Mango devuelve 120 M al ICO en plena gripe de la moda catalana y el resfriado de Inditex
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Mango devuelve 120 M al ICO en plena gripe de la moda catalana y el resfriado de Inditex

Devolver dinero al ICO revaloriza tu empresa. En el caso de Mango, a cierre de 2020, la deuda total era de 587 millones. Con el recorte se rebaja el pasivo en una quinta parte

Foto: Foto de archivo: EFE.
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Mango devolvió ayer 120 millones al ICO en pleno vendaval en la moda española, con la llegada de Marta Ortega a la presidencia de Inditex. Según explican fuentes financieras conocedoras de la situación bancaria del grupo que preside Isak Andic, Mango había pedido al ICO un total de 240 millones de euros cuando empezó la pandemia y ahora ha devuelto la mitad, ya que el dinero estaba en caja sin más. No lo ha retornado todo porque Toni Ruiz, el consejero delegado, ha optado por un criterio de prudencia a la espera de cómo evolucione la crisis sanitaria, todavía muy incierta.

Devolver dinero al ICO revaloriza tu empresa, lo haga Andic o Agamenón y su porquero, en el improbable caso de que ambos hubiesen creado una 'start-up'. Así que hay un punto de ironía, ya que en la misma semana en que Inditex ha perdido más de un 4% de su valor, Mango, tan lejos de la bolsa, ha hecho una maniobra que otorga más valor a su compañía.

Siempre que una tormenta sacude al buque insignia todo el mundo mira al número dos. Pues bien, el dos de la moda española es Mango, el único que se atrevió a replicar el modelo Inditex. Y lo hizo desde Cataluña, donde siempre ha sido importante el fenómeno de la moda. El 25% de Inditex —Massimo Dutti, Stradivarius— se lleva desde la región. Y Jorge Pérez Marcote, cuñado de Amancio Ortega y tío de la nueva presidenta, vive en Cataluña y trabaja en el complejo de Tordera. Ahora, además, es miembro del comité de dirección que arropa a Marta Ortega.

Foto: Isla, en la junta de accionistas de julio. (EFE/Inditex)

En el caso de Mango, el retorno del ICO apunta a buenos resultados para este año. Regreso a los beneficios —perdieron 207 millones en 2020— y puede que incluso más ganancias que en 2019, a caballo de las ventas por internet, que ya suponen más del 40% del total.

Además, no haría falta. Los ICO tenían que empezar a devolverse a partir del próximo mes de marzo. Pero ayer mismo, el Gobierno aprobó una nueva prórroga para seguir dando aire a las empresas, hasta junio de 2022. A cierre de 2020 la deuda total de Mango era de 587 millones. Recortando 120 millones, se rebaja la deuda en una quinta parte.

En la parte negativa, Amancio Ortega puede haber sido muy criticado. Pero ha solventado la cuestión de su sucesión. Andic es más joven que el gallego, tiene 68 años. Aunque es evidente que su regreso en 2016 deja muy claro que ninguno de sus hijos —Jonathan, Judith y Sara— le sucederá en el cargo. Toni Ruiz ha profesionalizado la gestión, que va como un cohete, en especial tras la salida de Carlos Costa, director de operaciones. En cualquier caso, la propiedad de un grupo que está en 115 países y factura 1.842 millones no está resuelta y abre incógnitas que Inditex ya ha resuelto, entre otras cosas, saliendo a bolsa.

El resto de Cataluña

El resto de la moda catalana vive un mal momento. Hace frío lejos de las primeras posiciones del 'ranking'. Pasa igual con las segundas líneas en el resto de España. Los fondos CVC y PAI llevan años intentando salir de Cortefiel y no hay manera. La pandemia ha condenado al antaño gigante, Puig, a sus primeras pérdidas. Y el grupo tardará tres años en volver a ser lo que era, ya que el covid ha recortado las ventas en un 24%. Y eso que no depende de la moda, ya que el grueso de su negocio es la perfumería.

Thomas Meyer se ha convertido en uno de los hombres más ricos de Cataluña

Pero más abajo en el 'ranking' de facturación la situación es peor. El caso de Desigual es significativo. Ha pasado de ser la niña bonita de la moda española a ir reduciendo su tamaño en una jibarización que de seguir así acabará en una pyme. La empresa de Thomas Meyer se encuentra en números rojos, pérdidas de 83 millones. Pero es que ahora apenas vende 360 millones. Hay que recordar que Desigual facturaba 828 millones en 2014, cuando desembarcó Eurazeo en el capital. Ahora es un tercio de lo que fue y parece poco probable que vuelva a captar inversión internacional después de que los franceses perdiesen 140 millones en su aventura española. Meyer se ha hecho millonario, pero su empresa empieza a no estar a la altura de su patrimonio.

Saltar del tren

Quien saltó del tren a tiempo fue Alberto Palatchi. Las últimas pérdidas reportadas por Pronovias fueron las de 2019, con 55 millones de pérdidas. El grupo facturaba 160 millones, pero con la pandemia perdió su baza principal, era la empresa de moda más rentable de España. Pero Palatchi ya había vendido dos años antes, en 2017. Se embolsó más de 550 millones de euros. Una fortuna. El comprador, el fondo BC Partners endosó el precio de la operación a la propia Pronovias. Y, claro, con tamaña mochila más el virus de Wuhan no ha habido manera de que la compañía levante cabeza. La deuda ha sido inasumible, Moody’s la tiene calificada como Caa2, puro bono basura. Y BC Partners ha tenido que inyectar 18 millones de euros de su bolsillo para mantener la empresa en marcha.

La época dorada de la moda española parece ahora un tiempo lejano y eso también se nota en Cataluña. Igual que en el resto de España, con casos como las pérdidas crónicas de Adolfo Domínguez o que L Capital literalmente devolviese El Ganso a los hermanos Cebrián, que demuestran que no hay una problemática en Cataluña sino generalizada de un sector, el cual tiene que replantearse el modelo de negocio. Ya no es un problema de que la moda española carezca del lujo italiano o francés —solo los Puig apostaron por gamas más caras de producto con marcas como Carolina Herrera— sino algo más profundo. El sector en su conjunto precisa adaptarse a los nuevos tiempos: con mayor sensibilidad ecológica, menos colecciones, cadenas de suministro más próximas a sus tiendas y un mayor foco en la rentabilidad en lugar de los aspectos más vinculados al oropel y el foco mediático. Alter Made, la nueva marca lanzada por Mango este año apunta en todas esas direcciones: ropa más cara, pero más sostenible, menos colecciones y más calidad. Hay que esperar la respuesta del público... y de los inversores.

Mango devolvió ayer 120 millones al ICO en pleno vendaval en la moda española, con la llegada de Marta Ortega a la presidencia de Inditex. Según explican fuentes financieras conocedoras de la situación bancaria del grupo que preside Isak Andic, Mango había pedido al ICO un total de 240 millones de euros cuando empezó la pandemia y ahora ha devuelto la mitad, ya que el dinero estaba en caja sin más. No lo ha retornado todo porque Toni Ruiz, el consejero delegado, ha optado por un criterio de prudencia a la espera de cómo evolucione la crisis sanitaria, todavía muy incierta.

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