Naturgy veta el acceso de IFM a sus 70.000 minoritarios en plena pugna por la opa
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RECHAZA DARLE LOS DATOS

Naturgy veta el acceso de IFM a sus 70.000 minoritarios en plena pugna por la opa

El consejo de la compañía gasista rechaza la petición del fondo australiano de poder enviar una carta a los inversores particulares para explicarles los detalles de la oferta parcial

Foto: Presentación del Plan Estratégico de la compañía. (EFE)
Presentación del Plan Estratégico de la compañía. (EFE)
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La oferta pública de adquisición (opa) de IFM sobre el 22,6% del capital de Naturgy por 5.000 millones de euros entra en la semana definitiva ante la finalización del plazo de aceptación por parte de los inversores el próximo 8 de octubre. Un momento clave que está provocando una guerra soterrada entre el fondo australiano y el consejo presidido por Francisco Reynés, que ve con recelo la operación y ha llegado a asegurar que pone en riesgo la buena gobernanza de la empresa. En el marco de esta batalla, el consejo de la energética ha vetado el acceso directo de IFM a los accionistas, a quienes quería remitir un comunicado informándoles de la oferta. Dicho comunicado contaba con la autorización de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Según han confirmado fuentes próximas a la operación, IFM envió una carta al consejo de administración de Naturgy el pasado 21 de septiembre para pedirle dos cosas. Por un lado, la base de datos de los 70.000 accionistas, con el fin de enviarles una comunicación con los detalles de la opa, sobre todo el precio y el periodo de aceptación. Por otra, en caso de no aceptar la primera solicitud, la remisión por parte de la propia compañía de un escrito con las condiciones de la oferta para que decidiesen si la querían suscribir o rechazar.

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El órgano de gobierno de la empresa catalana con sede en Madrid respondió a IFM dos días más tarde, el 23 de septiembre, con una negativa, al considerar que desconocía si “este era el proceder acostumbrado en el contexto de una oferta parcial que Naturgy no ha solicitado y en la que tampoco ha participado”. El comunicado agrega que, “en todo caso, Naturgy no se encuentra cómoda facilitando los datos de unos accionistas que no le han autorizado facilitar sus datos a terceros”, en relación con el registro que la compañía tiene internamente para comunicarse con sus inversores, especialmente los minoristas, cuando realiza la junta general o distribuye algún dividendo.

En relación con la segunda petición, el consejo del grupo energético consideró que “el empleo de Naturgy por parte de IFM como un vehículo de comunicación puede transmitir a terceros una incorrecta impresión de que las manifestaciones e intereses de IFM que se contengan en dicha carta cuentan con el aval institucional de Naturgy, lo cual no es el caso”. El portazo de la compañía es tal que, aunque “la documentación sea revisada por la CNMV”, ello no supone que el consejo “haga suyo el contenido”. Más aún, la respuesta del grupo participado por La Caixa en un 26% expone que, “aunque IFM se esfuerza en la objetividad de los documentos, es lógico y legítimo que su objetivo sea abogar por el éxito de la oferta, y a ese respecto el consejo de administración desea seguir manteniendo una actitud de neutralidad”.

El pasado 17 de septiembre, el órgano de gobierno calificó el precio de la opa como “razonable”, pero el presidente, los consejeros de la caja catalana y los independientes descartaron aceptarla por los problemas de gobernanza que supondría permitir dos miembros dominicales en representación del fondo australiano en detrimento de los calificados como ajenos al grupo. La única concesión del consejo fue dejar publicar la carta en la página web de la sociedad, "sujeto a que la misma se ciña a advertir a los accionistas sobre la existencia de la oferta".

Foto: Sede de Naturgy, en Barcelona. (Reuters)

Si bien la respuesta de Naturgy a la petición de IFM se concretó el pasado 23 de septiembre, el secretario del consejo, Manuel García Cobaleda, no la remitió a los ejecutivos del fondo hasta el pasado día 28 por un presunto error en el envío del correo electrónico. Una demora que hizo perder una semana al fondo australiano y que pone de manifiesto la cruenta batalla de Reynés e Isidre Fainé, presidente de La Caixa, contra las pretensiones del fondo internacional, a las que se han opuesto tajantemente.

La base de datos de los accionistas minoritarios de Naturgy, dueños del 8% del capital, es vital para el devenir de la opa parcial. La gasista tiene un 'free float' (títulos que se negocian libremente y no son de ningún inversor institucional estable) de apenas el 30%. Del 70% restante, un 20% está en manos de GIP; otro 20% es propiedad de CVC; mientras que la caja catalana cuenta ya con el 26,6%, y la argelina Sonatrac controla un 4%. Como la oferta va dirigida al 22,7%, el fondo australiano necesita que, además de las gestoras de pensiones y fondos de inversión que acepten los 22,07 euros por acción, al menos un porcentaje de los particulares firme la venta.

La pelea por el dividendo

Muchos de estos inversores minoritarios son personas mayores que han tenido acciones de la antigua Catalana de Gas y después de Gas Natural —ahora rebautizada como Naturgy— como un complemento a su pensión gracias al dividendo que ha pagado de forma recurrente. Por ello, tras las declaraciones de Jaime Siles, representante de IFM, de que, dado el contexto actual de crisis del sector, sí podría plantear una reducción de la remuneración al accionista, el consejo envió con rapidez un comunicado el pasado viernes a la CNMV para asegurar que su plan estratégico, que incluye un dividendo, no había cambiado nada pese al hachazo del Gobierno a las eléctricas.

Aunque Naturgy admitió hace dos semanas que, debido a este recorte de las primas por parte del Ministerio de Transición Ecológica, no era posible asegurar el cumplimiento de los objetivos de la hoja de ruta aprobada en julio, ya que los ingresos y el ebitda proyectados se reducen sensiblemente, el viernes aseguró que "no ha considerado en ningún momento revisar los principios del Plan Estratégico recientemente aprobado".

En otras palabras, IFM invitó a los particulares a vender sus acciones con la prima del 19,7% ofrecido en la opa ante el riesgo de ver disminuido su dividendo, mientras el consejo de Naturgy reafirmó que será generoso con los minoritarios para que no cedan sus títulos al fondo australiano, pese a que no ha concretado todavía cuánto le costará el real decreto eléctrico de Moncloa.

La oferta pública de adquisición (opa) de IFM sobre el 22,6% del capital de Naturgy por 5.000 millones de euros entra en la semana definitiva ante la finalización del plazo de aceptación por parte de los inversores el próximo 8 de octubre. Un momento clave que está provocando una guerra soterrada entre el fondo australiano y el consejo presidido por Francisco Reynés, que ve con recelo la operación y ha llegado a asegurar que pone en riesgo la buena gobernanza de la empresa. En el marco de esta batalla, el consejo de la energética ha vetado el acceso directo de IFM a los accionistas, a quienes quería remitir un comunicado informándoles de la oferta. Dicho comunicado contaba con la autorización de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

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