Temor en las grandes fortunas a que la política dinamite el "paraíso fiscal" de Madrid
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TEMEN POR IRPF, PATRIMONIO, SUCESIONES...

Temor en las grandes fortunas a que la política dinamite el "paraíso fiscal" de Madrid

Las bancas privadas y los asesores fiscales reciben inquietudes de grandes patrimonios ante el miedo a que el terremoto político implique cambios en Patrimonio y Sucesiones

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Es difícil encontrar un nexo común entre ERC y asesores fiscales que trabajan con las grandes fortunas. Pero uno de ellos es describir a Madrid como un “paraíso fiscal” dentro de España, que ahora se ve amenazado por el terremoto político que ha provocado el cambio de timón de Ciudadanos, la moción de censura de la oposición en la Asamblea de Madrid y la convocatoria de elecciones de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso. Temen cambios en impuestos del IRPF, patrimonio (IP), sucesiones y donaciones (ISyD) coincidiendo, además, con el previsible fin del régimen actual de las sociedades de inversión de capital variable (sicavs).

Aunque el concepto de "paraíso fiscal" se usa de forma muy diferente entre los dos polos citados. Desde ERC en forma crítica y, de hecho, pidió que se establezca una cuota mínima estatal del impuesto al patrimonio, tributo cedido a las comunidades autónomas y que en Madrid está exento por una bonificación del 100% y en Cataluña no, lo que supone un atractivo de la capital frente a Barcelona para grandes patrimonios que opten por mover su residencia por motivos fiscales. Algo similar ocurre en sucesiones y donaciones, con una bonificación del 99% en Madrid.

Foto: La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. (EFE)

Por su parte, desde los asesores de los grandes patrimonios, el concepto de “paraíso fiscal” se usa siempre en privado y como una virtud de Madrid. La comunidad es el principal foco para este ecosistema de bancas privadas y departamentos de planificación patrimonial al ser la región con más PIB y, a la vez, más amigable fiscalmente para los grandes patrimonios. Tanto por Patrimonio y Sucesiones, como por el IRPF, ya que el tipo máximo es del 43% en el tramo autonómico de Madrid, frente al 48% de regiones como Cataluña.

En este ecosistema de banqueros y abogados se trabaja desde hace tiempo con la hipótesis de que la bonificación del impuesto al patrimonio finalice en algún momento si, como parece, el Gobierno intenta que haya un mínimo nacional. Pero la tormenta política puede acelerar y profundizar estos cambios fiscales en Madrid.

Para una gran fortuna podría ser pasar de pagar el 0% anual por patrimonio a irse a tasas del 2,5% o 3,5% si se equipara a otras comunidades, aunque banqueros consultados señalan que con una estructura eficiente se puede rebajar en estas regiones a horquillas de entre el 1,5% y el 2%, o incluso acercarse a cero si se centran los activos en empresas familiares y de capital riesgo.

placeholder Isabel Díaz Ayuso y Ángel Gabilondo. (EFE)
Isabel Díaz Ayuso y Ángel Gabilondo. (EFE)

La actualidad política ha disparado la tensión en grandes fortunas. "Es el momento de mayor inquietud desde que Madrid bonificó el impuesto al patrimonio (desde 2011, cuando lo recuperó el Gobierno de Zapatero). Los clientes nos piden el cálculo de cuánto tendrían que pagar y cómo podrían hacer más eficientes sus estructuras", comenta el responsable de asesoría fiscal de una banca privada española. "Los grandes patrimonios residentes en la Comunidad de Madrid han desatendido sus estructuras familiares desde el punto de vista fiscal y ahora están preocupados", añade.

"Hay mucha preocupación porque la Comunidad de Madrid tiene ahora un régimen fiscal muy eficiente. Hay críticas a que es un paraíso fiscal; es absurdo, pero es el motor de crecimiento y recuperación de la economía", afirma por su parte Francisco Gómez-Trenor, director general de Mirabaud & Cie (Europe) en España.

"El departamento de planificación patrimonial (‘wealth planning’) está desbordado", asegura el jefe para España de otra firma internacional especializada en banca privada. "Hemos recibido muchas llamadas de clientes preocupados, básicamente por donaciones inter vivos y diciendo que se plantean donar en las próximas semanas por lo que pueda pasar", agrega. Otra cosa, prosigue, es con el impuesto sobre el patrimonio: "Con eso hay más resignación, salvo con los que desde hace tiempo estudian la posibilidad de cambiar de residencia fiscal fuera de España, que vuelven a pensar en ello".

