'FORENSIC' INTERNO

Duro Felguera fulmina a dos directivos e investiga los móviles de toda la cúpula

El comité de dirección ha enviado una carta al consejo de administración para quejarse de esta medida adoptada por Orihuela, consejero delegado de Duro Felguera desde 2018

Foto: Fachada de las oficinas de Duro Felguera en Madrid. (Reuters)
Fachada de las oficinas de Duro Felguera en Madrid. (Reuters)
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Alta tensión en Duro Felguera ante la falta de oxígeno financiero para continuar con sus operaciones. Según han confirmado fuentes oficiales, la compañía ha despedido a Javier García Laza, adjunto al consejero delegado, y a Alfonso Gordon, director de Recursos Humanos y Organización, al tiempo que ha decidido realizar un 'forensic' de todos los ordenadores y teléfonos móviles de la cúpula ejecutiva.

La decisión ha provocado una rebelión entre los directivos, que la empresa ha tratado de acallar comunicando a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que "está valorando la posibilidad de solicitar acogerse a las medidas especiales de apoyo a empresas estratégicas que ha puesto en marcha el Gobierno".

En este momento, junto con los asesores de la compañía, se están analizando las diversas alternativas existentes y se están manteniendo conversaciones con todas las partes implicadas. La empresa no prevé hacer ninguna comunicación adicional hasta que se haya completado el proceso de evaluación y, en su caso, la solicitud.

El comité de dirección ha enviado una carta al consejo de administración para quejarse de esta medida adoptada por José María Orihuela, el consejero delegado de Duro Felguera desde mediados de 2018. La compañía asturiana ha justificado los despidos de García Laza y de Gordon por “pérdida de confianza”. El primero fue ascendido en septiembre del pasado año a adjunto al consejero delegado después de que el propio Orihuela lo nombrase director técnico corporativo nada más aterrizar en el grupo de ingeniería. El segundo fue compañero suyo en OHL, con el que trabajó durante muchos años.

Sin embargo, Duro Felguera, que está en una situación crítica al no poder hacer frente a su deuda y ante la negativa de la banca a concederle nuevos avales, justifica además las salidas de García Laza y Gordon por la política de ajuste de gastos a que se ha visto obligada por la falta de dinero.

La falta de confianza se ha puesto de manifiesto en la decisión de Orihuela de requisar los ordenadores personales y los teléfonos de los ocho miembros del comité de dirección, algunos de los cuales han remitido un escrito al consejo de administración para denunciar lo que consideran una medida arbitraria y sin cumplir los procedimientos legales. Desde Duro Felguera, defienden que la investigación de los portátiles y los móviles de los ejecutivos se debe al encargo de un 'forensic' a una consultora especializada para contrastar que todos cumplen las normas de las empresas cotizadas en cuanto al uso de la información corporativa. En este sentido, agregan que el año pasado ya se hizo otra investigación interna similar.

Oficinas de Duro Felguera. (Reuters)
Oficinas de Duro Felguera. (Reuters)

La crispación es tal que el comité de empresa también ha enviado, por su parte, otra carta al consejo de administración, exponiendo clara y rotundamente el perjuicio que el consejero delegado está causando a la empresa. “Esta es la forma de actuar despótica de quien no tolera discusión ni voces en contra”, aseguran en su comunicado.

Los representantes sindicales de la plantilla, de la que 600 empleados han sufrido un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), indican que Orihuela “ha maltratado y desmoralizado totalmente” al equipo directivo, lo que ha provocado “una situación absolutamente insostenible”. Por todo ello, han pedido al consejo la dimisión del consejero delegado.

Inestabilidad permanente y ayuda estatal

Duro Felguera ha protagonizado cambios muy relevantes en su cúpula directiva y en su consejo de administración en los últimos meses, como demuestra que ha tenido hasta tres directores financieros en poco más de un año. Pero el último caso significativo fue el nombramiento el pasado 12 de enero de Elena Pisonero como consejera de la empresa de ingeniería. Cuatro días más tarde, con fin de semana de por medio, la que fuera presidenta de Hispasat presentó su dimisión por potenciales conflictos de interés que, al parecer, no se habían detectado durante su proceso de selección.

Con anterioridad, Duro Felguera había nombrado consejeros a Valeriano Gómez, el que fuera ministro de Trabajo con José Luis Rodríguez Zapatero, y a Jordi Sevilla, que había dejado la presidencia de Red Eléctrica en enero tras un enfrentamiento con el Gobierno.

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