Carlos Torres (BBVA), un banquero digital con poca cobertura en las instituciones
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DOS AÑOS EN EL CARGO

Carlos Torres (BBVA), un banquero digital con poca cobertura en las instituciones

El banquero salmantino cumple dos años al frente de BBVA con el caso Villarejo todavía descontrolado en la Audiencia y tras el portazo que han dado Oliu (Sabadell) y él a la fusión

Foto: Carlos Torres, presidente de BBVA, en un acto en El Pardo. (EFE)
Carlos Torres, presidente de BBVA, en un acto en El Pardo. (EFE)
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Carlos Torres, presidente de BBVA, llegó hace dos años a la planta más alta de La Vela —edificio central de su sede— con el halo de ser un gurú en banca digital destinado a acelerar su estrategia tecnológica. Uno de sus retos sigue siendo, según diversas fuentes financieras, conectar con dos de los 'servidores' más importantes: el Gobierno y los supervisores.

El banquero salmantino cumplirá dos ejercicios al frente de la entidad el próximo domingo 20 de diciembre. El reto institucional es uno de los más complejos que le dejó su predecesor, Francisco González (FG), tras los enfrentamientos que tuvo con los gobiernos de Zapatero (PSOE) y Rajoy (PP) a causa de Bankia y Sareb —aciertos a la postre—, unidos al caso Villarejo, que se destapó a los días de llegar Torres a la presidencia. Por si fuera poco, el exdirectivo de McKinsey ha tenido que navegar en este río a contracorriente con nuevos marineros, ya que durante estos dos años ha prescindido del ejecutivo que se encargaba de las relaciones institucionales, José Manuel González-Paramo, y su equipo.

Lejos de las instituciones, en el sector financiero también se percibe cierta desconexión de la entidad presidida por Torres, ya que su número dos, el turco Onur Genç, todavía no ha pisado las reuniones de la Asociación Española de Banca (AEB); en su lugar lo han venido haciendo los responsables del negocio en España, ahora Peio Belausteguigoitia.

La investigación del banco en el caso Cenyt ha provocado choques con juez y fiscales

Aunque Torres empezó perdiendo el partido institucional '2-0', ha apretado cada vez más su agenda social con actos con los Reyes, miembros del Gobierno y los supervisores. Con ello ha intentado limar las asperezas generadas, sobre todo, por tres grandes hitos producidos durante su presidencia: las tensiones con el Banco Central Europeo (BCE) por su nombramiento; el caso Cenyt, en el que está imputada la entidad; y, más recientemente, la venta exitosa de su filial en Estados Unidos y la fusión fallida con Banco Sabadell.

El banquero fue consciente de los obstáculos a los que se enfrentaba como número uno de BBVA desde el primer minuto, ya que el Banco Central Europeo (BCE) obligó a leer al consejo una carta en contra de su nombramiento como presidente ejecutivo. El supervisor europeo quería, en su lugar, que el banco vasco optara por una presidencia no ejecutiva, para la que sonaba Jaime Caruana, con Torres como primer ejecutivo.

placeholder Carlos Torres (i), presidente de BBVA, y el vicepresidente Pablo Iglesias, en el acto del Gobierno con empresarios. (EFE)
Carlos Torres (i), presidente de BBVA, y el vicepresidente Pablo Iglesias, en el acto del Gobierno con empresarios. (EFE)

Poco después de su nombramiento estalló el caso Villarejo. Esta causa judicial y la estrategia de defensa del banco han puesto en el foco público a la entidad durante los últimos dos años. El propio BCE llegó a enviar una carta a la Audiencia Nacional reclamando información, ante la negativa del banco.

La estrategia de defensa de BBVA en el caso Cenyt es una de las decisiones que más se han cuestionado de Torres. El presidente ha mantenido siempre que levantaría alfombras dentro del banco y colaboraría con la Audiencia. Sin embargo, su estrategia, en manos de Garrigues y Uría Menéndez, ha provocado roces con juez y fiscales. Entre ellas, ha cuestionado a la entidad haber limitado la investigación interna —forensic— de PwC, haber encargado levantar las alfombras a los mismos bufetes que llevan su defensa y haber decidido retirarse del caso Ausbanc, donde era la principal acusación junto a la Fiscalía, algo que levantó ampollas entre sus propios empleados.