¿Donaciones, deslocalizaciones…?

Así, vuelve a haber ruido en torno a la posibilidad de cambiar de residencia, pese a que Hacienda ha intensificado la vigilancia para que se cumplan las reglas. Es decir, que no sean deslocalizaciones ficticias para pagar menos impuestos en Portugal, Andorra o cualquier otro país y que, en efecto, el cambio de residencia sea completo. La Agencia Tributaria (AEAT) ha ampliado sus capacidades tecnológicas y ha aumentado las inspecciones sobre grandes fortunas deslocalizadas en los últimos años a países como Portugal o Andorra.

Por esta razón, los asesores piden cautela a la hora de deslocalizarse. Lo que sí llevan tiempo es trabajando en la hipótesis de que haya un cambio en el impuesto al patrimonio. "Hay muchísima inquietud en los clientes. Los efectos económicos de la pandemia han impactado de manera muy distinta en los grandes patrimonios y es notorio el interés de algunos sectores políticos en revisar algunas obligaciones tributarias que afectan a estos contribuyentes, lo que ha propiciado un escenario de incertidumbre que se ha trasladado en la adopción de todo tipo de decisiones", señala Jesús Alemany, director en el área fiscal de Andersen.

"Nosotros llevamos tiempo preparando a nuestros clientes de empresas familiares de Madrid para cambios profundos en los impuestos sobre el patrimonio y sobre sucesiones y donaciones. Dicho esto, es cierto que vemos muchas empresas familiares madrileñas que no están preparadas todavía y tendrán que acelerar el proceso por si finalmente se produce un cambio significativo en la política fiscal de Madrid", explica Javier Vinuesa, socio de Gómez-Acebo & Pombo. No obstante, opina Gonzalo Molina, socio de Ramón y Cajal, "quien no haya adoptado medidas (para optimizar la estructura frente al IP) en ejercicios anteriores, probablemente tampoco lo haga ahora por el contexto, porque es cierto que hace ya tiempo se viene avisando de la posibilidad de armonizar la imposición autonómica y acabar con el llamado 'dumping' fiscal".

Foto: Foto: iStock.

"Es posible que veamos movimientos en las próximas semanas en relación con donaciones, fundamentalmente. Por lo que respecta a patrimonio, el devengo del impuesto se produce el 31 de diciembre, así que ahora mismo tenemos que trabajar con la hipótesis de un cambio en la norma aplicable para el ejercicio 2021", defiende Constantino Vidal, socio de Écija. Por distintos motivos, matiza, "ya veníamos trabajando con nuestros clientes contemplando esta posibilidad. En cualquier caso, sí que veremos en las próximas semanas revisiones de estructuras patrimoniales para ver si cumplen los requisitos para aplicar las exenciones correspondientes en IP".

Los expertos hacen referencia a la importancia que juega la empresa familiar para reducir la base imponible por patrimonio, por los activos de sociedades que se dedican a producir bienes o proveer servicios (economía real). Fuera de Madrid, los grandes patrimonios que poseen participaciones en sociedades familiares se han preocupado por ello e, incluso, Hacienda vigila con inspecciones que no incluyan activos no afectos como el conjunto de la empresa familiar o sociedades de inversión de capital variable (sicav).

Los activos de las empresas familiares gozan de una reducción del 95% en la base imponible. Es lo que se denomina activos afectos, pero deben estar relacionados con una actividad productiva, no la mera tenencia de bienes, y superar el 50% del total de activos de la empresa familiar. Por ejemplo, en un 'holding' familiar en el que cuelga una fábrica cuyos activos están valorados en 100 millones y tiene un patrimonio neto de 10 millones y deuda de cinco millones, mientras que también hay una sicav de 20 millones, los activos afectos serán de 65 millones. El 95% de esta cantidad (61,75 millones) es la deducible en la base imponible de patrimonio.

Foto: María Jesús Montero, ministra de Hacienda. (EFE)

En los grandes patrimonios "hay inquietud". "De hecho, venía habiéndola desde hace tiempo ya que el régimen fiscal madrileño lleva mucho estando en el punto de mira del actual Gobierno nacional”, comentan Javier Lucas y Javier Fernández Cuenca, socios de Ceca Magán, y que recuerdan la diferencia entre activos pasivos o de ahorro e inversión, para los que hay poco que hacer, y los que tienen un componente empresarial y pueden usarse como activos afectos para disminuir la tributación por patrimonio o, llegado el caso, por sucesiones y donaciones, donde el impuesto se calcula igual y con los mismos criterios que en patrimonio.

