Guerra interna

La 'rebelión' de Covirán cree que puede tumbar a la cúpula en la próxima junta

El movimiento contra la dirección cree que el domingo puede lograrlo. Desde la empresa, transmiten que solo quieren bloquear la expulsión de algunos de sus cabecillas

Foto: Uno de los supermercados del grupo. (Covirán)
Uno de los supermercados del grupo. (Covirán)
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La guerra entre Covirán, el principal grupo de supermercados de Andalucía, y los socios críticos tendrá un nuevo escenario, la junta ordinaria del próximo domingo. La oposición a la actual directiva cree que puede poner fin en esa fecha al enfrentamiento que mantiene frente a la cúpula, logrando bloquear la aprobación de sus cuentas. De ese modo, defienden que la cooperativa no tendría otro camino que dimitir y convocar elecciones. A pesar de que admiten que es complicado, apuestan por que tienen el apoyo necesario para lograrlo.

Fuentes de la compañía, por el contrario, defienden que el movimiento contra la actual directiva está intentando crear confusión y paralizar la reunión sin ninguna base. “Se trata de una junta ordinaria, en ningún caso una moción de censura, como lo están planteando”. Además, explican que no ven como una opción que la votación de los puntos del día desemboque en unas nuevas elecciones. “El actual equipo lleva solo un año y esperamos que todo se desarrolle con naturalidad democrática”.

Creen que el motivo que se esconde detrás de este movimiento es impedir que se proceda con el segundo punto del día: la expulsión de varios de los líderes de este grupo. Se les quiere echar de la cooperativa por estar investigados judicialmente por, presuntamente, falsificar 80 de las 270 firmas de socios para convocar una asamblea extraordinaria que pusiera fin a la actual directiva. Esto sucedió durante el verano, cuando la batalla estaba en su punto álgido. Entonces, la convocatoria de esa junta extraordinaria tenía fecha, pero el proceso legal ha provocado que se cancele.

Los socios entienden esta denuncia como un movimiento para ganar tiempo. “Al llevar a los tribunales el conflicto, están retrasando una posible moción de censura, solo quieren dilatar el procedimiento”. Además, acusan a la cúpula de usar ese tiempo extra que están ganando para deshacerse de muchos de los que se oponen a la actual gestión. “Quieren provocar miedo a través de las expulsiones” y por el camino “deshacerse de la gente más molesta”. En ese sentido, denuncian que cinco personas han tenido que abandonar Covirán este verano.

Pero, volviendo a la junta y lo que puede ocurrir en ella, los críticos dan por hecho que pueden forzar un cambio. “La inmensa mayoría de la gente está a favor de que se marchen”, añaden. Creen que los números actuales podrían ser muy favorables. “En la última junta, el ganador lo hizo con 140 votos a favor y 70 en contra, si conseguimos movilizar a 200 socios, se podría conseguir fácilmente, y recordemos que 272 firmaron a favor de nuestra petición”.

Las críticas contra Covirán

La rebelión interna en la cadena se inició a comienzos de 2020. En aquel entonces, las desavenencias por el rumbo que seguía la empresa y la gestión de la misma provocaron la expulsión de dos miembros del consejo de administración. Tras esto, la guerra ya estaba servida y, aunque el covid dilató el proceso, llegaron las firmas y la acusación de haber falsificado más de 80 de las mismas, delito que está investigándose y por el que varios de los socios tienen que declarar ante un juez. En el camino han ido, poco a poco, sucediéndose despidos y marchas que los críticos han entendido como "caza contra los disidentes".

Esa es la principal crítica por parte de la ‘rebelión’, la acusación de querer cercenar la revuelta mediante estos métodos. En muchos casos, afirman que estas expulsiones habrían sido sin garantías, cosa que fuentes de la compañía niegan categóricamente, afirmando que se trata de mentiras. A pesar de ello, desde la empresa no entran a valorar las marchas que se han producido en los últimos meses.

Otra de las principales quejas que consideran inadmisibles es el hecho de que Covirán se vaya a enfrentar a pérdidas en 2020 “por primera vez en 50 años de historia” porque "no hay proyecto". Cifras negativas que vinculan a una mala gestión y al gran coste que habrían tenido que asumir por los cambios producidos en su estructura organizativa. Afirman que desde la última junta hasta ahora se han despedido 25 cargos directivos y “todas esas indemnizaciones millonarias saldrán de los bolsillos de los asociados”.

Otra de las críticas es que, según estos socios, se han cerrado plataformas logísticas por toda la Península dejando en una situación complicada a muchos, “que han tenido que buscarse la vida”. También acusan a la actual dirección de falta de transparencia e intentar concentrar el poder en manos de la cúpula, “alejándose del modelo de cooperativa que nosotros creemos que habría que aplicar”.

Por estos motivos, quieren deponer a la actual directiva y afirman que pueden poner las bases para lograrlo este mismo domingo. Pase lo que pase, la guerra en Covirán continúa abierta y queda por ver qué significará esta lucha interna para el futuro de la compañía andaluza.

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