El Colonques que cautivó a la Preysler pierde el pulso sucesorio de Porcelanosa
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DIFERENCIAS ENTRE LOS HIJOS

El Colonques que cautivó a la Preysler pierde el pulso sucesorio de Porcelanosa

Las diferencias entre los hijos de los fundadores explican la venta del capital de Manuel Colonques y la salida de sus dos descendientes de todos los cargos de la azulejera

Foto: Manuel Colonques y Carlos de Inglaterra.
Manuel Colonques y Carlos de Inglaterra.
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El 20 de abril de este año se publicaba en el Boletín Oficial del Registro Mercantil la extinción de una sociedad mercantil denominada Venis. A los neófitos del sector quizás no les suene de nada. Para los azulejeros españoles, y especialmente los de Castellón, no puede entenderse la historia de esta industria sin la que ha sido durante muchos años la segunda marca de Porcelanosa, un emporio internacional reconocido globalmente en el ámbito de la construcción y el diseño y materiales de interiores.

Con la desaparición de Venis como filial, absorbida por Porcelanosa SA, se cerraba también la etapa de gestión de los hijos de uno de los tres fundadores de la compañía, de cuya filial se encargaban. Formalmente, Manuel Colonques, Manolo, para sus allegados, sigue figurando como presidente de Porcelanosa Corporación. La realidad es que ese puesto tiene más de honorífico que otra cosa. Sin labores ejecutivas, con una participación de apenas el 5% tras haber vendido el restante 10% que le quedaba en la empresa a su hermano gemelo y a la rama de los Soriano, Colonques está ahora mismo desvinculado del grupo empresarial que contribuyó a construir. Tanto él como sus dos hijos, Manuel y María, han abandonado a su vez la gestión de la segunda marca por razones no explicadas oficialmente. ¿Por qué? Esa es la gran pregunta que se hace la burguesía del azulejo y una parte importante de la sociedad castellonense y de Vila-real, población que alberga la sede central desde su nacimiento en 1973.

La opacidad sobre la salida alimenta todo tipo de teorías, hasta la de un problema financiero en Venis

Fuentes oficiales de la compañía han evitado realizar comentarios sobre el relevo y la reorganización familiar del capital y la gestión. Oficialmente es un tema tabú. No se habla, no se comenta. "Es algo que comenzó a ocurrir hace dos años. No tengo más información", señala un portavoz oficial del histórico conglomerado empresarial. Fue en 2019, cuando Manuel cedió una parte de sus participaciones en el negocio industrial a cambio del área inmobiliaria, con un patrimonio neto en libros de más de 110 millones de euros. Él es el dueño de muchos de los locales que albergan las tiendas de Porcelanosa por todo el mundo. Este año se ha producido un paso más en ese divorcio.

placeholder La consejera delegada de Porcelanosa, María José Soriano, muestra la maqueta a la corporación municipal de Vila-real. (EFE)
La consejera delegada de Porcelanosa, María José Soriano, muestra la maqueta a la corporación municipal de Vila-real. (EFE)

Porcelanosa lleva con absoluta discreción la desvinculación de Manuel y sus dos hijos. Ese silencio ha dado pábulo a todo tipo de teorías sin confirmar en el distrito cerámico. Que si Manuel y su hermano gemelo Héctor se han peleado, que si ha habido un problema de gestión económica de los descendientes del primero en la ya extinta Venis, que si tuvo algo que ver el embrollo judicial del caso Plaza en Zaragoza, del que el empresario fue eximido… La clave, según personas cercanas a Manuel Colonques, es sucesoria y obedece a razones de desajuste entre los descendientes, que han optado por seguir caminos separados coincidiendo con la reciente jubilación laboral de su padre, de 79 años.

La opacidad formal se explica porque quien vela por la imagen y reputación de Porcelanosa sabe que no podría entenderse la historia de la empresa sin la aportación de Manuel al posicionamiento comercial y de producto. Sus amigos dicen que fue él quien aportó luz al cofundador José Soriano para ver en la pasta blanca de caolín el material para embellecer el azulejo y superar la baldosa de pasta roja. De esa estética más elegante surgió hasta el nombre de la empresa por las semejanzas con la porcelana, y también la necesidad de dar un impulso comercial al producto, más costoso, para situarlo un escalón por encima en el mercado.

