Lucha por el poder en el Sevilla FC: 777 Partners aplaza su asalto a la gestión del club
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Lucha por el poder en el Sevilla FC: 777 Partners aplaza su asalto a la gestión del club

La Junta celebrada este viernes supuso una victoria para la actual directiva, al impedir los jueces a José María del Nido refrendar su alianza con el fondo estadounidense

placeholder Foto: Vista del estadio Ramón Sánchez Pizjuán, en Sevilla. (Reuters)
Vista del estadio Ramón Sánchez Pizjuán, en Sevilla. (Reuters)

Cuando el árbitro José María Sánchez Martínez señaló el final del encuentro este sábado en el Ramón Sánchez Pizjuán, el rostro del presidente sevillista, José Castro, reflejaba el sinsabor de la derrota. El tropiezo del Sevilla por cero tantos a uno en el duelo contra el Real Madrid venía a empañar el triunfo que había cosechado el empresario utrerano poco más de 24 horas antes, después de que el día anterior la Junta de Accionistas del club diera un rotundo respaldo a su gestión e iniciativas.

Si los tres puntos en juego en el encuentro liguero contra el actual campeón podrían haber supuesto un importante paso adelante para las aspiraciones del Sevilla, lo sucedido el día anterior en Fibes, el Palacio de Congresos y Exposiciones de la capital andaluza, ha supuesto para Castro desactivar, al menos de momento, una amenaza que se cierne desde hace varios meses sobre su cargo. Una amenaza que tiene nombre de empresa y que proviene de Estados Unidos: 777 Partners.

La firma de inversión norteamericana es el elemento en torno al que se viene desarrollando una guerra en el seno del club que ha llegado a su culmen en las últimas semanas, con la entrada en escena del expresidente sevillista José María del Nido, y que ha llevado el conflicto directamente a los tribunales. Y precisamente ha sido la actuación judicial la que ha facilitado en esta ocasión la victoria a Castro.

Foto: José María del Nido, durante su etapa como presidente del Sevilla FC. (EFE)

777 Partners, presente en el capital del club a través de la sociedad Sevillistas Unidos 2020, afrontaba esta cita con la expectativa de obtener un respaldo mayoritario a sus propuestas, que debían allanar el camino a la remoción del actual consejo y la puesta en marcha de un proyecto dirigido a dar un impulso a la economía del Sevilla Fútbol Club, a través de un proyecto apoyado en tres pilares principales: la remodelación del estadio Sánchez Pizjuán, el desarrollo de un sistema internacional de canteras para mejorar la compraventa de jugadores y la mejora de la gestión del club en el área de marketing, para potenciar la marca y crear unos ingresos estables, con el objetivo de duplicar el presupuesto en cinco años.

Para hacer valer sus planteamientos, la firma de inversión estadounidense, representada en el Sevilla por el empresario burgalés Andrés Blázquez, contaba con un acuerdo con Del Nido, que debería ser suficiente para alcanzar la mayoría. Sin embargo, el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Sevilla decidió, a mediados del pasado mes de octubre, establecer una serie de medidas cautelares que impedían al expresidente sevillista votar en contra de lo acordado por su hijo, José María del Nido Carrasco, actual vicepresidente del club, y Castro.

Al no prosperar los recursos de Del Nido contra esta decisión, 777 Partners se encontró en la Junta de este viernes sin más apoyos que el 12% del capital que controla —de manera directa e indirecta—, de modo que lejos de poder llevar a cabo sus planes, tuvo que ver cómo prosperaba una iniciativa encaminada a dificultar cualquier modificación de los estatutos sociales (se requiere el respaldo de dos tercios del capital), entendida como un intento de bloquear sus planes de asalto al poder. Y, además, se acordó la remoción de Blázquez como miembro del consejo, con el respaldo del 81,8% del capital representado.

placeholder El presidente del Sevilla FC, José Castro, en el centro, junto al vicepresidente, José María del Nido Carrasco, a su derecha, en una imagen de archivo de una Junta de Accionistas del club. (EFE)
El presidente del Sevilla FC, José Castro, en el centro, junto al vicepresidente, José María del Nido Carrasco, a su derecha, en una imagen de archivo de una Junta de Accionistas del club. (EFE)

Este masivo apoyo a la expulsión de Blázquez del consejo puede leerse también como una arremetida contra el pasajero indeseado. Una figura repudiada, lógicamente, por los actuales miembros de la directiva del club, que ven en él y en 777 Partners una amenaza a su posición. Pero también por buena parte de la afición, que observa con recelos los planes de "los americanos", temerosos de que sus deseos de hacer negocio con el Sevilla vayan en perjuicio de los intereses deportivos del club.

