GUERRAS FINANCIERAS

La banca se libra en una semana de sus dos mayores azotes: Stampa y Vega

BBVA, por un lado, y todo el sector, por otro, han conocido cómo son cesados dos de los principales dolores de cabeza de los últimos años: el fiscal de Villarejo y el jefe del Sepblac

Foto: Sede del Banco de España. (EFE)
Sede del Banco de España. (EFE)
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La banca española se libra de dos de sus mayores azotes en una semana. Las grandes entidades del país ya no se tendrán que enfrentar con el fiscal Ignacio Stampa, que había puesto contras las cuerdas a BBVA en los últimos dos años dentro del caso Villarejo, y a Juan Manuel Vega, ex director general del Sepblac (Servicio Ejecutivo de esta Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales), que en los últimos siete años había convertido el organismo en un auténtico dolor de cabeza para el sector financiero.

Tanto Stampa como Vega se han marchado además en dos procesos envueltos en polémicas. El primero, que había creado muchos enemigos poderosos por el caso Villarejo, ha tenido que dejar su plaza tras no recibir ningún apoyo del Consejo Fiscal. Mientras, el segundo ha caído tras un enfrentamiento personal con sus superiores. El responsable del Sepblac depende directamente de la secretaría de Estado de Economía, y responde ante la Comisión supervisora del Sepblac, en la que hay representantes del Banco de España, la CNMV, Anticorrupción y Policía Nacional, entre otros.

La salida más mediática ha sido la del fiscal. Stampa, que estaba en comisión de servicios en Anticorrupción, lideró gran parte de las decenas de piezas del caso Villarejo. Lo hizo con una posición clara, la de llevar a juicio y, llegado el caso, condenar a todos los protagonistas y empresas que contrataron al comisario de forma presuntamente irregular. Así lo hizo con BBVA, llegando a arrinconar durante 14 horas a su representante legal, Adolfo Fraguas. En los dos años de caso, consiguió imputar a decenas de exdirectivos y directivos del banco, incluido su expresidente Francisco González, y la propia entidad.

En los sectores legal y financiero se rumoreaba que Stampa tenía preparada todavía una nueva vuelta de tuerca en el caso. Incluso había llegado a apoyar durante una vista que se pidieran correos del presidente de BBVA, Carlos Torres.

Talón de Aquiles

El 'Talón de Aquiles' de Stampa ha sido el caso Dina. El fiscal está siendo investigado por una presunta revelación de secretos a raíz de filtraciones de los chats de Unidas Podemos. El fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, respaldó a Stampa en la investigación interna, avalando todas y cada una de las decisiones del fiscal y su compañero en el caso, Miguel Serrano. Aun así, el Consejo Fiscal perdió su confianza en el impulsor del caso Villarejo.

Durante los últimos tres años, Stampa se ha creado muchos enemigos en los círculos del poder del país, no solo empresariales —como Iberdrola, BBVA, Indra, Planeta, Mutua Madrileña, La Finca...—, sino en las siempre complejas relaciones jurídico-políticas, una peligrosa pareja cuando se trata de atacar al poder.

La salida de Stampa ha sido celebrada en BBVA y su entorno —sus asesores son Garrigues, Uría Menéndez y PwC—. De hecho, el banco envió a la Audiencia Nacional un duro escrito contra el fiscal el pasado 8 de julio, coincidiendo con las primeras publicaciones sobre su relación con el caso Dina: "Rechazamos de la forma más enérgica las acusaciones vertidas por el Ministerio Fiscal, durante la declaración de D. Javier López Andreo [de PwC], contra BBVA y los letrados que le defienden en esta causa", expuso la entidad. Este escrito llegó tras un duro interrogatorio de Stampa al responsable del forensic elaborado por PwC. La entidad, que hasta entonces se había mostrado siempre a la defensiva con Anticorrupción, pasó a la ofensiva.

Tras la salida de Stampa, el caso BBVA-Villarejo queda en manos de Serrano y del nuevo fiscal que nombre Luzón. Todo ello va a dilatar el caso y las líneas de investigación que tenía abiertas el fiscal canario. Lo que se celebra entre las defensas.

El ex director general del Sepblac, Juan Manuel Vega. (EFE)
El ex director general del Sepblac, Juan Manuel Vega. (EFE)

La salida de Vega del Sepblac, que adelantó 'El País', ha sido también muy sonada en el sector. Este administrativo llegó al cargo en 2013, tras una larga carrera en el organismo encargado de perseguir fraudes ligados al blanqueo de capitales. Durante estos siete años se han endurecido los controles con el sector financiero, hasta el punto de provocar todo tipo de críticas —extraoficiales— entre los banqueros. Una de las afirmaciones que se hacían sobre él es que estaba aprovechando su posición para hacer méritos para postularse como futuro presidente del futuro Sepblac europeo que la Comisión Europea lleva estudiando crear.

Estuvo detrás de la mayor multa que ha habido hasta el momento, a Bankinter, de 8,2 millones. Esta sanción se produjo por una operación —venta de la Torre Cepsa— que provocó tensiones en las más altas esferas.

El director general del Sepblac también ha impulsado durante su mandato inspecciones a fondo de las entidades de banca privada, llegando incluso a forzar el cierre de cuentas, y de todas los movimientos de dinero de España con China, Rusia y Venezuela.

En su lugar ha sido nombrado Pedro Comín, ex director general de Supervisión del Banco de España durante los años de la crisis financiera. Aunque se trata de dos salidas sin ningún tipo de relación, lo que une a Stampa y Vega es que los banqueros duermen hoy mejor que hace una semana.

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