"Hubo un debate en seno del consejo sobre el rumbo de la compañía. Tenían discrepancias"

En esa labor jugó un papel clave Manuel Colonques asociando la imagen de Porcelanosa con el lujo y el famoseo de alto 'standing', primero con Isabel Preysler como icono de la marca, y después con otros rostros conocidos hasta conectar con la casa real británica mediante importantes aportaciones económicas a la entidad filantrópica de Carlos de Inglaterra.

"La marca contó con un privilegiado escaparate a través de la Fundación Príncipe Gales para la Arquitectura y el Urbanismo, contacto que derivó en una vinculación tan estrecha con Carlos de Inglaterra que, con los años, provocó la visita de este a la propia factoría de Villarreal", explica el profesor Joaquín Azagra sobre el cofundador José Soriano, fallecido en accidente de tráfico en el año 2000, en el perfil recogido en el libro 'Cien Empresarios Valencianos' (LID).

Foto: De rojo, María José Soriano, CEO de Porcelanosa, que ha crecido un 3,4% en ventas en sus divisiones industrial y comercial.

Pero con el paso de los años, Porcelanosa, con más de 800 millones en ventas, ha pasado a consolidar un modelo de gestión en el que María José Soriano, hija del fallecido Soriano, y su marido, Silvestre Segarra, comparten el timón con Héctor Colonques, reservando a este una vis más comercial.

A través de la patrimonial familiar Sorman, el matrimonio Soriano-Segarra controla el 56,39% del capital, compartido con la hermana de María José, Sonia Soriano, cuya única hija, también Sonia, se perfila en un futuro como la accionista con más porcentaje conforme vayan atomizándose las participaciones por la sucesión generacional natural. María José y Silvestre tienen a su vez cuatro hijos, de los cuales al menos dos trabajan de forma estable en el grupo, cada vez con más responsabilidad. Sorman refleja un patrimonio neto en libros de 1.160 millones de euros.

Lo mismo ocurre con los descendientes de Héctor, cinco en total. Anna Colonques ha sido designada administradora solidaria en varias de las filiales y se vislumbra como otra de las sucesoras con mando en plaza en gestión.

Elementos emocionales

Es esta madeja de descendientes lo que en gran parte explica la fractura social. "Manolo sigue siendo el presidente del grupo Porcelanosa, pero se han salido ellos porque han querido. No han podido liderar y ha sido la solución", señala a El Confidencial un amigo personal de Manuel Colonques. "Hubo un debate en seno del consejo de administración sobre el rumbo que debía llevar la compañía. Tenían discrepancias. Hay además elementos emocionales porque Manuel y María (hijos de Manuel) concebían la empresa como una construcción de su padre. No compartían las cosas como las veían los otros", añade. Los dos hermanos han iniciado nuevos caminos, como la puesta en marcha de un negocio de marketing y diseño desde Vila-real.

El divorcio empresarial, fraternalmente empresarial, en el caso de Héctor y Manuel, no ha salido gratis. La separación comenzó en 2019 con el traspaso de la inmobiliaria Austral 3 a Manuel en una permuta de participaciones en las filiales de Porcelanosa. El año pasado se produjo la compra, mediante autocartera, de algo más del 4,5% que la patrimonial Ermita 61 poseía en Porcelanosa Corporación, al precio de 47,4 millones. A esta cantidad se añadieron 56,1 millones de euros de una opción de compra-venta cruzada de obligado cumplimiento por otro 5,3%. La cuantía de la operación de desinversión asciende a algo más de 103 millones, como adelantó ‘El Economista’. Una cantidad que da para volver a empezar en cualquier negocio.

El 20 de abril de este año se publicaba en el Boletín Oficial del Registro Mercantil la extinción de una sociedad mercantil denominada Venis. A los neófitos del sector quizás no les suene de nada. Para los azulejeros españoles, y especialmente los de Castellón, no puede entenderse la historia de esta industria sin la que ha sido durante muchos años la segunda marca de Porcelanosa, un emporio internacional reconocido globalmente en el ámbito de la construcción y el diseño y materiales de interiores.

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