ENTREVISTA AL PRESIDENTE DE COFARES

Pastor (Cofares): "Pasamos de suministrar 30.000 mascarillas anuales a 2,5M al día"

El presidente de la cooperativa de distribución de medicamentos y productos sanitarios hace balance del trabajo de las farmacias en plena cuarentena por el coronavirus

Foto: Eduardo Pastor, presidente de Cofares.
Eduardo Pastor, presidente de Cofares.

Fueron un lugar de referencia en plena pandemia, donde acudir ante una duda o una preocupación antes de visitar al médico. Las farmacias fueron un eslabón más en el engranaje que permitió, y permite hoy día, hacer frente a la pandemia del coronavirus. Cofares es una cooperativa de distribución de medicamentos y productos sanitarios que acoge a 11.000 farmacias de todo el territorio nacional. A finales de julio, ha reunido a su asamblea en Madrid donde se ha puesto en valor el trabajo de los farmacéuticos ante esta emergencia sanitaria "demostrando que la sociedad nos necesita, ahora y en el futuro", según explicó su presidente, Eduardo Pastor.

Precisamente en esa asamblea se cerraron las cuentas de 2019 con una cifra de negocio récord en su historia: unos ingresos totales de 3.248 millones de euros, un 3,2% más respecto al año anterior. Hablamos con su presidente para conocer las perspectivas para este 2020, cómo vivieron los socios de la cooperativa la demanda de productos sanitarios en los peores momentos del confinamiento y qué retos de futuro tiene este sector farmacéutico.

PREGUNTA. Han puesto a disposición de las administraciones la información de que sus plataformas recogen del consumo de productos sanitarios porque en enero ya sabían que se estaban comprando mascarillas y eso les hizo sospechar. ¿Por qué es importante esta información de cara al futuro?

R. Contar con la información necesaria en el momento preciso o, incluso, con antelación, a la hora de gestionar una crisis sanitaria como la actual puede marcar una gran diferencia. Por lo tanto, conocer cuáles son las tendencias de consumo en materia de salud es un indicativo clave para abordar nuevas crisis en el futuro. En enero detectamos un importante incremento en la compra de mascarillas, sobre todo por parte de la población asiatica, que resultaba bastante inusual en ese momento. Visto desde la perspectiva actual, fue sin duda una primera alarma de lo que estaba por venir. Si las autoridades tienen en cuenta la información que les podemos facilitar, estarán mejor preparadas para tomar decisiones de forma ágil y para proteger no solo a la población general, sino también a nuestros sanitarios.

P. Ha pedido también un plan de contingencia para evitar la falta de materiales como las EPIS. ¿Qué debería contener tener este plan?

R. Uno de los grandes aprendizajes de esta pandemia es que España no puede depender de otros países para conseguir material estratégico de protección y, para ello, es fundamental contar con un plan de contingencia nacional bien orquestado entre los agentes competentes en la materia. En este plan no puede faltar la empresa privada, conocedora del sistema de compras de los mercados internacionales. La Administración debe tener en cuenta el conocimiento y la experiencia acumulados por la red de centros privados, sin cuya colaboración resultaría imposible avanzar.

"Podría haber problemas con los medicamentos si cierran las fronteras porque la fabricación de principios activos se ha derivado a países asiáticos"

P. También hablan de garantizar los medicamentos si vuelve a ver un cierre de fronteras. ¿Podría existir ese problema?

R. Podría ocurrir, sí, dado que la fabricación de principios activos se ha derivado demasiado a países asiáticos, como China e India. Por ello, debemos contar con una reserva estratégica de medicamentos que asegure el abastecimiento de otras moléculas, así como aumentar la producción nacional y la localización de plantas para no depender excesivamente del exterior. Una industria más localizada nos aporta seguridad, pero también es sinónimo de empleo y contribución al PIB.

P. Cofares ha invertido más de 52 millones de euros en la compra de productos de prevención contra el covid. ¿Cree que hará falta seguir invirtiendo dado los últimos rebrotes?

R. Seguramente sea necesario, aunque no solamente por los rebrotes, sino también por el hecho de que no sabemos por cuánto tiempo se va a extender esta nueva normalidad en la que el uso de mascarilla y de gel hidroalcohólico forma parte de nuestra rutina diaria. En cualquier caso, el acuerdo de compra de 180 millones de mascarillas que cerramos a mediados de abril es progresivo, precisamente para facilitar el abastecimiento no solo en aquel momento en el que estábamos en un pico álgido de la pandemia, sino también en estos meses posteriores.

P. Acaban de aprobar sus cuentas de 2019 con un aumento en los ingresos del 3,2%. Tras la pandemia, ¿qué previsiones tienen para este año?

R. Si algo está caracterizando a este 2020 es por estar obligándonos, en todos los sentidos, a permanecer en la mayor de las incertidumbres. Debido a la volatilidad de este año, nos resulta imposible hacer cualquier tipo de previsión económica.

Eduardo Pastor en la Asamblea General de Cofares.
Eduardo Pastor en la Asamblea General de Cofares.

P. ¿En qué situación se encontraban las farmacias españolas cuando comenzó la pandemia? ¿Estaba el sistema farmacéutico preparado para una emergencia así?

R. A raíz de esta crisis sanitaria, el sistema farmacéutico ha demostrado con creces su capacidad para hacer frente a las necesidades sanitarias que han surgido en la población. Desde el primer momento, los farmacéuticos de nuestro país han estado al frente de la situación, poniendo incluso en riesgo su propia salud, ya que no contaban con los equipos de protección necesarios. En este sentido, se ha puesto de manifiesto una vez más la falta de apoyo que las farmacias reciben por parte de la administración pública, que no ha sacado partido al enorme potencial que tienen como puerta de acceso del paciente al sistema sanitario.

P. ¿Hasta qué punto aumentaron los pedidos a las farmacias a Cofares durante la pandemia?

R. En las semanas de mayor pico de la pandemia se registró un incremento de pedidos que entra dentro de la normalidad. No hay que olvidar que en esa época del año, marcada por resfriados y alergias, se suele producir un repunte del consumo de fármacos. A esto hay que añadir el hecho de que los centros sanitarios estuvieron prescribiendo a los pacientes para varios meses, de cara a minimizar las salidas del domicilio.

P. ¿Y los repartos? ¿Han aumentado tras la pandemia?

R. Los repartos de pedidos a la red farmacéutica se han estado realizando como de costumbre durante la pandemia y también en la nueva normalidad. El 95% de las farmacias de Cofares ha estado recibiendo pedidos como mínimo dos veces al día. Además, se reforzaron las 1.500 rutas existentes con otras 75 más. En el caso de la distribución a la red hospitalaria, en el que se incluyó el ya clausurado hospital de campaña de Ifema, se amplió la entrega de una a dos veces diarias.

P. ¿Tuvieron que contratar más profesionales para hacer frente a la emergencia?

R. La ardua tarea que llevamos a cabo durante los momentos más duros de la crisis sanitaria no habría posible sin el magnífico trabajo realizado por nuestros empleados. Contamos con un equipo de más de 1.500 personas en primera línea logística, que se ha reforzado con la incorporación de un centenar de trabajadores. Todos ellos han demostrado una gran implicación, por la que estamos enormemente agradecidos.

"El 95% de las farmacias de Cofares ha estado recibiendo pedidos como mínimo dos veces al día. Además, se reforzaron las 1.500 rutas existentes"

P. ¿Han tenido que reforzar su atención a las zonas rurales y España vaciada?

R. Dar el mejor servicio a las farmacias rurales, que en muchas ocasiones son el único centro sanitario para la población donde están ubicadas, es una de nuestras máximas prioridades y, por supuesto, en esta situación de crisis no podía ser menos. Nos hemos enfocado en que, al igual que el resto, reciban puntualmente sus pedidos con la misma periodicidad, sin tener en cuenta cuál sea su ubicación.

P. Los farmacéuticos también han sido otro de los colectivos más afectados en cuanto a contagios. ¿Tienen datos de cuantos han sufrido coronavirus?

R. A mediados de abril, cuando estábamos en pleno pico de la pandemia, el número de farmacéuticos ingresados o en cuarentena por coronavirus estaba en torno a los 500. No tenemos conocimiento exacto de cómo ha evolucionado esta cifra, aunque es muy probable que no haya crecido demasiado dado que desde entonces se ha contado con materiales y hábitos de protección instaurados ante el virus.

P. Las mascarillas se han convertido en el nuevo petróleo. Cofares cerró una operación comercial para traer a España 180 millones de mascarillas. ¿Cómo fue ese proceso de compra en el mercado internacional?

R. Estamos muy satisfechos con esta operación con la que hemos podido facilitar a las farmacias un producto de protección certificado y asequible, lo que ha contribuido a paliar una situación compleja que estaba dominada por una escalada de precios que parecía no tener fin. Las 180 millones de mascarillas han sido adquiridas gracias a una operación comercial que ha implicado a diferentes proveedores, de tal modo que las vamos a recibir de forma escalonada para ir dando respuesta a la demanda existente, también en la nueva normalidad.

P. ¿Cómo está ahora el mercado de mascarillas? Parece ya estable.

R. Después del desabastecimiento inicial y el incremento de precios, producidos ambos por la gran demanda repentina —en Cofares pasamos de un requerimiento de 30.000 anuales a suministrar 2,5 millones al día—, el mercado ya está suficientemente estabilizado. Aunque eso sí, es importante que la ciudadanía recurra a mascarillas que cuenten con todas las garantías de eficacia y seguridad. Es importante recordar que la mascarilla es clave para proteger nuestra salud y no un elemento de moda en el que deba primar la estética. No hay mejor lugar que la farmacia para adquirir este producto, sabiendo que en ella se garantiza el cumplimiento con la normativa sanitaria.

(EFE)
(EFE)

P. Uno de sus planes de cara al año que viene es digitalizar el sector, que las farmacias rurales sean más competitivas y se adapten al comercio 'online'. ¿Por qué es tan importante?

R. Las farmacias rurales son una pieza fundamental del sector y no pueden quedarse fuera de la digitalización. Es una cuestión de mantener la equidad, seguridad y solidaridad con estos socios. El comercio 'online' les ofrecerá nuevas oportunidades que hasta ahora no tenían y podrán ser más competitivos y readaptar sus ventas a este entorno digital.

P. Usted ha pedido más competencias para las farmacias, que se incorporen al sistema de salud para controlar a algunos pacientes, como los crónicos. ¿Qué ventajas tendría?

R. El farmacéutico es un profesional de la salud que, tal y como hemos podido comprobar una vez más con esta pandemia, tiene demostrada capacidad para cuidar de las personas. Y, para ello, es fundamental que se le den más competencias con las que poder desarrollar su labor. En lo que respecta a los pacientes crónicos, la principal ventaja iría relacionada con la adherencia al tratamiento, ya que la farmacia sería un buen indicador para saber fehacientemente si están cumpliendo o no con su medicación. Por ejemplo, en la situación actual, uno de los grandes riesgos es que los pacientes crónicos dejaran de medicarse por temor a salir de su domicilio y exponerse al virus. La farmacia al detectar que esto está ocurriendo podría dar la voz de alarma y coordinarse con los centros de salud y hospitales para poner solución a la mayor brevedad.

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