POR LOS EFECTOS DEL COVID-19

Pepe Jeans cerrará más de 100 tiendas y despedirá a un tercio de la plantilla

La compañía propietaria de marcas como Tommy Hilfigher y Hackett está elaborando un plan de ajuste para reducir un tercio tanto la red de puntos de venta como la masa laboral

Foto: Una tienda de Pepe Jeans en Madrid, en una imagen de archivo. (EFE)
Una tienda de Pepe Jeans en Madrid, en una imagen de archivo. (EFE)
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Pepe Jeans no quiere esperar más para implementar su plan de reestructuración debido al impacto que el covid-19 está teniendo en su cuenta de resultados. Según indican fuentes próximas a la compañía textil, Marcella Wartenberg, consejera delegada del grupo con sede en Barcelona, ya ha llevado al consejo de administración la necesidad de implementar un ajuste severo de los gastos, que va a afectar tanto la red de tiendas como a la plantilla. Unas medidas de las que no se salva ni la cúpula directiva, que continúa con el goteo de salidas.

Según estas fuentes y a falta de los detalles finales del plan, Wartenberg ya ha trasladado al consejo, controlado por representantes de Louis Vuitton y la familia libanesa Mikati, que Pepe Jeans tiene que cerrar cerca de un tercio de sus tiendas, porcentaje similar al sobrante de la plantilla. La sociedad, cuyas marcas se pusieron de moda —la propia Pepe Jeans, Tommy Hilfigher y Hackett—, cuenta con una red de 350 puntos de venta y una masa laboral de 3.000 personas, por lo que el ajuste afectaría a algo más de 100 establecimientos y unos 1.000 trabajadores.

La compañía lleva años encadenando pérdidas y emprendiendo recortes de costes, como el traslado de su sede central operativa de Madrid a las afueras de la capital, tras tener las oficinas al lado del Parque del Retiro. En poco más de 12 meses, tuvo que pedir en dos ocasiones oxígeno a la banca ante la imposibilidad de hacer frente a sus más de 250 millones de euros de deuda con que L Catterton, el fondo de inversión de Louis Vuitton Moêt-Henessy, y MI Fhasion, el 'holding' de los millonarios Mikati, compraron Pepe Jeans en 2015 por algo más de 640 millones.

La última solicitud a la banca fue esta primavera, justo tras la aparición del coronavirus, negociación que se saldó con un nuevo préstamo de 50 millones con garantías del Instituto de Crédito Oficial (ICO) y una aportación de fondos de 30 millones por parte de los dos accionistas de referencia. Tanto L Catterton como la familia Mikati han acordado reconocer un deterioro de cerca de 321 millones de euros, prácticamente la mitad de lo que pagaron por Pepe Jeans cuando compraron la compañía al inversor Juan Abelló.

Tienda de Pepe Jeans en Barcelona. (Reuters)
Tienda de Pepe Jeans en Barcelona. (Reuters)

Wartenberg, que tomó las riendas del grupo justo hace un año en sustitución del fundador, Carlos Ortega, tras el primer rescate de la banca, también ha aplicado el plan de ajuste a la cúpula directiva. La compañía ha prescindido de Matt Brewster, el 'chief commercial officer' de los últimos tres años y medio. Antes, también abandonaron la sociedad el director de Recursos Humanos, Jean Blandin, y el director de Ventas, Sergio Romero, que llevaba en el grupo casi 30 años.

Fuentes oficiales de All We Wear Group, como se ha rebautizado la matriz, indican que "estamos reorganizando el Grupo a nivel global en base a las estrategias y prioridades del negocio. Hemos decidido consolidar para todas las marcas algunas funciones en España, como son Ecommerce y Marketing, trasladándolas de Francia e Inglaterra a nuestro país. Es nuestra prioridad seguir apostando por la digitalización". La empresa añade que "paralelamente, estamos revisando otras áreas de negocio para alinearlas a las necesidades del mercado y el consumidor. Por ejemplo, estamos apostando por un camb"io de formato de negocio en Hong Kong, en India y México.

Crisis sectorial

Debido al impacto del covid-19, la mayoría de las compañías textiles no están pudiendo hacer frente a sus gastos ordinarios, lo que les ha llevado a renegociar la suspensión o reducción de los alquileres de sus tiendas y el retraso hasta 120 días de los pagos a los proveedores. Pero ni los ERTE son ya suficientes para mantenerse a flote, tal y como denunció este miércoles la patronal del sector textil, Acotex. Por ello, pide al Gobierno que les ayude a recortar sus plantillas de forma permanente porque, de lo contrario, “no solo se perderán algunos empleos” sino muchas empresas que no tendrían músculo financiero para evitar bajar la persiana para siempre.

“El tema de los ERTE es una solución fantástica para una situación coyuntural, pero este ya no es nuestro escenario” defiende Acotex. “No podemos mantener las plantillas en niveles precovid, la destrucción de empleo es un hecho que va a ocurrir sí o sí”. Por ello, cree que “es mejor destruir una parte del empleo ahora". Según sus datos, la facturación ha caído un 40% en lo que va de año, y creen que esa situación es incompatible con mantener los trabajadores que actualmente tienen y que la fórmula actual solo retrasa lo inevitable. Pero afirman que "sin apoyo público, en muchos casos, va a ser imposible” salvarse de la quiebra.

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