UGT anunció una denuncia contra la petrolera

Cepsa renuncia a modificar el bonus de la plantilla para mantener la paz social

La nueva dirección pretendía aumentar el peso de los objetivos individuales para conseguir la retribución variable anual, pero la medida se ha retirado para evitar conflictos con los sindicatos

Foto: Torre Cepsa.
Torre Cepsa.
Adelantado en

Cepsa ha decidido dar marcha atrás con un cambio que quería implementar en la retribución variable de los trabajadores de los servicios centrales de la petrolera. Concretamente, la nueva dirección, liderada por Phillipe Boisseau, pretendía modificar los criterios con los que se fija el bonus de casi 2.000 empleados que se reparten entre Torre Cepsa y otras subdelegaciones, según explican fuentes empresariales.

La pretensión de la multinacional propiedad de Mubadala (Abu Dabi) era elevar el peso de los objetivos individuales y de cada negocio con respecto a los globales de la compañía para fijar el bonus. Es decir, que cuente más en los objetivos por la retribución variable la labor específica de cada trabajador y su sector que el resultado general de la empresa, ya que estos objetivos siempre dependen menos del empleado. De esa forma, se busca incentivar el trabajo de cada uno.

El bonus se compone un 40% de los resultados globales, un 30% del resultado de cada negocio y un 30% del desempeño individual del trabajador

"El nuevo consejero delegado viene de una cultura diferente en el gigante francés Total y pretende variar los porcentajes para conceder el bonus", explican fuentes sindicales, que detallan que actualmente el bonus se compone un 40% por los resultados globales de la empresa, un 30% por el resultado de cada negocio (química, refino, gasolineras, etc.) y el 30% restante por el desempeño individual de cada trabajador.

Sin embargo, esta medida ha levantado ampollas entre parte de la representación sindical. UGT anunció a principios de mes que interpondría una demanda ante la Audiencia Nacional contra Cepsa, por entender que se modifica una parte sustancial de las condiciones de trabajo. En un comunicado, el sindicato sostiene que "Cepsa pretende revisar a la baja la fórmula de la retribución variable a través de un procedimiento interno sin cumplir lo establecido en el estatuto de los trabajadores, obviando la preceptiva negociación colectiva que hasta hace meses ha sido seña de las partes". Por ahora, la empresa y CCOO aseguran que no han recibido notificación de esta demanda.

Ante este panorama, la petrolera ha renunciado a su planteamiento inicial de cambio y ha optado por retirar esta medida en pro de la paz social que reina dentro de la petrolera. Por ello, en la última reunión entre empresa y representantes de los trabajadores en comisión, celebrada la pasada semana, finalmente no se introdujo esta medida, que se planteó durante el verano. Paradójicamente, elevar el peso de los objetivos individuales con respecto a los globales podría haber compensado para muchos empleados este año, ya que la firma va a cosechar unos malos resultados debido a la pandemia provocada por el coronavirus.

Cepsa ha cambiado todo su 'staff' y está tratando de impulsar la empresa en tiempos difíciles por la pandemia y la bajada del petróleo

No obstante, trabajadores de la empresa señalan que en 2021 se debe negociar el nuevo convenio colectivo y probablemente la empresa volverá a la carga con esta medida. Tanto UGT como CCOO son partidarios de revisar el programa Mide. Este es un método de evaluación de la parte individual del bonus que, según su criterio, depende demasiado de la valoración subjetiva que hace el superior directo de cada empleado, algo que según estiman debería modificarse para introducir criterios más objetivables.

Cepsa ha cambiado todo su 'staff' recientemente y está tratando de hacer cambios para impulsar la empresa en tiempos difíciles por la pandemia y la bajada del petróleo. A finales de 2020, pretende presentar nuevo plan estratégico. El pasado julio, comunicó unas pérdidas de 841 millones de euros en la primera mitad de 2020, frente a los 273 millones de ganancias del ejercicio anterior. Gran parte de estos números rojos se debe a una devaluación de sus activos por 464 millones de euros. En resultado operativo fue de 633 millones de euros, un 37% menos que el año anterior.

Con estos números, la petrolera se ha visto obligada a tomar medidas drásticas para cuidar la caja. La más sensible ha sido la suspensión del dividendo, que llega menos de un año después de que su nuevo accionista, Carlyle, entrara en la compañía tras comprar el 40% de la misma. Pero también se ha visto obligada a tomar otras medidas, como un ERTE para la plantilla de gasolineras durante los peores meses del estado de alarma, cuando su actividad cayó hasta un 80%. No obstante, Cepsa compensó la pérdida de salario por la reducción que provocan los ERTE.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios