La banca se prepara para unos test de estrés hostiles que forzarán nuevas fusiones
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EXAMEN EN JULIO

La banca se prepara para unos test de estrés hostiles que forzarán nuevas fusiones

Los primeros borradores de los cuadros macro de los test de 2021 apuntan a un examen difícil para las entidades españolas. CaixaBank y Bankia se librarán por su fusión

placeholder Foto: Sede del Banco de España. (EFE)
Sede del Banco de España. (EFE)

Tras un complejo 2020, la banca española encara un 2021 todavía más complicado. El fin de algunas medidas como los ERTE y las moratorias hace que las entidades esperen un pico de morosidad en los próximos meses, amortiguado por la decisión del Gobierno de alargar el periodo de carencia de los préstamos del Instituto de Crédito Oficial (ICO). Sin embargo, una de las fechas marcadas en rojo es el mes de julio cuando se someterán a los test de estrés.

Banqueros consultados por este medio anticipan un ejercicio más complicado para los españoles que para las entidades de otros países, según los primeros borradores diseñados por la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés).

Foto: Sede del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort. (Reuters)

Esta institución, presidida por el exsecretario de Estado español José Manuel Campa, guarda bajo llave los escenarios macroeconómicos sobre los que se desarrollarán los test de estrés. Las fuentes consultadas señalan que estos apuntan a un impacto más severo para la economía española que para otras de la zona euro. Los cuadros económicos no se conocerán oficialmente hasta finales de enero, momento del pistoletazo de salida de estos ejercicios.

Los test de estrés podrían ser el detonante final del proceso de consolidación que ha arrancado a la vuelta de verano, con la unión entre CaixaBank y Bankia, la de Unicaja y Liberbanktodavía en marcha— y las conversaciones entre BBVA y Sabadell, que de momento han quedado en 'stand by'. A la espera de lo que ocurra con las entidades asturiana y malagueña y con Sabadell, en el mercado hay especulaciones sobre posibles operaciones en torno a Abanca, Ibercaja y Kutxabank. Cajamar es una incógnita, por su distinto modelo de propiedad.

placeholder José Manuel Campa, presidente de la Autoridad Bancaria Europea. (Reuters)
José Manuel Campa, presidente de la Autoridad Bancaria Europea. (Reuters)

Los bancos españoles ya estuvieron entre los señalados de un examen interno y secreto que hizo el Banco Central Europeo (BCE) el pasado verano. Al estallar la pandemia, el supervisor español y la EBA decidieron cancelar los test de estrés previstos para julio de 2020. Pero a pesar de ello, el organismo afincado en Fráncfort decidió hacer una simulación con los datos disponibles de los bancos para hacer un primer balance de daños de lo que podría suponer la crisis del covid-19.

Las entidades españolas llegaron a este examen secreto con una de las tasas de solvencia más bajas, como les ocurrirá en el test de 2021, del 11,8% de media, frente al 14,7% medio en Europa. No es algo nuevo, la banca de este país siempre ha ido por detrás en solvencia, aunque a su favor ha estado que el modelo de negocio es más conservador, por lo que sufre menos ante 'shocks' económicos como los que miden los test de estrés.

Covid, un golpe a medida

Sin embargo, el coronavirus ha impactado con más fuerza en la economía española, con especial virulencia en dos segmentos clave como son las pymes y el turismo. Esto supone una amenaza a un sector financiero que parte con desventaja en nivel de capital. Fuentes próximas al supervisor explican que este es uno de los motivos de que las entidades españolas se hayan adelantado en las fusiones a sus homólogas europeas.

Los test de estrés cuyos detalles prepara la EBA han estado envueltos en polémicas desde un primer momento. La banca europea llegó a pedir que se suspendieran. Reclamaron que no tiene sentido estresar unos balances que ya de por sí están tensionados por la pandemia. Desde las entidades, también cuestionan que se vayan a aplicar escenarios negativos cuando las vacunas anticovid podrían cambiar el panorama económico en los próximos meses.

placeholder La presidenta del BCE, Christine Lagarde, con Luis de Guindos de fondo. (Reuters)
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, con Luis de Guindos de fondo. (Reuters)

A la espera del cuadro macro que anuncia finalmente la EBA, la última revisión de las proyecciones económicas del BCE no invitan al optimismo. El banco central es pesimista por el impacto de la segunda ola del covid y anunció el jueves nuevos estímulos económicos.

Los test de estrés de julio cubrirán a 10 de las 12 grandes entidades españolas, entre las que no figurarán CaixaBank ni Bankia, al estar exentas por su proceso de fusión. Kutxabank, Unicaja y Liberbank llegarán a este examen como las entidades más solventes, según el último ejercicio de transparencia de la EBA, con tasas del 16,6%, 14,3% y 13,9%, respectivamente. Por contra, las que llegan más justas son BBVA, con un 11,2%, aunque sin contar con la venta de su negocio en EEUU, que añade tres puntos porcentuales de solvencia; Santander, con un 11,5%; Bankinter, con un 11,7%, y Sabadell, con un 11,8%. Aunque los escenarios macro no se conocerán hasta enero, parece que la suerte está echada.

Tras un complejo 2020, la banca española encara un 2021 todavía más complicado. El fin de algunas medidas como los ERTE y las moratorias hace que las entidades esperen un pico de morosidad en los próximos meses, amortiguado por la decisión del Gobierno de alargar el periodo de carencia de los préstamos del Instituto de Crédito Oficial (ICO). Sin embargo, una de las fechas marcadas en rojo es el mes de julio cuando se someterán a los test de estrés.

Test de estrés Banca
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