Los bancos españoles ven ganado el pulso al BCE por las provisiones
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Los bancos españoles ven ganado el pulso al BCE por las provisiones

Las entidades ven al supervisor más optimista ante la recuperación, el aplazamiento de los ICO y los fondos europeos. Creen que serán suficientes para no tener que dotar más

placeholder Foto: El presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri (i), la presidenta del Santander, Ana Botín (c), y el presidente del BBVA, Carlos Torres (d). (EFE)
El presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri (i), la presidenta del Santander, Ana Botín (c), y el presidente del BBVA, Carlos Torres (d). (EFE)

La balanza se inclina del lado de los bancos. Después de más de medio año batallando con el supervisor por las provisiones, las entidades españolas creen que ya han convencido al Banco Central Europeo (BCE) de que las dotaciones que asumieron durante 2020 —unos 40.000 millones— son suficientes para sortear la crisis.

"Cuando uno piensa dónde estábamos el año pasado, todo ha cambiado bastante, y todo apunta a que no va a haber un tsunami de provisiones. El ciclo económico está más relajado, hay mimbres para una recuperación muy potente", expuso José María Roldán, presidente de la AEB (Asociación Española de Banca), en un encuentro organizado por APIE (Asociación de Periodistas de Información Económica) y BBVA.

Foto: Andrea Enria, jefe de supervisión del BCE. (Reuters)

Este debate se abrió durante finales de 2020, cuando las entidades aflojaron en materia de provisiones, tras un primer semestre histórico. El presidente del Mecanismo Único de Supervisión (MUS), Andrea Enria, el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, y la subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado, lanzaron mensajes encaminados a que las entidades no se relajen y sigan haciendo hucha para cuando se dispare la morosidad.

Sin embargo, las entidades se han enrocado en que sus modelos predictivos —en los que usan proyecciones del BCE y el Banco de España— no recomendaban hacer más provisiones. De hecho, las entidades españolas redujeron el esfuerzo en esta materia en un 42% durante el primer trimestre frente al mismo de 2020, dotando 4.168 millones. Gracias a ello, ganaron 8.157 millones, frente a las pérdidas de 813 millones del arranque del año pasado.

placeholder La subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado, el presidente del BBVA, Carlos Torres (i), y el CEO de Banco Santander, José Antonio Álvarez (d). (EFE)
La subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado, el presidente del BBVA, Carlos Torres (i), y el CEO de Banco Santander, José Antonio Álvarez (d). (EFE)

El pulso entre las entidades y el BCE/Banco de España ha tenido lugar durante los últimos trimestres, aunque los bancos consultados creen que los supervisores están comenzando a levantar el pie del acelerador. La mejora de las perspectivas económicas por la vacunación, las nuevas medidas para alargar las líneas ICO (Instituto de Crédito Oficial) y los fondos europeos han hecho que el supervisor alargue la posible oleada de morosos a final de año o principios de 2022.

Y, según las fuentes consultadas, se asume que no se va a llegar ni de lejos a las previsiones de morosidad que se hicieron al estallar la pandemia. El Banco de España pronosticó en mayo de 2020 que la tasa de impagos podría dispararse hasta entre el 11% y el 14% en los siguientes meses. Frente a ello, ha caído del 4,8% al 4,53% y las entidades prevén que no pase en ningún caso del 6%.

Así, un reciente estudio de Alvarez & Marsal expone que las provisiones que se levantaron en 2020 servirían para que la banca pudiera cubrir una morosidad del 7%, frente al 4% de media de los grandes grupos. Y aun así, su responsable en España, Fernando de la Mora, cree que esta tasa se situará entre el 5% y el 6%, por lo que no harían falta nuevas provisiones.

Foto: El presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri (i), la presidenta de Banco Santander, Ana Botín (c), y el presidente del BBVA, Carlos Torres (d). (EFE)

Posición del BCE

A pesar de este optimismo creciente, fuentes próximas al supervisor europeo señalan que este prefiere seguir apostando por la cautela. Aunque reconocen que no se va a materializar el escenario pesimista que se pronosticó en un test de vulnerabilidad el año pasado —que anticipaba un incremento de 1,4 billones en créditos dudosos—, creen que no está todo hecho. Así, el BCE sigue desconfiando del apoyo artificial que suponen las garantías en créditos empresariales —ICO en España— y las moratorias. Por ello, Enria ha destacado recientemente que el 40% de los bancos no tienen aún la cobertura adecuada para estar preparados si hay una subida en dudosos y deben mejorar.

Por ello, el supervisor tiene en marcha varias inspecciones enfocadas en examinar las carteras más vulnerables de algunas entidades a la crisis del covid: empresas de turismo y restauración. Recientemente, ha concluido una revisión a fondo de los riesgos de Liberbank, como adelantó este medio. Y, por su parte, Cajamar anunció en el primer trimestre provisiones por 461 millones, mayores que las de todo 2020, destinadas a vender parte de su cartera de deuda y elevar las coberturas.

La balanza se inclina del lado de los bancos. Después de más de medio año batallando con el supervisor por las provisiones, las entidades españolas creen que ya han convencido al Banco Central Europeo (BCE) de que las dotaciones que asumieron durante 2020 —unos 40.000 millones— son suficientes para sortear la crisis.

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