La apuesta de los inversores por las pequeñas empresas crece con el covid
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MESA REDONDA EL CONFIDENCIAL - GRANT THORNTON

La apuesta de los inversores por las pequeñas empresas crece con el covid

El Mercado Alternativo, ahora conocido como BME Growth, termina el año con la entrada de nueve empresas y habiendo cerrado 59 operaciones de financiación con fondos que rozan los 400 millones

Cuenta atrás para cerrar el año. Estamos a cuatro días de poner punto y final a un 2020 marcado por el gran golpe del covid a la economía mundial. Ha sido un año de agitación en los mercados, de miedo y desconcierto para los inversores. Un año de extremos, en el que hemos visto al Ibex 35 anotar la peor sesión de su historia, el pasado 14 de marzo, y tan solo ocho meses después, registrar su mejor subida mensual tras el anuncio de la vacuna en noviembre.

Un año difícil que también nos deja sorpresas agradables si bajamos un escalón en el rango de mercados españoles. El Mercado Alternativo Bursátil (MAB) de las pequeñas y medianas empresas ha sido rebautizado con un nuevo nombre: BME Growth. ¿Qué significa esto? Que ahora los pequeños grupos lo tendrán más fácil para conseguir financiación. El objetivo es facilitar su acceso a este mercado y abrir la puerta a los inversores europeos, pues 'Growth Market' es un sello respaldado por la Unión Europea e indica que los estándares de calidad y transparencia de este mercado están en línea con los del resto de Europa.

En resumidas cuentas, “el sello traerá consigo más inversores, más importancia mediática y más internacionalización”, explicó Jesús González Nieto, director de BME Growth, durante un encuentro organizado por El Confidencial de la mano de Grant Thornton. En el debate se puso sobre la mesa cómo están siendo las salidas a Bolsa en el nuevo BME Growth, qué ventajas supone y qué retos se presentan. Para ello contó con la participación de David Calzada, socio de Auditoría de Grant Thornton, y con representantes de compañías que han vivido en primera persona el debut en este mercado o que barajan incorporarse el próximo año, como José Antonio Martínez, CEO de Making Science; David Osuna, CFO de Cuatroochenta, y Juan Antonio Gutiérrez, CEO de Silicius.

placeholder Jesús González Nieto, director de BME Growth.
Jesús González Nieto, director de BME Growth.

El camino ha sido largo. Desde su creación en 2006, el antiguo MAB carga a sus espaldas con algunos escándalos que han dibujado manchas oscuras en su historial. Uno de peso fue el caso de la tecnológica Gowex, que se coronó como estrella indiscutible de la Bolsa Española para convertirse, en apenas cuatro años, en uno de los mayores fraudes empresariales de España: las cuentas habían sido falseadas. Ahora, los controles serán más precisos. “Se han puesto unos estándares de calidad muy altos, las empresas que han accedido a BME Growth lo han vivido y los inversores lo perciben. Saben que han pasado una serie de controles para que este mercado no se convierta en un coladero”, afirmó el socio de auditoría de Grant Thornton, David Calzada.

Ventajas (y algún inconveniente)

Lo cierto es que en medio de un panorama con el Ibex 35 perdiendo el 15% de su valor hasta finales de noviembre, los índices de las pequeñas empresas han aportado algo de luz. En concreto, el Ibex Growth All Share y el Ibex Growth 15 (los dos valores que componen BME Growth) han crecido casi un 33% y un 43% respectivamente, según un informe reciente de BME. El primer valor (Growth All Share) recoge todas las compañías de este mercado sin contar las socimis (sociedades anónimas cotizadas de inversión inmobiliaria); el segundo (Growth 15) agrupa las quince firmas más líquidas.

En esta línea, ¿interesa a las empresas que están en pleno crecimiento cotizar en el BME Growth? El socio de auditoría de Grant Thornton enmarcó dos virtudes al margen de la ventaja y objetivo principal de conseguir financiación para crecer: “Cotizar en el Growth sirve a las compañías como carta de presentación en el mercado y también les permite ganar credibilidad por la transparencia que se les exige”. Además, puede ser un trampolín hacia la ‘segunda división’, el mercado continuo. “Hay empresas como MásMóvil que han ido creciendo en BME Growth y han acabado dando el salto”, dijo David Calzada. De hecho, la firma de telefonía fue un paso más allá del continuo y llegó a hacerse un hueco en el Ibex 35.

