IA, ANÁLISIS DE DATOS, ROBÓTICA...

Predictivas y en tiempo real: así son las nuevas tecnologías aplicadas a la auditoría

La tecnología ahora permite hacer análisis de datos complejos, predicciones y procesos más eficientes. En este entorno, KPMG Clara está transformando la forma de auditar

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En un contexto de actividades comerciales y de negocio cada vez más intensas, abiertas, globales y digitalizadas, conocer cómo funcionan los controles sobre la información financiera —una actividad que se ve ligada a la labor que realizan los auditores sobre los estados financieros— es cada vez más importante para muchas compañías. Unas cuentas que resumen miles de decisiones, operaciones y datos que conforman el día a día de una empresa, y cuyo análisis se está transformando.

Las auditorías han cambiado mucho en las últimas décadas. No solo por el desarrollo de normativas técnicas, sino sobre todo por la evolución de la tecnología aplicada a su actividad y a sus procesos, que han ido sumando nuevas formas de trabajo y análisis. Si hace 50 años una auditoría pasaba por hacer frente a la revisión de una gran cantidad de información en soporte papel y al uso de calculadoras, con el tiempo el componente tecnológico ha ido ganando terreno gracias a los procesos de digitalización de las empresas y de las propias firmas de auditoría.

Ahora, esta misma información se encuentra en bases de datos de los sistemas de información y la auditoría se adentra en el entorno digital avanzado, con nuevas capacidades que están potenciando visiblemente el poder analítico aplicado a la metodología que utiliza el auditor.

Para Borja Guinea, socio responsable de Auditoría de KPMG en España, “la combinación que supone el uso de la tecnología en la auditoría con el propio conocimiento y juicio profesional del auditor va a extender y fortalecer la confianza que aporta el auditor a la información financiera, que es clave en el funcionamiento de los mercados de capitales y de la actividad económica en general”.

Y es que los avances tecnológicos que la auditoría está incorporando inciden tanto en las fases de planificación, ejecución y elaboración de informes de conclusiones, como en los sistemas e infraestructuras que utilizan los equipos para analizar las cuentas.

De la nube a la inteligencia artificial

En este entorno de transformación de la auditoría KPMG ha implantado a nivel global KPMG Clara, una plataforma tecnológica inteligente que ya emplea en todos los países en los que opera y que integra en un mismo ecosistema todas las funcionalidades necesarias para auditar en los tiempos actuales: colaboración y comunicación, documentación y gestión del proyecto o análisis de datos, entre otras. Capacidades que evolucionan constantemente gracias a la incorporación de un sistema de inteligencia artificial y a las alianzas estratégicas de esta ‘Big Four’ con grandes compañías tecnológicas como Google y Microsoft.

Los principales aspectos que identifican a esta nueva era de la auditoría digital son:

  • Robótica (RPA): La robótica o RPA ya se utiliza ampliamente a nivel empresarial, automatizando procesos a través de la recopilación, identificación y análisis de información, aportando sobre todo ventajas en términos de velocidad, fiabilidad y adaptabilidad. Aplicado a la auditoría, el RPA permite extraer automáticamente montañas de datos —incluso el 100% de conjuntos de datos— a fin de identificar riesgos, subrayar las anomalías y los datos atípicos, llevar a cabo análisis y obtener conclusiones mucho más robustas. Un paso adelante frente al tradicional muestreo que se emplea habitualmente en este tipo de procesos.

Como nos cuenta Manuel Cortés, socio de Auditoría responsable de Tecnología aplicada a la Auditoría de KPMG en España, una las capacidades destacadas de Clara es que facilita la "supervisión del 100% de operaciones frente a las auditorías tradicionales, que revisan muestras de datos. Esto permite analizar más en detalle los riesgos de errores en las cuentas, dónde hay anomalías o patrones que nos llaman la atención, así como obtener evidencias y conclusiones mucho más robustas, con perspectivas que hasta la propia empresa puede desconocer". Esta metodología avanzada ayuda a los equipos de auditoría al poder “centrar su trabajo en valores atípicos y excepciones con mayor profundidad, resaltando las áreas claves de riesgo”, añade.

"Supervisamos el 100% de operaciones y eso nos permite analizar los riesgos, las anomalías o los patrones que nos llaman la atención"

  • Análisis predictivo: Además de los procesos RPA, también se abre la puerta a aplicar técnicas de aprendizaje automático con algoritmos complejos capaces de escanear información, generar modelos a partir de miles de hipótesis extraídas de escenarios externos y compendiar riesgos y conclusiones. Es decir, pasar del análisis descriptivo al análisis predictivo, con herramientas que entran de lleno en el ámbito de la inteligencia artificial y que podrán “pensar” por sí mismas, aprender de los resultados y ejecutar los escenarios y pruebas de auditoría que se consideren convenientes.

  • Inteligencia artificial: Una de las áreas de desarrollo en los próximos años se centrará en el análisis de datos no estructurados. Según Manuel Cortés, los datos estructurados —que se encuentran en hojas de cálculo y libros de contabilidad— ya pueden ser analizados de manera exhaustiva utilizando las capacidades de ‘Data & Analytics’ (D&A) y automatización de KPMG Clara. Pero, actualmente, más del 80% de los datos están en formatos no estructurados, como contratos, correos electrónicos y archivos en PDF. Para este experto, uno de los principales retos consiste en implantar asistentes digitales que sean capaces de leer estos datos, identificar información clave y usar esa información en procedimientos avanzados de análisis combinándola con la información estructurada obtenida de los libros de contabilidad.

  • Infraestructura: El futuro de la tecnología no se limita a las herramientas inteligentes para análisis de datos. La auditoría asiste a cambios trascendentales en la forma de albergar datos y la nube se presenta como la mejor solución según los expertos de KPMG, que también señalan que, aunque algunas compañías quizás prefieran mantener esos datos en servidores dentro de sus instalaciones, la tendencia a utilizar la nube parece cobrar fuerza, brindando mayor flexibilidad, capacidad de procesamiento y funcionalidad.

Una auditoría que permite la comunicación en tiempo real "aporta mucho más valor a la dirección de la empresa y a sus grupos de interés"

  • Comunicación en tiempo real: La tecnología no solo ayuda al auditor, también a la entidad auditada. La plataforma de KPMG incorpora canales de comunicación con cada cliente que tienen la posibilidad de acceder en tiempo real a la marcha de la auditoría desde cualquier lugar del mundo. "El resultado es una auditoría transformada que aporta mucho más valor tanto a la dirección de la empresa como a sus accionistas y grupos de interés", asegura Manuel Cortés.

  • Perfiles STEM: Aunque la tecnología está delimitando un antes y un después en la actividad de la auditoría de cuentas, desde la firma recuerdan que el papel de los profesionales continúa siendo esencial, aunque llamando a la puerta de campos nuevos. Los equipos de auditoría han evolucionado de una forma sustancial en los últimos años, integrando nuevos perfiles STEM (acrónimo inglés de científicos, informáticos, ingenieros y matemáticos), con nuevas habilidades y capacidades tecnológicas. “Se configuran equipos diversos, pero que trabajan de forma conjunta con la misma exigencia de calidad en todo el proceso de auditoría”, subraya Manuel Cortés.

Si quieres saber cómo evolucionará la auditoría en los próximos años tienes más información en KPMG Tendencias

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