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Seis meses de deudas y cero ayudas: "Tenía un negocio y ahora no tengo para vivir"
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SITUACIONES LÍMITE TRAS MEDIO AÑO DE PANDEMIA

Seis meses de deudas y cero ayudas: "Tenía un negocio y ahora no tengo para vivir"

Los pequeños empresarios empiezan a caer por el precipicio sin casi ingresos y muchos gastos. Hostelería y ocio nocturno protestan este miércoles en Madrid para salvar el sector

Foto: La crisis se está cebando particularmente con los empresarios de hostelería y ocio nocturno.
La crisis se está cebando particularmente con los empresarios de hostelería y ocio nocturno.

Ha pasado medio año desde la declaración del estado de alarma y lo que entonces eran problemas para llegar a fin de mes hoy son grandes deudas, cierres de empresas y tragedias familiares. Personas que hasta el 14 de marzo tenían un negocio que funcionaba, hoy viven al borde del embargo de bienes. Han llegado a septiembre exhaustos, debiendo miles de euros en alquileres que en su día les aplazaron y hoy tienen que pagar, impuestos fraccionados que no perdonan, cotizaciones sociales de los empleados acogidos al ERTE que hay que abonar.

Y todo eso, con el apartado de ingresos casi en blanco. Las ayudas y subvenciones prometidas nunca llegan. Muchas solicitudes ni siquiera reciben respuesta. Las principales asociaciones de hostelería y ocio nocturno de España han convocado para este miércoles una concentración en Madrid bajo el lema 'Salvemos la hostelería', con el que las pymes del sector, uno de los pilares económicos de nuestro país, piden el apoyo de las administraciones antes de que sea demasiado tarde.

Han desaparecido 40.000 empresas hosteleras desde marzo y la cifra podría subir a 85.000

Las cifras son terribles. Según la patronal Hostelería de España, han desaparecido 40.000 empresas hosteleras desde marzo y la cifra podría subir a 85.000 en el peor de los escenarios. En el segundo semestre del año, se produjo un descenso de 400.000 empleos respecto al año anterior, con una caída de facturación superior al 50% que implica la pérdida de 67.000 millones de euros.

La hostelería de Madrid se moviliza para pedir ayudas al sector

El sector del ocio nocturno (salas de conciertos, cafés espectáculo, discotecas, bares de copas) arrastra a su vez 10.000 millones en pérdidas. Los bares de copas pierden de media entre 5.000 y 25.000 euros al mes y las grandes discotecas cerca de 100.000, según la asociación España de Noche. A día de hoy, ya habría desaparecido un 23,29% de las empresas (5.822), una cifra que puede incrementarse en los próximos tres meses hasta el 68,9% (17.225 sobre un total de 25.000), lo que provocaría la destrucción de 140.000 empleos directos.

El Confidencial reúne a continuación cuatro testimonios de la tragedia económica y social de esta crisis que, lejos de remitir, inicia con el fin del verano sus momentos más críticos.

placeholder Antonia Moya, propietaria del tablao Las Tablas, en Madrid. (D. B.)
Antonia Moya, propietaria del tablao Las Tablas, en Madrid. (D. B.)

Antonia Moya, tablao Las Tablas

Hemos pedido las ayudas del ayuntamiento, de la Comunidad de Madrid, del Ministerio de Cultura. Nada, no responden. Solo nos ha salido una ayuda para tablaos flamencos en la que tuvimos que adelantar el dinero. Al final, nos quedaron 800 euros después de un trabajo enorme y asumiendo toda la responsabilidad. Además, todas las ayudas son complicadísimas de hacer, casi tienes que ser informático y abogado a la vez. En la última, preparé un tocho enorme para un patrocinio, en mi vida había hecho una cosa tan complicada. ¿La respuesta al cabo de un mes? Que no nos podían patrocinar porque estamos cerrados. Y así todo. Pasan los meses, el pozo cada vez es más profundo, y seguimos sin recibir ninguna de las subvenciones que han prometido.

Lo hemos perdido todo. Llevamos cerca de 100.000 euros gastados

Las Tablas lleva 18 años abierto y siempre ha funcionado bien. Mi socia y yo somos bailaoras y es nuestro proyecto de vida. Ahora lo hemos perdido todo, y cuando digo todo es todo. No hemos abierto desde marzo y llevamos cerca de 100.000 euros gastados. Hemos tenido una moratoria en el alquiler durante cuatro meses, pero eso hay que pagarlo y ya nos están cobrando. Luego está la deuda del crédito ICO que pedí, que tiene una moratoria de un año, pero llevo gastado más de la mitad y sigo con cero ingresos. ¿Cómo quieren que lo devuelva si no hay turismo y tengo que dejar la sala a medio llenar?

placeholder Interior del tablao flamenco Las Tablas, en Madrid. (D. B.)
Interior del tablao flamenco Las Tablas, en Madrid. (D. B.)

Lo peor es que no veo una solución. Si a final de año la situación no cambia, cerraremos Las Tablas e iremos a concurso de acreedores. Ese es nuestro límite. Lo único que cobramos mi socia y yo es la prestación de autónomos de 800 euros al mes.

Miro atrás y pienso que quizá deberíamos haber tirado la toalla. Ahora tenemos un crédito ICO que devolver

Intento ser positiva, pero miro atrás y pienso que quizá deberíamos haber tirado la toalla. Entonces pensaba que en poco tiempo podríamos abrir, ahora sé que el tablao, hasta marzo o abril, estará cerrado. Primero, porque en estas condiciones no puedo contratar a los artistas y dar de alta a mis trabajadores, perdería un dinero que no tengo; y luego, porque nuestros principales clientes son turistas extranjeros que ya no viajan a España.

Ahora es tarde para tirar la toalla, porque tenemos un crédito ICO que devolver. Estamos tratando de abrir una cafetería en un local contiguo del mismo dueño para ingresar algo de dinero con el que pagar las deudas, pero llevo meses pidiendo al ayuntamiento un cambio de titularidad y no me responden. Yo lo único que quiero es trabajar y no me dejan. Prefiero no pensar en el futuro a largo plazo y vivir el día a día, buscando formas de ganar dinero, porque si no te hundes anímicamente.

placeholder Andrés García y Viviana Zapata, propietarios de la discoteca Republik, en Madrid. (D. B.)
Andrés García y Viviana Zapata, propietarios de la discoteca Republik, en Madrid. (D. B.)

Viviana Zapata, discoteca Republik

Mi marido y yo reabrimos la discoteca el 3 de julio. Compramos mesas altas, mascarillas para los clientes, material higiénico, separamos a los grupos con pulseras de colores, tomamos los datos por si había que hacer rastreo de contactos… Íbamos haciéndolo dentro de las restricciones y veía una esperanza. Pero llegó el 14 de agosto y nos forzaron a cerrar. Miles de euros tirados a la basura, 3.000 euros solo la primera semana en gastos extra para el covid-19. Y volvimos a meter a nuestros nueve empleados en el ERTE. Una tomadura de pelo.

Por supuesto, todavía no hemos recibido un euro en ayudas. De marzo a julio, fuimos tirando de ahorros para ir pagando ahora 2.500 euros de luz, que esto de las ayudas para el suministro eléctrico es una mentira, luego 3.000 euros del trimestre de IRPF, otros 3.000 euros del impuesto de sociedades, y otros 3.000 euros que todavía debo a Hacienda y que ya no sé de dónde voy a sacar, porque nos hemos quedado sin ahorros. Yo tenía un negocio del que vivía dignamente y ahora no sé de dónde sacar el dinero para sobrevivir.

Nuestro único ingreso son 1.400 euros de paro que desaparecen por las cotizaciones de nuestros empleados en ERTE

Mi marido y yo incluso hemos pensado en dejar nuestro piso de alquiler y buscar otro más barato. Nuestro único ingreso son 1.400 euros entre los dos del paro de autónomos, que no es una ayuda sino un derecho que tenemos porque pagamos ese extra en nuestra cuota. Ese dinero desaparece ya solo pagando 1.600 euros por las cotizaciones de nuestros nueve empleados en el ERTE, los cuales me obligan a tener, porque yo querría abrir mi negocio y trabajar y no me dejan. Es decir, el dinero que me dan por un lado me lo quitan por el otro.

placeholder Interior de la discoteca Republik, en Madrid. (D. B.)
Interior de la discoteca Republik, en Madrid. (D. B.)

Ahora, varios empleados me piden que los mande al paro, porque creen que así al menos cobrarán. Con los ERTE, han pasado mucha penuria, hasta julio no cobraron un céntimo, cobraron antes de mí el día que abrí. Por eso quieren que los despida y olvidarse del ERTE, fíjate la desesperación de esas personas, y les digo que no puedo hacer eso porque me lo impide la ley. Es una trampa para todos.

Al principio, no pedimos el crédito ICO porque teníamos capacidad para aguantar algunos meses y no queríamos esa deuda. Con el tiempo, al ver que esto es un túnel sin fin, volví a preguntar en mi banco. Y me dijeron que ahora ya no me lo iban a dar, porque nuestro negocio no tiene continuidad y no se sabe cuándo volverá. Y yo me pregunto para qué son esos créditos si te los deniegan cuando los necesitas para no quebrar.

El propietario del local nos dio una moratoria y nos redujo el precio, pero aun así tenemos una deuda de 15.000 euros de alquiler, más otros 5.000 euros de impuestos fraccionados. 20.000 euros que, si no me dejan trabajar y siguen sin concederme ninguna ayuda pública, no podré devolver. Si esto sigue así, tendremos que cerrar la discoteca y buscar trabajo en lo que sea para poder pagar todas las deudas generadas por este cierre forzoso.

placeholder Germán Pérez, propietario del teatro Galileo, en Madrid. (D. B.)
Germán Pérez, propietario del teatro Galileo, en Madrid. (D. B.)

Germán Pérez, sala Galileo

Llevamos 36 años abiertos, por aquí han pasado grandes artistas: Joaquín Sabina, Luis Eduardo Aute, Compay Segundo… No me quiero ni imaginar que sea el coronavirus lo que termine con la sala Galileo, pero lo cierto es que no abrimos desde marzo. Mi socio, Ángel Viejo, y yo queremos seguir, tenemos 71 años pero nos gusta esto, y hasta ahora nos ha funcionado, pero ya estamos haciendo planes por si pasan los meses y la cosa sigue igual. Porque los ahorros no son infinitos.

No hemos ingresado un céntimo desde marzo. Recuerdo que para ese fin de semana del estado de alarma teníamos programada a la banda de Sabina con casi todo vendido. Desde entonces, vamos cuesta abajo. Hasta la fecha, habremos perdido entre 50 y 60.000 euros que ya doy por perdidos. Hemos pedido un crédito a nuestro banco por si lo necesitamos, porque subvenciones no hemos recibido ninguna. Ni de ayuntamiento, ni comunidad ni Ministerio de Cultura. Ni contestación siquiera. Si está la pobre gente del ingreso mínimo vital sin cobrar, ya veremos cuándo nos llegan las ayudas a nosotros.

placeholder El teatro Galileo es un referente de las salas de música en vivo en Madrid. (D. B.)
El teatro Galileo es un referente de las salas de música en vivo en Madrid. (D. B.)

Si los ERTE se extienden hasta el 31 de diciembre, seguiremos ahí porque no tiene sentido abrir en las condiciones que exigen: metro y medio de separación entre personas. Eso convierte un aforo de 509 personas de esta sala en un aforo de 90. Imposible de sostener. Habría que sacar a mis 12 empleados del ERTE, pagar a los artistas, técnicos… para llenar con suerte un 20% del local. Y luego, si va mal, es muy difícil devolver los empleados al ERTE.

El panorama es muy negro. Los cines, aun contando con todas las medidas que impone la pandemia, están funcionando mal. Y los teatros también. Los conciertos que han montado en Ifema han funcionado muy mal. Y no por el aforo, sino porque la gente sigue con miedo. Queremos seguir, pero si nada cambia, quién sabe, quizá tendremos que vender la sala y terminar con todo.

placeholder Hugo García, portavoz del Grupo Moby. (D. B.)
Hugo García, portavoz del Grupo Moby. (D. B.)

Hugo García, Grupo Moby

En Grupo Moby tenemos siete locales, seis de ellos abiertos. A cada uno la crisis le está afectando de manera distinta, algunos están mal y otros están muy mal. Los bares de copas y discotecas son los más afectados, es un sector que está atado de pies y manos. La restauración aguanta algo mejor.

Nosotros estamos al 20% de la facturación de 2019 en el mismo periodo. Evidentemente, perdemos dinero. Los siete locales son de alquiler y con cada propietario hemos negociado distinto: moratorias, pagos del 50%… Pero en cuanto el propietario te ve abierto te exige el 100%, y muchas veces la cifra de negocio no da ni para pagar ese alquiler. Aparte el alta de los trabajadores, comprar provisiones… Hay que hacer muchos números para abrir hoy un local que está cerrado. Y nosotros lo hemos hecho aun sabiendo que los números no salían, por insuflar optimismo y para que nuestros empleados trabajaran. Para eso, hemos pedido una línea de financiación a nuestro banco.

placeholder Imagen de la taberna Revoltosa Prado, en Madrid, propiedad del Grupo Moby. (D. B.)
Imagen de la taberna Revoltosa Prado, en Madrid, propiedad del Grupo Moby. (D. B.)

Ayudas públicas no hemos recibido ninguna. Ni siquiera se nos ha permitido ampliar las terrazas, una promesa del Ayuntamiento de Madrid en julio que luego no se ha hecho realidad. Hay mucho descontento en el sector por esto. Ni siquiera responden las peticiones, no sé si esperan a que sea noviembre para dejarnos sacar mesas a la calle. Al contrario, las inspecciones no han faltado. En algunos locales, hasta cuatro en un mismo día.

Se van a quedar vacíos locales fantásticos que acabarán convertidos en franquicias

En total, en el grupo somos unos 200 empleados. Muchos tuvieron problemas para cobrar el ERTE, aunque por fortuna pudimos gestionarlo y ahora todos están cobrando. No sé cuánto tiempo podremos seguir así. Casi firmaría por recuperar la normalidad en febrero o marzo, porque creo que aunque haya vacuna habrá cierto miedo social hasta el verano por lo menos. Y esto va a arrastrar a muchas empresas a la ruina, especialmente a los autónomos. Se van a quedar vacíos muchos locales fantásticos, llenos de personalidad, que acabarán convertidos en franquicias de los grandes grupos de restauración, ya que serán los únicos con capacidad financiera dentro de unos meses. Esta crisis va a hacer mucho daño.

Ha pasado medio año desde la declaración del estado de alarma y lo que entonces eran problemas para llegar a fin de mes hoy son grandes deudas, cierres de empresas y tragedias familiares. Personas que hasta el 14 de marzo tenían un negocio que funcionaba, hoy viven al borde del embargo de bienes. Han llegado a septiembre exhaustos, debiendo miles de euros en alquileres que en su día les aplazaron y hoy tienen que pagar, impuestos fraccionados que no perdonan, cotizaciones sociales de los empleados acogidos al ERTE que hay que abonar.

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