LIDERA EL CIERRE DE SUCURSALES

Cataluña será clave en el mapa de fusiones bancarias tras el cierre masivo de oficinas

Es la región donde más sucursales se han cerrado desde la crisis financiera, y donde más aumenta la concentración con la fusión de CaixaBank y Bankia

Foto: Imagen de Barcelona.
Imagen de Barcelona.
Adelantado en

Cataluña jugará un papel importante en la confección del próximo mapa bancario, en pleno cambio con la concentración que está en marcha en el sector financiero. CaixaBank, líder en la región, aumentará esta posición con Bankia. Mientras, Sabadell está en las quinielas para protagonizar alguna operación e, incluso, ha habido contactos con BBVA, un matrimonio que dispararía el grado de concentración en Cataluña.

En cualquier caso, lo que parece que está claro es que seguirá habiendo cierres de sucursales. Desde la Gran Crisis Financiera, Cataluña ha liderado el descenso de oficinas bancarias en España, hasta el punto de que aglutina el 22% de las sucursales bancarias desaparecidas en todo el país.

En total, en Cataluña desaparecieron 5.003 oficinas entre 2008 y 2019, el 61,3% de la red que había cuando estalló la burbuja inmobiliaria. Aún quedan, según los últimos datos del Banco de España (BdE), 3.152 sucursales. Pero la intensidad de estos ajustes provoca que Barcelona sea la tercera provincia con menos sucursales bancarias respecto a la población. Así, hay 2.591 habitantes por cada oficina, ratio solo inferior a la de Cádiz (2.960) y a la de Las Palmas (2.740).

¿Queda margen para más cierres? La banca sigue ajustando su red, y cada vez que hay una fusión se produce una aceleración en la tendencia descendente. Es cierto además que algunos bancos, entre ellos CaixaBank, están implementando un modelo de diferentes tipos de oficinas, entre los que destacan grandes espacios enfocados al asesoramiento y con mayor capacidad de atención al público que una tradicional.

En el caso de CaixaBank son las 'store'. Asimismo, fuentes financieras suelen recordar que en las grandes ciudades las oficinas son menos necesarias por la densidad de población o porque hay mayor porcentaje de público digitalizado. Sea como fuere, la comparativa deja a Barcelona como una de las provincias donde ya se han producido más ajustes de oficinas. Y Tarragona está en quinto lugar, con 2.461 habitantes por cada sucursal. Girona está en el puesto undécimo, con 2.178, y Lleida es la única que está por debajo de la media española (1.998), con 1.526.

En comparación con otros países, la banca española ha dejado de ser la que tiene más sucursales pero sigue en los primeros puestos y, en cualquier caso, el grupo de los cinco grandes bancos (Santander, CaixaBank, BBVA, Bankia y Sabadell) sí tiene más oficinas que los líderes del resto de mercados en el mundo. La fusión de CaixaBank y Bankia aumentará en un 25% el grado de concentración de las cuotas de crédito, según el Índice de Herfindahl-Hirschman (IHH), referencia para analizar la competencia de un mercado.

Oficinas de los cinco grandes bancos de cada mercado. (Fuente: Credit Suisse)
Oficinas de los cinco grandes bancos de cada mercado. (Fuente: Credit Suisse)

El IHH entraría en un nivel de "concentración moderada" si se tienen en cuenta los parámetros de las autoridades estadounidenses, y lejos del nivel que la Comisión Europea consideraría preocupante. Esto ocurre a escala nacional. Pero con los parámetros autonómicos, para lo que la única aproximación que se puede realizar con datos públicos es con las sucursales bancarias a través de los anuarios de las patronales AEB y CECA, sí se entra en terreno de concentración elevada en regiones como Murcia o Cataluña, según estimaciones de AFI.

Los supervisores insisten en que haya más fusiones y, en el caso del Banco de España, asegura que la competencia es elevada, con lo que hay margen para más concentración, como dijo este mes el gobernador, Pablo Hernández de Cos. De hecho, las fusiones provocan un mayor cierre de oficinas del previsto por los bancos individualmente, limitando el aumento inmediato que se produce en el grado de concentración del sector.

CaixaBank y Bankia sumarán más de 1.100 oficinas en Cataluña y 1.000 en Madrid. A partir de 2021, el banco resultante meterá la tijera. Un análisis de la consultora Bain & Company a través de la duplicidad de oficinas por código postal muestra que la reducción podría ser de entre 360 y 380 sucursales en Madrid y entre 110 y 130 en Cataluña, cifras que suponen en torno al 35% y el 10% respectivamente. "Incluso con este supuesto cierre de sucursales, la entidad fusionada mantendría una posición de liderazgo en ambas comunidades autónomas", señalan Juan Carrasco y Víctor Arxer, gerente y consultor de Bain & Company.

