Vencimientos de deuda

El Ibex tiene que refinanciar 8.000 millones en los próximos 12 meses

Amadeus, Telefónica e Iberdrola serán las primeras compañías en asumir la salida de balance de importantes montos de dinero antes de final de año

Foto: Interior del Palacio de la Bolsa de Madrid. (EFE)
Interior del Palacio de la Bolsa de Madrid. (EFE)
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Las empresas del Ibex se enfrentarán en los próximos 12 meses al vencimiento de alrededor de 8.000 millones de euros de financiación. En medio de las enormes incertidumbres en que la crisis del coronavirus aún mantiene inmersa a la economía española, Amadeus, Telefónica, Iberdrola, Acciona, Arcelor, Ferrovial y Naturgy tendrán que poner a prueba su capacidad de gestión financiera para garantizarse que cuentan en sus balances con los recursos necesarios para su normal operativa.

Desde que la pandemia comenzó a causar estragos en los mercados europeos, las empresas internacionales han tenido en la gestión de su liquidez uno de sus principales desafíos. Meses de brusca congelación de los ingresos, sucedidos por otros tantos de actividad bajo mínimos, y la incertidumbre sobre el devenir inmediato de la economía, ante el intenso resurgir del virus en muchas geografías, han hecho de la gestión de la liquidez y la obtención de recursos un ejercicio de prudencia —y, en determinados casos, casi de supervivencia— para un buen número de empresas, pequeñas y grandes, que han recurrido a las vías más diversas para asegurarse los fondos necesarios.

Y la prolongación de las turbulencias financieras amenaza con seguir haciendo de esta tarea un desafío relevante en muchos casos. Es cierto que, hasta la fecha, el abundante respaldo monetario del Banco Central Europeo (BCE) y de los distintos gobiernos europeos ha logrado garantizar unas condiciones de financiación moderadamente asequibles para la mayor parte de las compañías. Pero a medida que la situación de debilidad económica se prolonga el riesgo de sobresaltos parece ir 'in crescendo'.

Es en ese contexto en el que Amadeus verá llegar a su vencimiento el próximo 6 de octubre de un bono de 500 millones de euros, emitido en 2016. Además, según reconoce el grupo que dirige Luis Maroto en su último informe semestral, hasta julio de 2021 debe asumir el repago de unos 512 millones de euros derivados de su programa de papel comercial europeo.

Como empresa vinculada al sector de los viajes aéreos —y, en menor medida, al hotelero— Amadeus se cuenta entre los grupos del mercado español que han encajado un golpe más severo a raíz de la crisis del covid-19. En el primer semestre del año sus beneficios experimentaron una caída próxima al 90%. Con todo, la compañía ha sido una de las más dinámicas del Ibex a la hora de blindarse financieramente ante la crisis, a través de una ampliación de capital por valor de 750 millones, la emisión de distintos bonos por un monto total de 1.750 millones, la apertura de nuevas líneas de financiación o la obtención de un préstamo por parte del BEI por valor de 200 millones.

Todo esto, bastaría, según defiende la compañía para cubrir con holgura sus principales vencimientos hasta 2021, que incluyen también otro bono de 500 millones de euros en noviembre de 2021.

La mayoría de las empresas ha acelerado sus planes de financiación durante la primera mitad del año con el respaldo del BCE y los gobiernos

La confianza de haber hecho los deberes por anticipado es una sensación que se desprende de los mensajes de la mayor parte de las compañías del Ibex. También en el caso de Telefónica. La operadora tiene en su elevada deuda uno de sus principales puntos débiles, a ojos del mercado. Tras un periodo de rotunda mejora de sus números, la crisis del coronavirus ha supuesto un nuevo repunte de la deuda total del grupo, que vuelve a rozar los 60.000 millones de euros.

Con semejante cantidad de deuda en balance, no es de extrañar que Telefónica sea uno de los actores más activos del mercado de bonos en España, lo que también se nota en el calendario de vencimientos de los próximos 12 meses. La compañía que preside José María Álvarez-Pallete verá llegar a su vencimiento en este periodo hasta cuatro referencias, que totalizan unos 3.800 millones de euros. De ellas, dos se producirán ya el próximo mes de agosto: una, el día 17, por valor de 1.250 millones, de un bono emitido cuatro años antes; la otra, una emisión en francos suizos de 225 millones (207 millones de euros, al cambio actual), que vence el día 23.

Además, el grupo enfrentará el fin de la vigencia de una emisión de 1.500 millones de dólares (1.271 millones de euros) el próximo mes de febrero, más otros 872 millones de euros en el mes de marzo. A esto se sumaría el fin en mayo de la vigencia de una financiación estructurada en dólares de la que le quedarían por abonar unos 53 millones (49,5 millones de euros), según recoge el grupo en su página web.

Telefónica debe enfrentar en los próximos 12 meses el vencimiento de cuatro referencias distintas. (Reuters)
Telefónica debe enfrentar en los próximos 12 meses el vencimiento de cuatro referencias distintas. (Reuters)

Telefónica encara esta situación con la fortaleza que le aporta el mantener aún vigente su condición de compañía de grado de inversión que, entre otras cosas, le otorga la posibilidad de beneficiarse de los programas de compra de deuda del BCE. Sin embargo, el escaso margen con la barrera del bono basura le sitúa como uno de los grupos españoles más amenazados por el fenómeno de los "ángeles caídos".

En el mercado, las dudas de los inversores se manifestaron en un súbito repunte de sus CDS (seguros de impago) en los primeros compases de la crisis, cuando casi llegaron a triplicar su precio. Desde entonces, la situación se ha calmado de forma perceptible, aunque estos títulos se mantienen un 40% por encima de sus niveles previos, duplicando su diferencial con los de Deutsche Telekom u Orange.

Mucha más calma se respira en torno a la deuda de Iberdrola. El grupo que preside José Ignacio Sánchez Galán ha logrado mantener sus niveles de deuda estables a lo largo de la pandemia, mientras que en los mercados la evolución de sus títulos, tras el sobresalto inicial, evidencia la confianza de los inversores en la solvencia de una compañía cuyo negocio, en crecimiento continuo desde hace años, apenas se ha visto penalizado por la situación creada por el covid-19.

En esas condiciones, Ibedrola verá llegar a su vencimiento, el próximo noviembre, un bono por valor de 600 millones colocado en el mercado en 2013. Ya en 2021, en febrero, vencerán 1.000 millones de unos títulos colocados también en el año 2013. Asimismo, según indica en su último informe semestral, la eléctrica debe amortizar antes del final del primer semestre de 2021 créditos por valor de unos 339 millones de euros.

En cualquier caso, tras las medidas adoptadas a raíz de la crisis —que incluyen la extensión de líneas de crédito o la emisión en mayo del que se convirtió en el bono más barato de su historia—, Iberdrola asegura contar con una posición de liquidez superior a los 14.600 millones para hacer frente a un cómodo calendario de vencimientos, con más de seis años de vida media.

Ferrovial es otro de los grupos que verá salir de su balance en los próximos meses un importante monto, teniendo en cuenta que el 7 de junio de 2021 llegan a su vencimiento 500 millones de euros de un bono emitido en 2013. Del mismo modo, el grupo se enfrentará en 2021 al vencimiento de más de 1.000 millones de euros en papel comercial, que, según refiere, "están cómodamente cubiertos con nuestra posición actual de caja".

Iberdrola cuenta con una posición de liquidez superior a los 14.600 millones y una media de vencimientos de su deuda superior a los seis años

El grupo de infraestructuras registró durante el primer semestre de 2020 un incremento de su deuda cercano a los 1.900 millones, hasta superar un total de 5.000 millones, tras realizar sendas emisiones de bonos por valor de 780 millones de euros y disponer de más de 800 millones de las líneas de financiación que mantenía abiertas. Su posición neta de tesorería alcanza los 1.668 millones.

En abril de 2021 será Naturgy la que se enfrente al vencimiento de un bono, emitido ocho años antes por valor de 500 millones y del que hoy restan en circulación unos 276 millones. Asimismo, está previsto que en julio amortice unos 251 millones de euros de un préstamo que mantiene concedido por el BEI, con el que mantiene una deuda de 1.635 millones de euros y cuyo calendario de repago se extiende hasta 2036.

Precisamente, Naturgy también incide en su cómodo calendario de vencimientos para restar dramatismo a la situación. En cualquier caso, la compañía ha dado en los últimos meses distintos pasos para asegurarse una holgada posición de liquidez disponible, que supera a día de hoy los 10.000 millones de euros. Entre otros pasos, el grupo colocó en abril una emisión de 1.000 millones de euros a un plazo de 5 años, que hoy cotiza claramente por encima de su par, en una muestra de confianza en la solvencia del grupo.

ArcelorMittal y Acciona completan la lista de compañías del Ibex que se enfrentarán a vencimientos relevantes en los próximos 12 meses. La siderúrgica emitió en 2015 500 millones en títulos con vencimiento en abril de 2021, de los que aún quedan en circulación unos 285 millones. Por su parte Acciona enfrenta en abril el vencimiento de un préstamo de 550 millones de dólares (unos 461 millones de euros), que le fue otorgado en 2016.

Entorno favorable

Los expertos del mercado sostienen que, en términos generales, estas empresas han realizado un ejercicio previo de blindaje financiero que les sitúa en buena posición para encarar estas próximas necesidades de refinanciación. Además, es previsible que el respaldo de los bancos centrales mantenga un entorno favorable en los mercados de deuda, a pesar de la convulsa situación económica.

No obstante, no puede obviarse que las empresas del Ibex encaran esta situación con unos balances considerablemente más estresados que antes de la pandemia. Según los registros de Bloomberg, la deuda total de las compañías del índice se ha elevado un 15% desde el inicio de 2020, hasta situarse en sus registros más elevados desde el primer trimestre de 2015.

El incremento de la deuda unido al previsible desplome de los resultados en 2020, a causa del coronavirus, provoca que los analistas estimen para el cierre del año una ratio de deuda neta frente a Ebitda de 11,8 veces, unos registros sin parangón en las tres últimas décadas.

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