China ve el final de su crisis porcina y España será el gran perjudicado
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Las autoridades chinas lo dan por hecho

China ve el final de su crisis porcina y España será el gran perjudicado

Más de la mitad de las exportaciones dependen del país asiático desde que este disparase las compras por la peste africana. La 'vuelta la normalidad' acaba con una era de oro para el sector ganadero español

placeholder Foto: Cerdos en una granja. (Reuters)
Cerdos en una granja. (Reuters)

Fin de ciclo en las exportaciones de porcino español. Las declaraciones del ministro de Consumo contra la industria cárnica no son la única preocupación del sector. El 'boom' de compras de producto desde China, que dispararon los ingresos de los ganaderos nacionales hace tres años, está llegando a su fin. Las ventas del que ya es el principal mercado exportador para España han empezado a caer y todo indica que lo seguirán haciendo en el futuro.

Los líderes del país asiático creen que al final se están ‘curando’ de la gripe porcina, que lastró su producción durante años y obligó a comprar a mayor precio y en enormes cantidades a las empresas y ganaderos españoles. Las autoridades del país dan por hecho que, poco a poco, irán reduciendo estas importaciones y el precio de este producto en los mercados locales ya está en niveles anteriores a la crisis.

España, en 2020, exportó más de 5.650 millones de euros en carne de cerdo y todos sus derivados a todos los países. Más de la mitad de esa cantidad fue a parar a China, exactamente 2.535 millones de euros, según recoge la Cámara de Comercio. Con unos precios altos y una alta concentración de la demanda, los ganaderos y fábricas patrias se han concentrado en satisfacer al país asiático, el mercado con más demanda del mundo y cuya escasez provocaba mejores precios, mientras que sus ventas a otras naciones se han contraído. Prueba de ello son las caídas en la facturación en naciones europeas durante estos años como Portugal, Holanda o República Checa, que han descendido a doble dígito. Ahora la industria española teme que esa dependencia pueda lastrar sus beneficios con un eventual fin de la crisis porcina.

A pesar de una subida de más del 83% en el primer semestre de 2020, las asociaciones y ganaderos reconocen que las operaciones con China se han detenido. Además, el precio de la carne de cerdo china ha recuperado los niveles de 2018. El kilogramo de este producto ha caído en solo tres meses de los 54 yuanes (siete euros) a los 27 (3,5). Históricamente, el precio siempre había oscilado entre los 20 y los 25 yuanes, pero la crisis produjo que esta cifra se disparase. La caída drástica de este 2021 significaría una vuelta a esos niveles.

El analista en jefe del Ministerio de Agricultura para el sector porcino, Zhu Zengyong, explica que “la producción de cerdo aumentará significativamente, no solo ahora, sino especialmente en el cuarto semestre”. Este incremento se traducirá en que “la producción nacional llegará a los 50 millones de toneladas, básicamente cerca de los niveles que teníamos en 2017”, antes de la peste porcina.

A pesar de ello, reconoce que sigue habiendo brotes "aislados" de la enfermedad que han provocado sacrificios, y por tanto, aumentando la producción ahora y alterando así los precios. Sin embargo, minimiza estos casos y cree que ya se puede convivir con esta situación para volver a la normalidad pronto, una normalidad que acabaría con el repunte de ventas españolas al país asiático.

Desde la Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino (Angrogapor) explican que no saben si esta caída de precios y pedidos es transitoria o permanente. Afirman que la falta de datos concretos hace imposible saber si realmente se produce la recuperación que el Gobierno defiende o si se trata de una anomalía del mercado.

Creen que algunos brotes podrían haber provocado sacrificios de animales que derivaran en un aumento de la oferta. Además, las propias autoridades chinas reconocen que la caída del precio no representa totalmente la situación de su actual producción ganadera porque “se ha liberado una importante cantidad de productos congelados que han afectado a la oferta”. A pesar de ello, insisten en que la recuperación es real y se hará más patente mes a mes.

Miguel Ángel Higuera, director de Angrogapor, explica que es posible que se dé este escenario y confirma la caída de las compras. A pesar de que no se sitúan aún el escenario de una recuperación china, cree que “un cambio de producción es algo esperado, sabíamos que se iba a producir, pero no sabíamos cuándo”. Sin embargo, “es preocupante y habrá que reubicar las exportaciones a otros países”.

