EL BANCO PRESENTÓ PÉRDIDAS HISTÓRICAS

Santander pide que los bancos "decidan sobre dividendos" en función del beneficio

José Antonio Álvarez ha señalado este miércoles que tendría lógica que el año que viene el BCE cribe a los bancos según su capacidad de generar beneficios recurrentes

Foto: José Antonio Álvarez, consejero delegado de Banco Santander. (Efe)
José Antonio Álvarez, consejero delegado de Banco Santander. (Efe)

El consejero delegado de Banco Santander, José Antonio Álvarez, ha señalado este miércoles tras la publicación de los resultados semestrales, con pérdidas pronunciadas por un ajuste contable, que tendría lógica que el Banco Central Europeo (BCE) “cribe” a los bancos según su capacidad de generar beneficios recurrentes respecto a la posibilidad de repartir dividendos. El ejecutivo ha expresado así su deseo de que el veto sea sólo temporal, ya que afecta a la prima de riesgo o coste del capital que percibe el mercado en la banca. "Como no puede ser de otra forma, el BCE debería decidir en el futuro el dividendo en función de la capacidad de generación de resultados de las entidades".

Sobre las cifras, “hemos crecido en stocks en todos los mercados, los ingresos se han comportado bien y se han reducido los costes”, ha señalado el consejero delegado, que ha apostillado que los históricos números rojos del banco se deben a ajustes “no recurrentes”. En concreto, la entidad ha publicado pérdidas por valor de 10.798 millones, que llevará a cerrar 2020 en números rojos, las primeras pérdidas de su historia. “Es una crisis de naturaleza diferente a las otras, normalmente focalizadas en algún sector o país, aquí afecta de forma global y ha llevado a situaciones que no tienen precedentes, como el cierre de la economía y que la gente no pueda salir de sus casas. Los efectos sobre las valoraciones son diferentes y más intensos”, ha agregado.

Estas cifras se deben a ajustes contables de 12.600 millones en el fondo de comercio (10.100 millones, de ellos 6.100 millones en Reino Unido), a partir de compras realizadas en el pasado, y el deterioro de los activos fiscales diferidos (DTA) de 2.500 millones, casi todo en España. “Son cargos importantes en tamaño, pero sin impacto en capital ni resultados. Es el resultado de un ejercicio que hacemos todos los años, normalmente en el último trimestre, pero este año por el entorno económico diametralmente diferente lo hemos hecho ahora”, ha comentado Álvarez. El daño económico del covid ha provocado que empeoren las perspectivas económicas y “un entorno de tipos de interés más bajos durante más tiempo”.

De los 12.600 millones de deterioro del fondo de comercio, la mayor partida corresponde a Reino Unido, donde la valoración cae 6.101 millones. Le siguen los créditos fiscales —2.500 millones, EEUU —2.330 millones—, Polonia —1.192 millones— y Santander Consumer Finance —477 millones—. "Este ajuste no cambia la importancia estratégica de los mercados ni de los negocios del grupo", expone la entidad. Sin el efecto contable, Santander hubiera ganado 1.908 millones en el semestre, un 53% menos que en la primera mitad de 2019. “Generar este beneficio tiene mucho mérito”, ha aseverado Álvarez.

No obstante, la rentabilidad del banco se deterioró, con una caída del retorno sobre el patrimonio tangible (ROTE) en un año del 10,51% hasta el 1,73%, mientras que el retorno sobre fondos propios (ROE) baja del 7,41% al -9,28%. “En este escenario de pandemia donde la actividad ha estado cerrada y la principal diferencia en la cuenta de resultados son las provisiones, han subido un 68% y temporalmente han afectado al RoTE, y también al ROE”, ha añadido el consejero delegado.

La morosidad se mantuvo constante en el 3,26%, pero el banco prevé más provisiones, con un coste del crédito (morosidad sobre el total del crédito) mayor. “Hemos provisionado 7.000 millones, no porque hayamos registrado más morosidad ya, sino porque los modelos nos dicen que vamos a tener mayores pérdidas crediticias”, ha indicado Álvarez, que explicó que los modelos económicos se basan en que no vuelva a haber confinamientos. Sobre los volúmenes, “los ritmos de crecimiento extraordinarios que hemos tenido en empresas no se van a mantener, yo esperaría volver a los ritmos anteriores. En particulares, la dinámica de originaciones está mejorando. En consumo, dependerá de si la economía vuelve a la normalidad”, ha explicado.

La entidad ha decidido anunciar la vuelta al pago a sus accionistas a través de un scrip dividend, una opción que no veta el BCE ya que no tiene impacto en capital. Así, el supervisor europeo ha recomendado que no se repartan remuneraciones en metálico hasta finales de año. Santander pagará 0,1 euros a sus accionistas con acciones este año y ha decidido también reservar en su capital seis puntos básicos de capital —400 millones— para hacer un pago en efectivo cuando deje el BCE.

“El perjuicio mayor que veo de no repartir dividendos es que los inversores hacen sus inversiones en función de los riesgos que esperan, y si no se pueden pagar, lo que ocurre es que nuestro coste del capital sube, lo que rebajan las cotizaciones, y esto nos preocupa si el mantenimiento en el tiempo es largo”, ha argumentado el ‘número dos’ del Santander. “El pay out estaba establecido sobre el beneficio subyacente, que ha sido de 2.000 millones en el primer semestre, y esperamos seguir estableciendo beneficios de forma recurrente, por ello pensamos que podríamos pagar dividendos con cargo al ejercicio de 2020”, ha añadido.

Por ahora, el Santander opera con el 90% de la red de oficinas abierta. Álvarez ha asegurado que esto no implica que ese 10% vaya a seguir cerrado, aunque es probable que haya ajustes. “La transformación que se intensificará a raíz del aprendizaje que hemos tenido en esta crisis, por el comportamiento de los clientes, que será el que determine el ajuste y adecuación de los medios que tenemos. La oficina física está perdiendo peso, ya antes había caídas del 8%”, ha dicho Álvarez.

Sobre fusiones, y en relación a declaraciones del propio Álvarez y de la presidenta, Ana Botín, ha matizado el consejero delegado que se produjeron por “contextos que eran a raíz del acuerdo de la Unión Europea, cualitativamente muy importante, y que indica un empuje hacia un mercado único más integrado. Y eso probablemente indica un deseo de profundizar en la Unión Bancaria. Si esos elementos se producen, las fusiones transfronterizas serían más probables”.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios