipermercados, fabricando galletas para terceros, si bien también cuenta entre sus clientes con restaurantes, bares, cafeterías, gasolineras… “Estamos en todo momento del consumo de galletas”, explica el directivo. ¿Cómo ha sido la relación con esos distribuidores con el auge de la inflación? “La subida se está trasladando, pero es que la subida de costes ha sido como una ola, nos ha cogido a todos desprevenidos: hay contratos que tenemos que cumplir, una relación estable de décadas con la distribución y, al final, esto ha sido un fenómeno planetario, tenemos que conseguir el equilibrio”, describe Gabaldón, explicando que los clientes de Gullón son “históricos” y como “ha ido todo tan deprisa, todavía estamos pactando llevar el auge de coste al precio final”. “Esto ocurre para todos: si no se pudiese trasladar esta subida al coste final del producto, se caería toda la industria de España”, zanja.

La empresa no revela datos de beneficio, pero el consejero delegado pinta un panorama complicado, sobre todo para un sector con unos márgenes muy estrechos. “En gran consumo hay una competencia tremenda… No nos podemos quedar fuera del mercado, si suben los costes, tenemos que seguir siendo competitivos, tenemos que ajustar los precios, pero esto es un vaivén y estás en el mercado cada día: si suben los costes, tienes que subir precio, pero si bajan, también tienes que bajarlo”, concluye. ¿Hay inflación para largo? “Esto no es solo el caso de Gullón, se está dando en toda la industria, a nivel planetario”, opina Gabaldón, que considera que la subida de costes “es normal, tras el parón del covid, se ha ido reactivando la economía y si faltan las materias primas suben los costes, esta ola la están teniendo que asimilar todas las industrias del mundo”.

La subida de costes ha sido rápida, pero hay contratos con distribuidores por cumplir

En este entorno, hay quien aguanta mejor que otros. El competidor en distribución a supermercados, Cerealto Siro Foods, lleva meses buscando un comprador, en un proceso en el que ha llegado a influir Mercadona. Gullón mostró su interés con una oferta no vinculante, pero, tal como adelantó El Confidencial, tuvo que retirarla por temor a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). “Como competidor, lo ha hecho muy bien, ha hecho un imperio, ha trabajado muy duro en los últimos años… Hicieron una gran empresa no solo en España sino también a nivel europeo, e incluso a nivel mundial, ya que tienen plantas en México”, reconoce Gabaldón. “Cuando nos acercamos, vimos la oportunidad de una gran empresa galletera (que ya lo somos) en España y en Europa”, explica el directivo, matizando que la idea era “coger músculo porque eso es lo que se necesita para competir en los mercados internacionales”. Al final, lo que a Gullón le gustó es que en Siro “son galleteros españoles, los conocemos, son históricos igual que nosotros y pensamos que había una posibilidad de crear ese gran grupo”.

Sin embargo, las dos empresas chocaban en el segmento que vigila la CNMC para la galleta fabricada a terceros, con la cuota sumada entre ambas superando los umbrales estipulados por la entidad presidida por Cani Fernández. “Siempre mantendremos interés por lo que ocurre en nuestro sector galletero, pero hay cosas que no se pueden hacer”, asegura Gabaldón. ¿Y oportunidad de mayor consolidación en España? Pocas, considera el consejero delegado de Gullón. “El sector galletero español está muy concentrado, por lo que es muy difícil que se produzca una operación entre las grandes empresas”, observa el primer espada de la galletera. Para sortear este estancamiento, Gullón mira hacia fuera. “Tenemos que encontrar nuestro sitio en el exterior, ya que somos una empresa que aspira a crecer y eso nos va a venir por el área internacional”, explica Gabaldón. "Una empresa siempre aspira a crecer y si sale alguna oportunidad siempre estaremos abiertos; pero en España lo vemos francamente difícil".

placeholder Una fábrica de galletas Gullón. (Gullón)
Una fábrica de galletas Gullón. (Gullón)

El crecimiento en el extranjero es, por tanto, un pilar fundamental de la estrategia de crecimiento de la galletera. En España, Gullón es líder en la galleta saludable. No en vano, la apuesta viene de largo: fueron los que lanzaron la primera galleta sin azúcar en 1990, tras el lanzamiento de la primera galleta integral en 1973. “Es nuestra aportación”, señala Gabaldón. Sin embargo, según el último estudio sectorial de Alimarket, la cuota que lidera el sector es la de las galletas de especialidades (por ejemplo, las rellenas), con un 40% del volumen vendido. Las saludables ocupan un 20%, junto con las de desayuno (otro 20%). Por empresas, Gullón lidera el segmento de las galletas saludables, mientras que en el área de las especialidades domina Mondelez, a la vez que Adam Foods reina sobre las galletas infantiles.

“Este equilibrio se ha conseguido a base de apuestas en los últimos 30 años”, apunta Gabaldón, asegurando que estas cuotas están muy establecidas y que es “muy difícil romper estos equilibrios, ya que en cada segmento hay empresas muy fuertes, con marcas y equipos muy potentes”. Por eso es tan difícil comer cuota galletera en España, donde el sector también sufre por la dependencia del turismo y el envejecimiento de la población, y por eso Gullón apuesta por el extranjero. La galletera tiene filiales en Reino Unido, Portugal, Francia, Italia y EEUU. “No desaprovechamos ninguna oportunidad para potenciar esta área de negocio: adaptamos productos, estudiamos cada mercado individualmente, potenciamos departamentos, miramos cada oportunidad que se presenta… Llevamos décadas apostando por la exportación como estrategia de futuro”, detalla.