Foto: La demanda china ha impulsado los precios del cerdo al alza. istockphoto

Higuera ve improbable “que China se cure de la peste porcina, pero sí creemos que, pese a ella, puede recuperar la producción”. Sin embargo, están lejos de poder afirmar que ese es el escenario porque “falta la visión global del país por la escasa transparencia. No tenemos datos, solo perspectivas muy pequeñas”. Remarca que “en España y la UE todas estas cifras son públicas y abiertas”, lo que da más margen a empresarios y productores para adecuarse y quitar incertidumbre de situaciones como esta.

En ese sentido, añade que “hemos bajado nuestras exportaciones a otros mercados de un tiempo a este parte” y “tocará volver a hacerse fuerte” tanto en otros países como en el mercado español, en el que en muchos casos se importa la carne para centrar los esfuerzos en mercados más competitivos.

Angrogapor remarca que la opción de España es conseguir colocar productos de mayor valor añadido en todos los países en los que ya está y potenciar su presencia en los otros países de Asia. Destacan Filipinas, Japón o Corea. El motivo principal sería que “la cultura de esos lugares implica un gran consumo de carne de cerdo”. También destaca que se puede aumentar la presencia en América Latina, pero allí competir con EEUU “es casi imposible, especialmente en carne fresca”.

La recuperación de China "es una amenaza" por el "gran riesgo que supone sobre la concentración de las exportaciones"

Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos también ha reconocido la bajada en las exportaciones y ya habla de "crisis en el sector porcino español". Para solucionarla pide que se empiecen a buscar alternativas para compensar el impacto que puede significar la caída del negocio chino. En este sentido, piden al ministro de Agricultura, Luis Planas, que impulse relaciones con terceros países para abrir otros mercados.

Por su parte, la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (Anice) también afirma que "ha habido un relativo descenso en la demanda China en los últimos meses, teniendo en cuenta que a principios de año España seguía registrando grandes volúmenes en sus exportaciones a ese país". Pero creen que "no es una señal clara de cambio de tendencia". Creen que los brotes que han seguido surgiendo (especialmente en navidad) aún lastrarán la recuperación del país, dando más oxígeno a las empresas españolas. Pese a ello y en el caso de que finalmente ocurriera tal y como dicen las autoridades locales, creen que la salvación vendría de la mano de los productos de valor añadido, como el jamón o los curados, que tienen un gran rendimiento comercial en múltiples mercados.

La recuperación del país más poblado del mundo "es una amenaza" por el "elevado riesgo que supone sobre la gran concentración de las exportaciones españolas", por lo que también afirman "que es necesario anticiparte con otros mercados cercanos en los que España ya tiene presencia". A pesar de ello, reconocen que "el volumen de los envíos (en estos nuevos destinos) no es comprable al que ofrece China".

Más de 200.000 empleos directos dependen del sector porcino y factura más de 15.000 millones de euros

Además, Anice alerta de que esta posibilidad se abre en un momento complicado que haría que este golpe sea más duro si cabe. "La crisis provocada por la pandemia ha incrementado la dependencia del comercio exterior en el mantenimiento de la competitividad de la industria cárnica española y mundial, ante el parón en la demanda interna a causa del cierre del canal 'foodservice' y el desplome del turismo". En ese sentido, mirar hacia fuera es más importante que nunca y perder parcialmente al principal destino es sin duda un problema.

El sector porcino es un elemento clave para la economía de España. De él dependen más de 200.000 empleos directos y supone un 14% de toda la producción agraria y un 34% de la ganadera. Con una facturación de 15.000 millones de euros, supone un 1,4% del PIB nacional. La industria depende especialmente del exterior, de donde proceden más de uno de cada tres euros, con estas cifras se ha erigido como uno de los grandes productores de todo el mundo solo por detrás de EEUU, la propia China y Alemania. Por lo tanto, España se juega mucho con lo que pase con su principal comprador.

Fin de ciclo en las exportaciones de porcino español. Las declaraciones del ministro de Consumo contra la industria cárnica no son la única preocupación del sector. El 'boom' de compras de producto desde China, que dispararon los ingresos de los ganaderos nacionales hace tres años, está llegando a su fin. Las ventas del que ya es el principal mercado exportador para España han empezado a caer y todo indica que lo seguirán haciendo en el futuro.

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