Fusiones y subidas de precios: el 'delivery' pierde más pese a facturar como nunca
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Un nuevo modelo de negocio

Fusiones y subidas de precios: el 'delivery' pierde más pese a facturar como nunca

Los restaurantes quieren bajar las comisiones tras el covid y Trabajo quiere regularizar a los 'riders' antes de octubre. Desde las empresas contemplan un cambio de modelo

placeholder Foto: Un grupo de repartidores. (EFE)
Un grupo de repartidores. (EFE)

El 'delivery' vive un buen momento y, aun así, podría verse obligado a cambiar su modelo de negocio. El covid-19 ha cambiado los hábitos de consumo disparando sus ventas y, si antes los ingresos por reparto a domicilio eran algo decorativo en las cuentas de los restaurantes, ahora son imprescindibles. Por ello, los repartos han aumentado y la facturación también. Durante el confinamiento ganaron 2,2 millones de clientes nuevos y, hasta ahora, tendrían un 15% más de repartos que el año pasado, según Nielsen.

Sin embargo, ese mismo éxito y la nueva ley con respecto a cómo se debe contemplar legalmente a los repartidores, que se anunciará antes de que acabe el verano, pueden provocar que las principales apps de reparto se vean obligadas a hacer cambios drásticos que modifiquen el panorama del sector. Fuentes internas de diferentes empresas de reparto a domicilio ya hablan abiertamente de subidas de precios para el cliente. Además, se suman a las voces de expertos en el sector y también plantean que puede acelerarse el proceso de concentración en busca de rentabilidad que ya se ve en operaciones como la fusión de Just Eat con TakeAway o la compra por parte del mismo grupo de la plataforma GrubHub.

Foto: Agentes de policía conversan con un repartidor a domicilio frente a la estación de Atocha durante el estado de alarma decretado por el Gobierno

Según indican estas mismas fuentes, estos dos nuevos frentes que se han abierto solo aceleran un proceso que ya se estaba produciendo. El 'delivery' está en una fase de crecimiento en la que lo importante es tomar posiciones en un mercado incipiente. Debido a ello, las empresas han vivido años de rentabilidades muy estrechas, o normalmente con pérdidas, intentando maximizar sus clientes. Glovo ha tenido unas pérdidas de 45,7 millones en 2019 y Deliveroo de 261 millones (a nivel mundial), mientras que Just Eat en los primeros seis meses de 2019 acumula unos números rojos de 158 millones.

La rentabilidad del 'online' es muy escasa o incluso negativa. Esto ha podido sostenerse por el poco peso de este canal

Ante la posibilidad de una bajada de las comisiones que se llevan de los restaurantes y un cambio brusco del modelo laboral, se habla abiertamente de una solución donde el cliente final pague un extra mayor por encargar su comida a través de sus apps. Actualmente, la mayoría de las empresas apenas cobran nada a los usuarios por encargar comida. Sin embargo, creen que llegar a esa situación es complicado mientras exista una competencia respecto a los precios como la que hay hoy en día. A pesar de ello, muchos piensan que la actual situación está tocando a su fin.

"La rentabilidad del 'online' es muy escasa o incluso negativa", explica Eloy de Sola, responsable de productos de consumo y 'retail' en Capgemini Invent. "Esto ha podido sostenerse por el poco peso de este canal para los restaurantes". En esta línea, "la situación ha propiciado la aceleración de diferentes iniciativas de colaboración en la última milla con operadores inicialmente concebidos para dar servicio a la restauración como Glovo o Deliveroo".

De Sola comparte la idea de que, aparte de las subidas de precios ya mencionadas, "está claro que, debido a esta situación, asistimos a la convergencia de modelos de entrega donde muchas de las opciones aún están por llegar o idearse". Y, por ello, cree que se está avanzando hacia un proceso de fusiones y concentraciones que puede dar lugar a que el 'delivery' cambie de forma drástica.

Los restaurantes piden menos comisiones

placeholder Un repartidor de comida a domicilio descansa en un banco de la plaza Santa Ana en Madrid. (EFE)
Un repartidor de comida a domicilio descansa en un banco de la plaza Santa Ana en Madrid. (EFE)

La comisión que una cadena o establecimiento acepta para que su comida se reparta a través de las principales apps no es siempre la misma. Los grandes restaurantes muchas veces negocian bajadas o se dan situaciones especiales, pero generalmente se suele cobrar entre el 25% hasta el 40% por pedido.

Esto no era un problema cuando las ventas 'online' eran algo accesorio en las cuentas de estas empresas, pero el covid ha cambiado de golpe esta realidad. Debido a ello, se ha formado una comisión de los principales restaurantes y marcas. Según explica la Asociación Empresarial de Marcas de Restauración, los restaurantes quieren cambiar esta situación y organizaron una mesa de negociación entre ambas partes para tratar este tema a finales de junio, aunque aún no se ha llegado a un consenso sobre una posible bajada de tasas.

Desde la comisión explican su postura diciendo que "antes seguíamos este modelo porque no se trataba de una parte significativa del negocio, pero ahora no podemos seguir con estas comisiones". Estas reivindicaciones han sido recogidas por 18 empresas que agrupan esta comisión, que incluyen a marcas como Tommy Mel’s, Beer and Food o Carl’s Jr. Todas estas forman parte de la asociación que ha facilitado las conversaciones debido a que en la misma no todas las marcas están de acuerdo con ellas.

¿El fin de los 'riders' tal y como los conocemos?

El otro frente que tiene abierto el 'delivery' es el que más polémica ha traído siempre al sector, el del modelo laboral de muchas de sus empresas y los conocidos 'riders'. Y es que Yolanda Díaz, ministra de Trabajo, anunció, tras una consulta pública que quiere lanzar un proyecto de ley para regular a estos trabajadores antes de que finalice el verano.

Con esta nueva normativa, los trabajadores de las compañías pasarían a estar contemplados por la ley como asalariados, formando parte de las plantillas de sus respectivas empresas y cambiando de raíz todo su modelo laboral, que tendría que adecuarse rápidamente, lo que supondría nuevos gastos a los que hacer frente. Esta medida del ministerio de Trabajo está basada en la implementada por California, donde Uber amenaza con marcharse debido al impacto que le supondría esta medida.

Foto: La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz. (EFE)

Desde las empresas del sector que tienen a sus repartidores como autónomos apuestan por crear una nueva figura llamada "autónomo digital", con una legislación específica que se adecue a su situación. Sin embargo, desde el Gobierno apuestan por incluirlos de forma íntegra en el actual estatuto de los trabajadores.

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