Foto: Carlos Torres y Francisco González. (BBVA)

Otro de los momentos más delicados que ha vivido Torres en estos dos años es la depuración interna de responsabilidades por Cenyt. El banco despidió al exdirector de Riesgos en España, Antonio Béjar, y cesó sin 'cargos', pero con deshonores, al exdirector de Servicios Jurídicos, Eduardo Arbizu. La primera decisión ha creado un enemigo judicial al banco y la segunda fue muy criticada en el sector financiero. "¿Por qué BBVA echó a Béjar y Arbizu y prejubiló sin pegas a [Julio] Corrochano, el directivo [y expolicía] que trataba directamente con Villarejo?", cuestiona un banquero.

Según han declarado distintos investigados, Béjar recibió la orden de FG de acudir a Corrochano para que contratara a unos detectives con los que seguir a los empresarios del ladrillo, en plena crisis inmobiliaria. De los tres protagonistas, el primero tuvo que ir a juicio laboral contra BBVA, mientras que no ha trascendido hasta el momento ningún tipo de acción de la entidad contra los otros dos. Todo ello ha ido alimentando los rumores en torno a la estrategia del banco.

El 'padre' FG

Otra de las decisiones más difíciles de Torres ha sido la de romper los lazos con FG. El caso Villarejo, que tiene a su predecesor en la diana, saltó a los pocos días de coger el salmantino la presidencia. En febrero de 2019, Torres defendió públicamente a González: "Yo le creo", al tiempo que lo definió como "una guía" y "un visionario". Un mes después, le presionó para que renunciara a la presidencia de honor. Y pasado un tiempo, el banco intentó personarse en el caso Villarejo como perjudicado por FG.

Al margen del caso Villarejo, la presidencia está marcada por dos decisiones recientes. La primera, la venta del negocio en Estados Unidos, lo que ha sido considerado un éxito en precio. Esta operación colocará a la entidad como la que mayor fortaleza de capital tendrá entre la gran banca. Pero pudo saborear poco el tanto, ya que horas después de comunicar la operación, tanto BBVA como Sabadell confirmaron sus negociaciones de fusión, como adelantó este medio.

placeholder Carlos Torres (i) y Onur Genç, presidente y CEO de BBVA. (EFE)
Carlos Torres (i) y Onur Genç, presidente y CEO de BBVA. (EFE)

Para otros banqueros consultados, Torres ha tenido la oportunidad de poner su sello en el sector financiero español y decir "aquí estoy" a las instituciones, a pesar del bandazo de estrategia que suponía apostar por comprar una red física como la de Sabadell tras años defendiendo la digitalización y negarse a entrar en el proceso de Popular a un precio de resolución. En el mercado se ve a Genç como el contrapeso de Torres que enfrió la fusión en el consejo del banco vasco.

Fuentes financieras bien situadas explican que ni BBVA ni Sabadell creían realmente en la operación. Había más interés por parte del Gobierno y de los supervisores, para así cumplir su meta de tener tres 'superbancos'. De ahí que el proceso durara apenas dos semanas. Durante ese tiempo hubo intensos rumores —falsos, a tenor del resultado— de que Torres quería la fusión con Sabadell como una vía para reconectar con las instituciones y lograr un 'salvoconducto' judicial. Lejos de ello, el banquero salmantino tendrá todavía deberes pendientes en esta materia.

Éxito de FG en la Audiencia

El caso Villarejo da de sí para muchas batallas internas. La última ha sido protagonizada por Francisco González (FG), expresidente de la entidad, quien ha conseguido dar un vuelco a una decisión del tribunal solicitada por su enemigo Luis Pineda, de Ausbanc, que había apoyado la propia Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía. Pineda quería que el banco revelara el nombre y dirección de correo de toda la plantilla de Seguridad de BBVA en las últimas décadas. FG se opuso por el derecho a la intimidad de esas personas y la necesidad de proteger su identidad dado el departamento en el que desempeñaron su labor. El juez Manuel García-Castellón ha terminado inclinando la balanza del lado del banquero gallego.

Carlos Torres, presidente de BBVA, llegó hace dos años a la planta más alta de La Vela —edificio central de su sede— con el halo de ser un gurú en banca digital destinado a acelerar su estrategia tecnológica. Uno de sus retos sigue siendo, según diversas fuentes financieras, conectar con dos de los 'servidores' más importantes: el Gobierno y los supervisores.

Carlos Torres Comisario Villarejo
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