Resultados del primer semestre

Repsol pierde 2.500 millones tras una devaluación de activos histórica por el covid

El resultado neto ajustado de la petrolera, que mide específicamente el desempeño de los negocios, ascendió a 189 millones de euros. La devaluación se eleva hasta casi 2.700 millones de euros

Foto: El Presidente de Repsol, Antonio Brufau (i), y el Consejero Delegado, Josu Jon Imaz (d), hoy viernes en la Junta General de Accionistas de la compañía, celebrada en Madrid. (EFE)
El Presidente de Repsol, Antonio Brufau (i), y el Consejero Delegado, Josu Jon Imaz (d), hoy viernes en la Junta General de Accionistas de la compañía, celebrada en Madrid. (EFE)

Repsol registró unas pérdidas netas de 2.484 millones de euros en el primer semestre del año tras apuntarse unos impactos de 2.673 millones de euros por la pandemia del covid-19 en la valoración de sus inventarios y por la revisión en su hipótesis de precios futuros del crudo y del gas y el ajuste del valor de sus activos de 'Upstream' (Exploración y Producción), informó la compañía.

En concreto, la situación sin precedentes provocada por el coronavirus, que ha llevado a un desplome histórico de los precios del crudo y del gas, ha tenido un impacto negativo de 1.088 millones de euros en los inventarios de la compañía.

Además, el grupo presidido por Antonio Brufau ha ajustado sus hipótesis de precios, lo que ha afectado al valor contable de sus activos de 'upstream', reflejándose en un impacto de 1.585 millones de euros.

Resultados operativos

En este complicado entorno para el sector por la crisis sanitaria del coronavirus, el resultado neto ajustado de la petrolera, que mide específicamente el desempeño de los negocios, ascendió a 189 millones de euros. Esto representa una caída del 83% respecto al resultado del primer trimestre, cuando logró un beneficio operativo de 447 millones de euros.

En el segundo trimestre el resultado ha sido de pérdidas operativas (-258 millones de euros). Esta cifra está lastrada por los número rojos de exploración y producción (-141 millones) y en corporación (-167 millones). En comercial y renovables se mantuvieron en positivo con 42 millones de euros (una caída del 67% respecto al primer trimestre). En industrial ganaron 8 millones de euros, un descenso del beneficio del 95% con respecto al primer trimestre.

Estos datos dan cuenta de la magnitud de la crisis vivida en el segundo trimestre, coincidente con los momentos más duros de la pandemia. No obstante, el resultado operativo del primer semestre ha terminado por encima de las estimaciones de mercado. Eso explica que la firma a pena esté cayendo un 0,15% en bolsa en los primeros compases de la sesión en los mercados cotizados.

Así, el modelo de negocio integrado, junto con su flexibilidad y resiliencia, han permitido en este escenario de recesión mundial a Repsol que en su conjunto los negocios obtuviesen un resultado positivo.

Y es que la pandemia mundial ha supuesto un impacto sin precedentes en las cotizaciones del crudo y del gas, con caídas, especialmente durante el segundo trimestre de 2020, en el que la demanda mundial experimentó el mayor colapso de la historia.

El crudo Brent registró entre abril y junio un descenso medio del 57% respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que el Texas americano (WTI) cayó un 53%, en ambos casos, con precios medios por debajo de los 30 dólares por barril. Por su parte, el gas sufrió una caída media semestral que rozó el 40% para el Henry Hub.

La energética respondió a la crisis del covid-19 priorizando el suministro de productos y servicios esenciales y el mantenimiento de la actividad sobre los habituales criterios de rentabilidad, aplicando estrictas medidas para proteger la salud de sus trabajadores, clientes y proveedores.

Menos inversión y más recortes

A finales de marzo, el grupo ya aprobó un Plan de Resiliencia para hacer frente en este ejercicio a la crisis. En este sentido, Repsol ha avanzado en este plan y ha decidido aumentar su estimación inicial de reducción adicional de los gastos operativos hasta los 450 millones de euros, desde los 350 millones de euros previstos, y llevar el recorte en las inversiones hasta los 1.100 millones, desde los 1.000 millones de euros, manteniendo la optimización del capital circulante en cerca de 800 millones de euros.

Desde Repsol destacan que la compañía ha mantenido el dividendo y ha decidido no hacer recortes en material laboral mientras continúa con sus planes en materia de sostenibilidad.

La compañía destacó que la gran flexibilidad de su portafolio "le permite tomar decisiones ágiles para la optimización de inversiones sin condicionar el crecimiento futuro, aspecto que supone una gran fortaleza para afrontar el escenario cambiante que estamos viviendo".

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, puso en valor que la compañía está cumpliendo con los objetivos de su Plan de Resiliencia, "asegurando la robustez del balance y reiterando su compromiso de liderar la transición energética y alcanzar las cero emisiones netas en 2050".

Reduce su deuda y aumenta liquidez

Este plan incluye como objetivo que la deuda neta del grupo no se incremente en el ejercicio 2020, si bien, gracias a las medidas adoptadas, Repsol redujo su deuda neta en el último trimestre hasta los 3.987 millones de euros, cerca de 500 millones menos de la de 31 de marzo.

Asimismo, a cierre de junio, Repsol contaba con una posición de liquidez de 9.762 millones de euros, que cubre en 2,43 veces los vencimientos a corto plazo.

Durante el primer semestre reforzó su posición financiera mediante cuatro emisiones de bonos que suman un total de 3.000 millones de euros, de los que 1.500 millones corresponden a bonos perpetuos subordinados, que fortalecen su patrimonio, además de su liquidez. También ha incrementado las líneas de crédito comprometidas y no utilizadas en 1.602 millones de euros.

Por otra parte, el grupo presentará su plan estratégico 2021-2025 el próximo mes de noviembre, basado en una estrategia que permita lograr emisiones netas cero en 2050 al tiempo que mejore su posición de valor global.

Imaz ve clara recuperación de consumo

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha asegurado que ya se está notando "una clara" recuperación de la demanda de carburantes de automoción, después de haber suavizando su caída en España al 13% este mes de julio frente al mismo mes del año pasado, después de los desplomes de abril y mayo, tras las restricciones en la movilidad por la pandemia del Covid-19.

En una conferencia con analistas para presentar los resultados del primer semestre del grupo, Imaz subrayó que el pasado trimestre ha sido "muy difícil" por el impacto de la pandemia a nivel sanitario y de negocios. "Tal vez sea uno de los más difíciles que hemos conocido. No solo en nuestro sector, sino en las sociedades", indicó.

Recordó que las caídas en los volúmenes llegaron a ser del 68% en abril, en el momento más duro de las restricciones para contener el covid-19, y que en mayo fue del 51%.

La recuperación ya se empezó a dejar ver en junio, con un recorte de los descenso al 25% frente al mismo mes del año anterior, y en julio la caída es del 13%. "Estamos viendo una clara recuperación en la demanda y tenemos que tener en cuenta que en España falta el turista internacional", dijo.

Por otro lado, Imaz ha recalcado que el dividendo es una prioridad de Repsol de cara al plan estratégico que presentará en noviembre. También ha asegurado que están en posición de superar el plan de ahorros de 2.200 millones para lograr que la compañía aguante la dura situación de crisis actual.

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