Aumento de la concentración por CCAA. (Fuente: AFI)
Aumento de la concentración por CCAA. (Fuente: AFI)

Los expertos añaden, aun así, que "en ningún caso se podría hablar de oligopolio local. En la Comunidad de Madrid, y con esas hipótesis de cierres, CaixaBank-Bankia controlaría el 25% de sucursales, mientras que en Cataluña llegaría al 33%, aún por debajo de la presencia que tienen, por ejemplo, KutxaBank en el País Vasco (42% de las sucursales en la región) o Liberbank en Cantabria (35%)", agregan Carrasco y Arxer.

Asimismo, los canales digitales y la entrada de nuevos jugadores, como neobancos y 'fintech', elevan la competencia en el sector financiero, que ha sufrido una digitalización acelerada por los confinamientos recientes. Esto provoca que "la densidad de sucursales bancarias sea un indicador cada vez menos determinante para mantener o incluso aumentar cuotas de mercado bancario entre clientes particulares", indican los profesionales de Bain, que calcula que el 70% de interacciones bancarias ya son por canales digitales.

¿Y con más fusiones?

Datos y expertos coinciden así en que la unión de CaixaBank y Bankia, cuyas juntas de accionistas aprobarán la fusión la primera semana de diciembre, elevará la concentración en Cataluña y en otras regiones sin llegar a niveles dramáticos para la competencia. Al menos de forma generalizada dentro de esas comunidades, ya que se elevará el número de municipios o áreas donde se reduzca drásticamente el número de opciones físicas. Pero ¿qué pasa si hay más fusiones?

Unicaja y Liberbank negocian, otra vez, su fusión, lo que dispararía la concentración en provincias como Ciudad Real y, sobre todo, Cáceres, donde contarían con el 42% de la red (igual que Kutxabank en País Vasco). Pero los focos están sobre Banco Sabadell, debido a que se quedaría como el más pequeño de los cinco grandes, por ser el más castigado por el mercado durante los dos últimos años y por su exposición a las pymes, un desafío en la crisis provocada por el coronavirus.

De hecho, Sabadell tuvo contactos al más alto nivel con Kutxabank y BBVA este verano, como informó este medio. En ambos casos habría importantes aumentos de concentración. Tanto en País Vasco, por la presencia de Guipuzcoano, que adquirió el Sabadell, como en Cataluña, donde Sabadell tiene su origen y BBVA incorporó en la última crisis a Caixa Catalunya. En el primer caso, Kutxabank cuenta con 324 sucursales, el 27% de la red, mientras que Sabadell suma 88 oficinas, el 7,4% del total.

En Cataluña el efecto sería mayor si hubiera una fusión Sabadell-BBVA. El primero tiene 545 oficinas, mientras que BBVA posee 687. Entre los dos tienen 1.232 sucursales, el 39% de todas las que hay en la región. Por otro lado, la nueva CaixaBank, sin cierres, tiene 1.222, el 38,8%. Es decir, si se juntaran BBVA y Sabadell, dos jugadores contarían con el 78% de las oficinas bancarias en Cataluña.

En este caso, se entraría en niveles de concentración relevantes, por lo que la región, uno de los motores financieros y para la economía real en España, jugaría un papel importante. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) tiene que dar el visto bueno a cualquier operación corporativa. Con CaixaBank y Bankia, lo lógico es que se active el análisis tras formalizarse el acuerdo de fusión con la aprobación de las juntas de accionistas. El estudio suele ser tanto cuantitativo como cualitativo, en coordinación con la Comisión Europea si hay presencia internacional, algo que ocurre con CaixaBank por BPI en Portugal.

La CNMC tiene un mecanismo de aprobación en dos fases, según la Ley de Defensa de la Competencia. En la primera, la CNMC hace un análisis y la empresa presenta compromisos que son testados por la institución que preside Cani Fernández, para establecer finalmente un informe de propuesta de decisión por parte de la Dirección de Competencia que resolverá el Consejo de la CNMC. Este procedimiento de fase uno dura un mes.

Después, puede haber una segunda fase si no se ha dado el visto bueno en la primera, en la que se hace un test de mercados y se solicita más información a la empresa, hay un pliego de concreción de hechos, un periodo de alegaciones y una presentación de compromisos que se evalúa antes del informe con la propuesta que pasará al Consejo de la CNMC. Esta fase es de otros dos meses, aunque fuentes consultadas dan por hecho que la unión entre CaixaBank y Bankia se aprobará en la primera.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios