FINCEN FILES

La estafa de una moneda virtual española muestra la doble cara de los bancos

Mientras el Standard Chartered omitió durante dos años señales claras que apuntaban a un blanqueo de capitales, un banco letón congeló una cuenta sospechosa, destapando la estafa Unetenet

Foto: Cuando el mundo del dinero escucha, ve y calla. (Imagen: Pablo López Learte)
Cuando el mundo del dinero escucha, ve y calla. (Imagen: Pablo López Learte)

Los bancos pueden hacer bien su labor de primeros vigilantes contra el blanqueo de capitales. En 2014, el banco letón Rietumu notó algo raro en más de 5.000 transferencias por un importe total de casi 32,5 millones de dólares relacionadas con una misma cuenta bancaria a nombre de Union Business Online Ltd, una sociedad domiciliada en el paraíso fiscal de San Vicente y las Granadinas, en el Caribe, vinculada a un ciudadano español. Muchos de estos movimientos se habían producido en muy poco tiempo y no se podía rastrear la procedencia de muchos de ellos. Al saltar sus alarmas internas, Rietumu decidió avisar a las autoridades españoles de las transacciones sospechosas y, de inmediato, bloquearon la cuenta.

La denuncia del banco letón, junto a otra de un antiguo programador informático de la empresa, sirvió para destapar la estafa piramidal de Unetenet, ideada por José Manuel Ramírez Marco y su pareja, Pilar Otero. Utilizando sociedades pantalla y cuentas bancarias en jurisdicciones opacas como Malta, San Vicente y las Granadinas, Panamá, Liechtenstein o Emiratos Árabes Unidos, Ramírez ideó un esquema Ponzi que atrajo "a más de 50.000 víctimas en todo el mundo, logrando un fraude total aproximado de 50 millones de dólares americanos, desviando el dinero ilícitamente obtenido a cuentas bancarias en el extranjero", como detalla la acusación presentada por la Fiscalía contra Ramírez Marco, Otero y 19 personas más. La estafa masiva culminó con la creación de una moneda virtual falsa, el 'unete'. El caso, desvelado por ‘El País’ en junio de 2015, está a la espera de sentencia judicial por parte de la Audiencia Nacional, pendiente de que el Rietumu letón descongele los fondos de la cuenta de Union Business Online para indemnizar al centenar de afectados que se personaron en la causa judicial.

Pero los bancos también pueden hacer mal su tarea de 'compliance' para evitar el blanqueo de capitales. Standard Chartered Bank tardó más de dos años en reportar a la Red de Control de Delitos Financieros estadounidense (FinCEN, en inglés) varias transferencias sospechosas por casi cuatro millones de dólares vinculadas a Gesticom Ltd, una sociedad del entramado diseñado por Ramírez Marco, a través de cuentas corresponsales a favor del Banif Bank de Malta. El informe de actividad sospechosa (SAR, por sus siglas en inglés) llegó al FinCEN, el equivalente al Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias español (Sepblac), cuando la investigación de los hechos ya había iniciado su curso en España y el fraude masivo había saltado a la luz pública.

El informe SAR, cumplimentado en octubre de 2016 por el banco británico, forma parte de los FinCEN Files, una investigación coordinada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) a partir de más de 2.100 documentos secretos del FinCEN obtenidos por BuzzFeed News y en la que ha participado El Confidencial. Los archivos muestran cómo los grandes bancos globales hacen a menudo la vista gorda a la hora de controlar o bloquear transferencias que por sus características (grandes cantidades de dinero, origen o destino en paraísos fiscales, beneficiarios no identificados, uso de sociedades pantalla y cuentas corresponsales…) presentan indicios de blanqueo de capitales.

Gran parte de estas características se cumplen en las transferencias sospechosas advertidas por Standard Chartered con más de dos años de retraso desde que se produjeron, tal y como admite el propio banco británico en el informe SAR remitido al FinCEN: "También parece que algunos de los pagos pueden haber sido estructurados para evitar o eludir las obligaciones legales. Además, la mayoría de las contrapartes revisadas no han podido ser identificadas y dos contrapartes están localizadas y/o realizan operaciones bancarias en jurisdicciones de alto riesgo".

Informe SAR sobre las transferencias sospechosas ligadas al fraude Unetenet.
Informe SAR sobre las transferencias sospechosas ligadas al fraude Unetenet.

El informe forma parte del denominado 'Lookback project' (proyecto mirar atrás) que el Standard Chartered realizó sobre transferencias realizadas entre enero de 2013 y septiembre de 2014. Según explica en el SAR, el banco británico "comprobó las alertas generadas por escenarios de detección automática contra cuentas y transacciones". Por el retraso en la notificación, es muy posible que este informe SAR no haya tenido ninguna relevancia en la investigación judicial de Unetenet. La acusación de septiembre de 2018 de la Fiscalía, a la que ha tenido acceso El Confidencial, no cita ningún documento del FinCEN.

Standard Chartered no contestó a las preguntas de BuzzFeed News sobre el denominado 'Lookbak project'. En un comunicado genérico, señaló: "La realidad del sistema financiero global es que siempre habrá intentos para blanquear dinero y evitar sanciones. La responsabilidad de los bancos consiste en construir sistemas efectivos de detección y seguimiento. Nosotros trabajamos codo con codo con los reguladores y las autoridades para llevar a los autores ante la Justicia".

Extremar el control

El retraso en la notificación por parte de las instituciones financieras de las actividades sospechosas de blanqueo de dinero lastra el esfuerzo de los reguladores en investigar los movimientos de dinero ilícito. En su última memoria anual, el Sepblac advirtió de que "un número significativo de comunicaciones se recibe con un importante retraso desde que se materializó la operación sospechosa, reduciéndose considerablemente las posibilidades de explotación exitosa de la información".

Todo está muy bien en el ámbito de principios, pero luego la operativa diaria es muy diferente

"Si los bancos extremaran sus labores de supervisión y control sobre el origen y la operativa del dinero, evidentemente, estas situaciones serían mucho más difíciles para los malos", sostiene Manuel Merino, abogado de la Asociación Nacional de Afectados por Internet y las Nuevas Tecnologías (Anfitec), que representa a unas 50 víctimas en el juicio contra Unetenet. Y añade: "Todo está muy bien en el ámbito de principios, pero luego la operativa diaria es muy diferente".

La estafa piramidal desarrollada supuestamente por José Manuel Ramírez Marco —al que El Confidencial no ha podido localizar— necesitó de la vista gorda del Standard Chartered y otros bancos de España, Reino Unido, Alemania, Estados Unidos, Croacia, Eslovenia, Malta, Liechtenstein, San Vicente y las Granadinas, Panamá y Emiratos Árabes Unidos para llevarse a cabo. Tan solo un banco letón cumplió con su cometido de primer chivato de los intentos de blanqueo de capitales. "Realmente, es muy difícil conectar cualquier responsabilidad judicial a una entidad bancaria", apunta Manuel Merino.

Ninguno de los 21 acusados por la Fiscalía en el caso Unetenet es una institución financiera.

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