objetivo: reforzarse ante el coronavirus

Y tras la fusión de CaixaBank y Bankia... ¿qué pasaría con las cuentas de los clientes?

Las dos entidades están estudiando una fusión: además de las evidentes consecuencias en el sector, esto también afectaría a los clientes de cada uno de los dos bancos

Foto: Las entidades Bankia y CaixaBank negocian una posible fusión (EFE)
Las entidades Bankia y CaixaBank negocian una posible fusión (EFE)

La crisis del coronavirus, que ha tocado a todos los sectores económicos, ha abierto una nueva vía de oportunidad para las entidades bancarias Bankia y CaixaBank, que están estudiando una posible fusión que podría darse a conocer en las próximas semanas, y que tendría como objetivo reforzarse ante la situación actual que vive el país. Esta eventual unión entre los dos bancos supondría la creación de un gran grupo por valor de más de 650.000 millones de euros, la mayor parte en España, por lo que quedaría como el mayor banco del país. Sin embargo, más allá de las repercusiones que tendría para las dos entidades, esta fusión supondría grandes cambios para todos sus clientes, que empiezan a preocuparse por lo que ocurriría, por ejemplo, con sus cuentas bancarias.

Una de las primeras dudas que surge de este posible movimiento, que ha provocado una fuerte subida en bolsa de ambas, es acerca de la política de comisiones y vinculación: a partir del 1 de octubre, CaixaBank modifica la suya, y todos los clientes de esta entidad no vinculados pasarán a pagar hasta 240 euros al año en comisiones. No obstante, la fusión no se habrá completado esas fechas y, tal y como señalan desde HelpMyCash recuerdan que "en ninguna fusión se aplican los cambios de las cuentas de forma tan rápida". Aun así, la entidad tiene que informar a sus clientes de cualquier cambio con un mínimo de dos meses de antelación antes de aplicar estos cambios.

Una persona camina por el centro de Madrid delante de una sucursal de Bankia (EFE)
Una persona camina por el centro de Madrid delante de una sucursal de Bankia (EFE)

El futuro de las cuentas bancarias de los clientes de las dos compañías dependerá del acuerdo que alcancen entre ellas, aunque es probable que los productos acaben igualándose, así como sus tarifas. Con respecto a las cuentas bancarias, el código IBAN de cada una —el International Bank Account Number (IBAN), número de registro de cada cuenta— podría mantenerse, aunque seguramente cambiaría con el tiempo. "Podría cambiar la numeración de todas las cuentas, o solo las de Bankia" en el caso de que, tal y como ha adelantado El Confidencial, CaixaBank sea quien acabe controlando el nuevo banco. En cualquier caso, la nueva entidad bancaria tendrá que avisar a los clientes con antelación si se ve modificado el código IBAN.

Pero además del número de cuenta, el nuevo banco, derivado de la unión de estos dos, podría "modificar las condiciones actuales de las cuentas, tanto de las corrientes como de las de ahorro". Entre estos cambios podría darse una subida de las comisiones, o la modificación de la rentabilidad o los requisitos de vinculación. "Es una práctica totalmente legal, ya que estos productos no están soportados por un contrato con una duración definida y, por lo tanto, se pueden cambiar unilateralmente. Eso sí, antes de introducir los cambios, el banco deberá avisar al cliente con al menos dos meses de antelación. En ese caso, el cliente puede rescindir el contrato y cambiar de banco".

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