Unos miedos que bien pueden entenderse, dado el historial de fiascos acumulados en el fútbol español por grandes patrimonios internacionales. El Málaga del jeque catarí Abdullah ben Nasser Al Thani o el Valencia del inversor singapurense Peter Lim son ejemplos demasiado presentes en la mente de los aficionados sevillistas, que temen que las promesas de inversiones y desarrollo económico acaben trocando en un empobrecimiento patrimonial y deportivo del club.

Frente a esas inquietudes, Blázquez expone el historial de buena gestión de 777 Partners, un grupo que cuenta con más de 4.000 millones de euros bajo gestión en 45 empresas de todo el mundo, pertenecientes a muy diversos sectores, desde el financiero y los seguros, al transporte aéreo, pasando por el deporte, los medios y el entretenimiento.

Proyecto de largo plazo

Lejos de la imagen de fondo oportunista, interesado en explotar los recursos del club a corto plazo para después salirse, el empresario burgalés insiste en la vocación de largo plazo que ha mostrado siempre el fondo en sus inversiones, hasta el punto de que, hasta el momento, no se ha desprendido de ninguna de las compañías que ha tenido en cartera.

Su planteamiento es que los logros que ha registrado el Sevilla en el ámbito deportivo en los últimos años —plasmado en la obtención de seis Europa League, una Supercopa de Europa, dos Copas del Rey y una Supercopa de España en los últimos 15 años— no han tenido su correlato en el terreno económico, donde el club ha acumulado una cuantiosa deuda, que supera ya los 100 millones de euros en términos netos.

Desde Sevillistas Unidos 2020 defienden que una serie de ajustes permitirían maximizar los ingresos del Sevilla y contribuirían a afianzarlo entre los clubes de referencia en Europa. El último estudio de KPMG sobre el valor de los clubes de fútbol europeos, publicado el pasado mayo, situaba al Sevilla en vigesimosexta posición del 'ranking', con un valor de empresa (EV, que incluye el valor del capital y la deuda neta) de entre 353 y 391 millones de euros, en torno a una décima parte que el equipo más valioso del continente, el Real Madrid. El equipo que preside José Castro había caído en la clasificación dos puestos respecto al informe del año anterior, superado por equipos de limitado rendimiento deportivo en los últimos ejercicios, como el Valencia.

KPMG otorga al Sevilla un valor de empresa de entre 353 y 391 millones de euros

Para dar un impulso al valor de la marca del Sevilla Fútbol Club, el proyecto del grupo inversor americano plantea como uno de sus movimientos clave la remodelación del Sánchez Pizjuán, para convertirlo en un estadio a la vanguardia de Europa. Para ello, calculan una inversión aproximada de 180 millones de euros —en línea con lo que habría costado la construcción del nuevo San Mamés en Bilbao—, que ofrecería unos retornos sobre el capital invertido de entre el 13 y el 14%, de modo que estaría rentabilizado en menos de 8 años, a través de un incremento de los ingresos por taquilla (tanto por mayor capacidad como por incremento de los precios), por la explotación de áreas VIP o alquiler de zonas para eventos y por una potenciación del área comercial inserta en las instalaciones. En ningún caso se plantean un cambio de ubicación del estadio.

Junto a esto, se pondría en marcha un proyecto de alianzas con clubes de distintas partes del mundo, encaminado a reforzar sus proyectos de cantera, lo que podría traducirse en un mejor acceso del Sevilla a jugadores de gran potencial, en un modelo que tendría ciertas similitudes con el sistema de captación y afiliación establecido por Red Bull en distintos equipos europeos.

Y junto a esto, como tercer pilar, estaría la optimización de la actividad comercial, que daría pie a dotar de mayores recursos a una dirección deportiva hacia la que Sevillistas Unidos 2020 no arroja ningún reproche.

