CONSOLIDACIÓN

El calentón de Liberbank reequilibra la balanza para una fusión con Unicaja

La entidad asturiana se ha disparado un 35% en dos días. Recupera terreno a Unicaja en solvencia y valor en bolsa de cara a una nueva negociación para fusionarse

Foto: Oficinas centrales de Liberbank en Oviedo. (EFE)
Oficinas centrales de Liberbank en Oviedo. (EFE)
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Dos días de 'rally' bursátil han bastado para que Liberbank reequilibre la balanza hacia su lado ante una posible fusión con Unicaja Banco. La entidad asturiana se ha disparado un 35% entre las sesiones del pasado viernes y este lunes. Ahora, según el mercado valdría un 43,5% del nuevo grupo que formaría con el banco malagueño. Hace una semana era menos del 40%.

La ecuación de canje y de poder fueron los motivos que truncaron la fusión de estos dos grupos en 2019. Liberbank ofreció un reparto del 42% para sus accionistas frente al 58% de los de Unicaja. Mientras, la entidad presidida por Manuel Azuaga no quiso bajar de una ecuación 40/60.

Esta fusión no está actualmente sobre la mesa pero tiene todas las papeletas de volver a ser una realidad antes de final de año, según fuentes financieras consultadas por este medio.

Desde las negociaciones fallidas, la entidad liderada por Manuel Menéndez ha mejorado en algunas de las métricas en las que flojeaba hace un año y medio. Principalmente en solvencia, donde cuando comenzaron las negociaciones, a finales de 2018, Liberbank tenía un 12,1% de tasa de capital de máxima calidad ('fully loaded'), frente al 13,7% de Unicaja. Ambas entidades cerraron el primer semestre de 2020 como dos de las más solventes, con una ratio del 14% y del 14,4% respectivamente. Los dos bancos también están a niveles más próximos de rentabilidad sobre fondos propios (ROE), del 3%. Mientras, el grupo asturiano se ha mantenido por delante en otras variables en las que estaba mejor, como la morosidad y la eficiencia.

Luis de Guindos, vicepresidente del BCE. (EFE)
Luis de Guindos, vicepresidente del BCE. (EFE)

En medio de este nuevo equilibrio ha llegado el calentón bursátil de Liberbank con un repunte del 17,6% el pasado viernes y del 15% este lunes, moviendo un volumen siete veces superior al habitual. Solo en estos dos días se ha intercambiado un 2,2% del capital del banco. Detrás de este repunte está los rumores de fusión —impulsados entre otros por el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos—, los movimientos de grandes accionistas —se han reforzado Bank of America y DWS— y un informe de Goldman sobre la banca europea, que catapultó a todo el sector el lunes. Así, a la subida de un 15% de Liberbank le siguieron las de Unicaja y Sabadell, de más del 9%, y la de Bankia, del 6,5%.

Con la vista en final de año

Esta mejor comparativa hace que Menéndez lo tenga más fácil para volver a sentarse en la mesa a negociar con Unicaja Banco. Fuentes próximas a ambas entidades señalan que no hay conversaciones oficiales en marcha, aunque los dos grupos no descartan entrar de nuevo en el baile de las fusiones.

Lo que se está planteando en el sector financiero es que el estudio de operaciones corporativas en la banca española se ponga en marcha a la vuelta de verano, usando como base las cuentas auditadas presentadas en las últimas semanas. La presión de los supervisores (BCE y Banco de España) es máxima para que se acelere la consolidación, principalmente entre las entidades medianas, y las fuentes consultadas esperan que haya al menos una operación antes de final de año, en línea con lo que dijo De Guindos. Para ello, el supervisor ha levantado una de las principales trabas de capital que pesó en la frustrada fusión entre Unicaja y Liberbank.

En medio de este entorno, las entidades mantienen que su hoja de ruta actual es seguir en solitario salvo que surja una oportunidad que interese a sus accionistas. El desafío al que se enfrentan es que todavía nadie sabe cómo de profundo va a ser el impacto de la crisis. Un test interno realizado por el BCE apunta que las entidades perderán de media entre 2 y 5,7 puntos porcentuales de capital, lo que dejaría a los bancos españoles en una situación límite.

Liberbank, Unicaja, Sabadell y Bankia son las entidades que figuran en todas las quinielas. Estos bancos podrían optar por operaciones defensivas —entre ellas o con otros grupos de tamaños similares— o acabar siendo comprados por una entidad mayor. La fusión entre Liberbank y Unicaja tiene sentido en este contexto, ya que mantendrían la independencia y no hay muchas más opciones, ya que otros potenciales candidatos se han ido borrando. Así, en el caso de la entidad asturiana, Abanca ha negado participar en una fusión mientras siga Menéndez y Kutxabank e Ibercaja tienen por el momento cerrada la puerta corporativa.

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