"El sello de Growth Market facilitará a largo plazo la entrada de inversores, lo que terminará redundando en una mayor liquidez" (González Nieto)

Pero también existen inconvenientes, y otros grupos se han pegado el batacazo a mitad de camino. Al tratarse de pequeñas empresas en pleno crecimiento son valores muy volátiles. “Invertir en BME Growth puede ser muy rentable, pero también supone para el inversor adoptar un nivel de riesgo superior al del mercado principal”, expresó el director del antiguo mercado alternativo, González Nieto. Según los expertos también hay que tener en cuenta que, a corto plazo, la liquidez será baja. ¿Por qué motivo? “Los inversores entran en este mercado con la idea de permanecer durante años para cobrar dividendos, sin especial interés en hacer movimientos de cartera excepto de forma puntual”, dijo González Nieto. En todo caso, “la entrada de más inversores terminará redundando en una mayor liquidez”, añadió.

Precisamente esta falta de liquidez en las acciones es lo que supuso un freno para Silicius hace un par de años cuando se planteó su salida al entonces llamado MAB. La socimi decidió finalmente no dar el salto por esta cuestión, y se tomó un tiempo para replantear su estrategia. Con esta decisión renunció a su régimen de socimi y a los beneficios fiscales que trae consigo —tributar al 0% en el Impuesto de Sociedades—. El motivo es que estas sociedades anónimas están obligados a cotizar en un mercado de valores en un plazo de dos años. Y a Sicilius se le acabó el tiempo.

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Juan Antonio Gutiérrez, CEO de Silicius.

El año pasado el grupo de inversión inmobiliaria puso el reloj en marcha de nuevo. Vuelve a ser una socimi y tiene muy claro su propósito de cara al mercado: crecimiento y liquidez. ¿Por qué esta apuesta tan firme? Gran parte de sus inversores son familias y “queremos que puedan decidir qué hacer con su dinero en cualquier momento”, explicó Gutiérrez. Silicius ya está allanando el camino para dar el gran salto en septiembre de 2021, sin tener todavía muy claro dónde cotizará finalmente. Su apuesta es saltar al continuo, pero dependerá de la situación del mercado y del crecimiento del grupo hasta la fecha. En todo caso, "por la información de 'reporting' que manejamos, creemos que acabará siendo el BME Growth", señaló el CEO de la compañía.

Empresas que cotizan en BME Growth

“Llevamos una tendencia muy positiva en 2020 y las perspectivas para 2021 también son muy halagüeñas”, manifestó González Nieto. El director de BME Growth contó que cerrarán el año con nueve nuevas compañías en su lista (seis de ellas socimis), alcanzando ya las 119 empresas: 78 socimis y 41 pertenecientes, en su mayoría, al sector de la tecnología. En concreto, este año se han cerrado 59 operaciones de financiación con nuevos fondos que rozan los 400 millones de euros, según explicó González.

El pasado mes de octubre, la tecnológica Cuatroochenta fue una de las últimas incorporaciones a BME Growth. Su CFO, David Osuna, declaró que cotizar en este mercado "no solo te abre las puertas a la financiación, sino que además te convierte en una compañía que transmite transparencia de cara a los inversores, a los potenciales clientes, a los proveedores y a las entidades bancarias". Desde su nacimiento, Cuatroochenta ya ha hecho cuatro operaciones de integración. “Lo que buscamos ahora son adquisiciones que nos aporten producto propio y, en concreto, producto de ciberseguridad. También nos interesan grupos que posibiliten nuestra entrada en mercados donde no tenemos presencia”, afirmó Osuna.

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David Calzada, socio de Auditoría de Grant Thornton. (C.Castellón)

Por su parte, la consultora tecnológica Making Science, que se estrenó en el mercado de las pymes el pasado mes de febrero, dio el salto por tres razones: ser transparente de cara a sus clientes y al mercado; repartir acciones a sus empleados para fidelizar y retener talento, y tener una moneda que les permitiera comprar más empresas en su proceso de internalización. El CEO de Making Science, José Antonio Martínez, explicó que “si eres una compañía cotizada y quieres expandirte internacionalmente, tener una acción que cotiza en un mercado te permite comprar compañías aumentando capital y dando acciones a la empresa que compras. Esto facilita mucho el proceso”.

Para concluir el debate, el socio de Auditoría de Grant Thornton destacó que lo más importante que tiene que tener una empresa para entrar en BME Growth o en cualquier mercado es tener un sello personal. "Lo principal es que lo que vendas sea bueno, porque si es así, la gente lo va a comprar. Tienes que tener algo que no haga el resto, algo que sea diferencial respecto a las demás empresas", ultimó David Calzada.

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