Blázquez no titubea en reconocer que su presencia y la de 777 Partners en el accionariado del Sevilla no responde a ningún apego sentimental al club, sino a intereses económicos, bajo la consideración de que el Sevilla ofrece un considerable potencial de mejora. Una idea que hizo primero al empresario burgalés introducirse en el capital sevillista a título personal, para, ya desde 2018, pasar a representar al fondo americano, que entró con una inversión de 10 millones de euros, para hacerse con el 6% del capital, y que desde entonces ha duplicado su participación.

Foto: Klopp y Guardiola, en un encuentro previo al coronavirus. (Reuters)

El que es visto hoy como el elemento discordante del accionariado sevillista no tuvo, sin embargo, una mala acogida entre los gestores del club, que lo recibieron, según asegura Blázquez, como un aliado ideal para afianzar su control de la entidad. Y que, posteriormente, llegaron a pactar una venta de sus acciones para ceder el control del club a 777 Partners, en un movimiento que se acabó frustrando por un intento de modificar a última hora el precio acordado por parte del expresidente Rafael Carrión. Una versión que, no obstante, siempre ha sido desmentida desde la dirección del club.

Desde entonces, la creciente desconfianza entre Castro y su socio americano llevó a la ruptura por este del pacto de sindicación que habían firmado previamente, un asunto que se dirime también en los tribunales. Pero si Sevillistas Unidos 2020 pareció por momentos totalmente aislado frente a la vieja guardia de la directiva sevillista, el anuncio el pasado septiembre de un acuerdo con el abogado y expresidente sevillista José María del Nido Belmonte volvió a abrir las puertas a un vuelco en la situación que permitiera derrocar a Castro y su equipo y aupar una nueva dirección proclive a implementar el plan de actuación trazado por el fondo norteamericano.

Al fin y al cabo, la suma de las acciones de Del Nido —que se estiman en torno al 35%— y las de 777 Partners debería ser suficiente para alcanzar una holgada mayoría en cualquier Junta del club (en la Junta de este viernes estuvo representado un 82,41% del capital social).

Del Nido podría reactivar su ofensiva junto a 777 si los tribunales le dan la razón

Pero ese movimiento —como casi nada en la lucha por el poder en el club— no iba a resultar nada sencillo. Y es que Del Nido —o al menos su paquete accionarial, representado hasta ahora por su hijo, José María del Nido Carrasco— también se encuentra inmerso en un pacto de gobernabilidad firmado a finales de 2019, y que tendría como fin asegurar la estabilidad del club, garantizando la posición conjunta de los principales accionistas en juntas y consejos, y evitar su traspaso a capital extranjero.

Pero desde el pasado verano, el que fuera presidente del club hasta 2013, cuando fue condenado a siete años de prisión por su implicación en el 'Caso Minutas', ha tratado de resolver unilateralmente ese acuerdo, agarrándose a una serie de presuntos incumplimientos, al tiempo que ha solicitado remover a su hijo de la representación de sus acciones.

Estos intentos, no obstante, tuvieron la respuesta en los tribunales de José Castro, exigiendo la vigencia del acuerdo, que impediría a Del Nido votar libremente en las juntas hasta que expire el mismo. Y aunque una resolución definitiva no ha sido aún adoptada, la aceptación el pasado octubre de las medidas cautelares reclamadas por el actual presidente sevillista sí sirvieron para desbaratar, al menos por el momento, los planes de Del Nido y 777 Partners.

Se trata, no obstante, de una victoria momentánea. Ni mucho menos definitiva, pues Sevillistas Unidos 2020 no planea por ahora replegarse y aguardará un escenario más propicio para sacar adelante sus planes. Del mismo modo que la derrota de este sábado ante el Real Madrid puede ser fácilmente olvidada si el equipo que dirige Julen Lopetegui la enmienda en las próximas fechas con resultados que refuercen sus ambiciones, Castro y su directiva podrían ver diluirse su reciente éxito si no logran seguir sumando victorias —ya sean judiciales o diplomáticas— para desactivar de forma definitiva la amenaza que, desde su punto de vista, representa el fondo norteamericano.

Cuando el árbitro José María Sánchez Martínez señaló el final del encuentro este sábado en el Ramón Sánchez Pizjuán, el rostro del presidente sevillista, José Castro, reflejaba el sinsabor de la derrota. El tropiezo del Sevilla por cero tantos a uno en el duelo contra el Real Madrid venía a empañar el triunfo que había cosechado el empresario utrerano poco más de 24 horas antes, después de que el día anterior la Junta de Accionistas del club diera un rotundo respaldo a su gestión e iniciativas.

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