Entre la competencia española, Gullón encuentra una cara conocida. Se trata de Family Biscuits, empresa fundada en 2020 por el hermano pequeño de la actual presidenta, Félix Gullón. Es la derivada de una arraigada crisis familiar que estalló en 2009, terminando incluso en los juzgados por el tira y afloja entre la viuda de José Gullón, María Teresa Rodríguez, y sus tres hijos varones. Del lado de la matriarca estuvieron Gabaldón (parte también de la familia) y su hija, Lourdes. Es de esta saga de la que nace la famosa escena de la junta de accionistas que celebraron en un Mercedes la expresidenta Rodríguez, su hija, Gabaldón y una notaria por no poder entrar en la empresa durante los líos judiciales. En 2019, Rodríguez cedió el testigo de la presidencia a Lourdes Gullón. Fue tras este relevo generacional cuando Félix compró la fábrica de galletas de Siro en Jaén, con la que pretende renovar la galleta tradicional con una apuesta que alcance el mercado nacional e internacional.

Foto: El logo de Lidl. (Reuters/Regis Duvignau)

“Esta fue una decisión personal de Félix que nosotros respetamos”, considera Gabaldón. “Es una persona muy querida, forma parte de la familia; le deseamos mucha suerte”, insiste el directivo de Gullón. “No creo en eso de robar negocio: los mercados están ahí para todos, hay que trabajarlo, se trata de competir cada uno con sus armas y el que mejor lo haga es el que avanzará”, explica el consejero delegado de la galletera. “Es un gran profesional y creo que lo está haciendo y lo va a hacer muy bien”, concluye.

Siendo oriunda de la zona norte de Palencia, Gullón es una de las principales compañías de Castilla y León. Tras la convocatoria de elecciones anticipadas por el presidente Alfonso Fernández Mañueco, la comunidad autónoma se encuentra actualmente en la recta final antes de las urnas previstas para el 13 de febrero. ¿Qué pide una de las mayores compañías de la zona a los dirigentes políticos? “En las elecciones, estamos viendo lo importante que es la España vaciada”, subraya Gabaldón, que considera que este “es un problema tremendo, la población está envejeciendo y los jóvenes se marchan”.

Foto: La fabrica de Galletas Gullón. (EFE)

El directivo pone de relieve que aquellos pueblos que consiguen retener a la población (y en especial las generaciones más jóvenes) son los que tienen detrás a una empresa, “que por regla general suele ser una empresa agroalimentaria”. “Castilla y León es un territorio muy extenso, la población está envejecida y están desapareciendo los pueblos… Alguien tendría que darse cuenta de que las empresas son el motor económico, son un sostén de la población y el futuro de nuestra región”, asevera.

Por eso, desde Gullón el director general considera que las grandes compañías de Castilla y León deberían “tener apoyos de todo tipo”. “Los políticos tienen que hacer un listado de empresas estratégicas para el desarrollo de la comunidad, para que estemos dentro de sus planes de realización del territorio, de ayudas fiscales y de ayudas de desarrollo del negocio”, argumenta Gabaldón. Según detalla, Gullón está a más de 100 kilómetros de Santander, otros 100 de Palencia y a 82 de Burgos. Con todo, la compañía cuenta con 1.700 trabajadores directos, muchos de ellos mujeres, destaca Gabaldón. “Nuestro caso es obvio: estamos en un territorio muy despoblado y formamos parte del grupo de empresas estratégicas que el Gobierno tendría que tener encima de la mesa”, defiende.

Para Gabaladón, las empresas estratégicas de CyL deberían tener "apoyos de todo tipo"

El directivo aclara que no es que esté descontento con los políticos (“el Gobierno de Castilla y León siempre ha apoyado a la empresa agroalimentaria, ya que somos la tercera comunidad autónoma en producción agraria, por detrás de Cataluña y Andalucía”), sino que simplemente responde ante la pregunta de lo que él haría si fuese político. "Si yo fuese un político, haría una lista con las empresas estratégicas para el desarrollo de la comunidad", reitera.

Entre el segmento político y económico, confluye la fiscalidad. De hecho, las empresas han estado siguiendo de cerca el desarrollo de impuestos como el del plástico o el de los residuos, ya que afecta a toda la parte de embalajes que ya se está viendo bastante afectada por la subida de costes. ¿Cómo ve Gullón este tipo de iniciativas? “Nos parece positivo: las empresas generan riqueza allá donde están, pero la sociedad también tiene otros valores, como respetar el medioambiente y la economía circular”, argumenta. “Eso sí, siempre con criterio razonado, porque estos costes tienen que estar para todos”, explica. "Nosotros cumplimos con la legislación e incluso llegamos a ir más allá, sobrepasando las normas mínimas en materia de sostenibilidad", zanja. "Es nuestra política".

La primera galleta integral de España. Ese es el legado de Gullón, compañía fundada en 1892 por el confitero José Gullón Barrios en Aguilar de Campoo (Palencia). Más de 100 años después, la empresa es hoy un polo económico en el norte de Castilla y León, con 1.700 empleos directos y una posición consolidada dentro del sector galletero español. Sus productos se venden en grandes cadenas de supermercados (Aldi, Alcampo…) así como en puntos de venta en más de 120 países. “Formamos parte de las empresas estratégicas de Castilla y León que el Gobierno tendría que tener encima de la mesa”, explica el consejero delegado y director general de la compañía, Juan Miguel Martínez Gabaldón.

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