“Aunque el proceso de cuestionamiento de las normas autonómicas madrileñas no ha sido súbito, y que por ello desde hace tiempo se viene alertando por algunos expertos sobre la conveniencia de cumplir dichos requisitos ‘por si acaso’, el ventajoso régimen de Madrid ha propiciado que muchas de estas familias se confiasen y descuidasen estos aspectos”, indican Javier Lucas y Fernández Cuenca, que agregan que “aún sorprende comprobar la cantidad de patrimonios empresariales madrileños que, si se modificase la ley, no reunirían las condiciones para acceder a la exención en el impuesto sobre el patrimonio y las reducciones en el impuesto sobre sucesiones y donaciones aparejadas a aquella”.

Todos pendientes de Madrid

"Madrid es un referente para los clientes de alto patrimonio, lo que sucede o pueda suceder es seguido desde toda España. Este tipo de clientes soporta una elevada carga fiscal que, como todos sabemos, obliga a estudiar e implementar soluciones que legítimamente la atenúen, principalmente con motivo del impuesto sobre el patrimonio o llegado el momento una transmisión patrimonial o empresarial a sus hijos, ámbitos en los que Madrid ha sido pionera estableciendo y manteniendo exenciones y bonificaciones, a veces a contracorriente", arguye Francisco González, director de asesoramiento patrimonial de A&G.

El terremoto de Madrid ha pillado a contrapié a la industria ya que, como señalan todos los asesores, se venía trabajando en cambios pero no con la posibilidad de que lleguen tan rápido. Es decir, dan por hecho que se acabará la bonificación en patrimonio ya este año si hay un cambio de Gobierno en la Comunidad. "Estamos trabajando con grandes patrimonios en posibles escenarios de cambios más a medio/largo plazo en IP e ISyD y preparando las estructuras al respecto", comentan en otro despacho, haciendo referencia a la opción del capital riesgo.

Foto: María Jesús Montero (i) entrega a Ana Pastor (d) el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2019.

Una de las vías de trabajo es la inversión en capital riesgo, que ya está siendo una tendencia en las bancas privadas por descorrelacionar carteras, buscar alternativas de rentabilidad y por las comisiones que se pagan al inicio ('upfront'). Además, hay ahora intereses fiscales, aunque "son estructuras difíciles de montar", comentan en un bufete. De hecho, apenas hay sociedades familiares de capital riesgo.

Para que sea deducible en patrimonio, tiene que ser una sociedad familiar de capital riesgo en la que se cuente con, al menos, un 5%, y al menos el 60% de los activos de la empresa tienen que destinarse a la inversión, y estos serán además los activos afectos. Por otro lado, las rentas provenientes de inversión en capital riesgo están exentas para las empresas en un 95% en el immpuesto de sociedades.

Al final, en cualquier caso, lo importante para un gran patrimonio es la rentabilidad neta de impuestos de su inversión, opina Ana Blázquez, directora de planificación patrimonial de BNP Paribas Wealth Management: "Los grandes patrimonios buscan seguridad jurídica y cumplir sus objetivos de rentabilidad. No se trasladan de región o de país para sortear subidas de impuestos, ni seleccionan una u otra inversión solo por su fiscalidad. El aspecto realmente relevante es la rentabilidad neta, esto es, después de impuestos, de las inversiones y si esta rentabilidad neta remunera adecuadamente los riesgos asumidos por los inversores. Si cambia la regulación de un determinado vehículo de inversión y la rentabilidad neta deja de ser satisfactoria, el sector se adaptará a esa nueva situación haciendo uso de otros vehículos ya existentes o de nueva creación para canalizar las inversiones de forma óptima".

Es difícil encontrar un nexo común entre ERC y asesores fiscales que trabajan con las grandes fortunas. Pero uno de ellos es describir a Madrid como un “paraíso fiscal” dentro de España, que ahora se ve amenazado por el terremoto político que ha provocado el cambio de timón de Ciudadanos, la moción de censura de la oposición en la Asamblea de Madrid y la convocatoria de elecciones de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso. Temen cambios en impuestos del IRPF, patrimonio (IP), sucesiones y donaciones (ISyD) coincidiendo, además, con el previsible fin del régimen actual de las sociedades de inversión de capital variable (sicavs).

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