PARA PROTEGER PARCELAS DE HUERTA

Valencia veta el plan estrella de Metrovacesa y la promotora amenaza con los tribunales

El alcalde comunica a la promotora que el ayuntamiento no respalda su proyecto y que pretende reclasificar el suelo para proteger huertos urbanos y reducir edificabilidad en el resto

Foto: Metrovacesa planteaba concentrar en la almendra central las zonas verdes, dotacionales y huertos urbanos.
Metrovacesa planteaba concentrar en la almendra central las zonas verdes, dotacionales y huertos urbanos.

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, comunicó este miércoles a los responsables de Metrovacesa que el ayuntamiento no respaldará su propuesta de desarrollo inmobiliario en el barrio de Benimaclet. Se trata del proyecto estrella de la promotora en la ciudad, donde preveía construir 1.300 viviendas y urbanizar una superficie de casi 270.000 metros cuadrados. El primer edil ha tomado partido así por los grupos vecinales contrarios al plan aún a riesgo de que la paralización tenga como consecuencia una batalla legal con costes millonarios para el consistorio. La promotora lanzó un comunicado en el que advirtió que "actuará en defensa de sus derechos y contra la arbitrariedad".

Ribó se reunió a media mañana con los directivos de suelo de la cotizada Metrovacesa, Miguel Díaz y Pilar Salvador. Esta última es la presidenta de la Agrupación de Interés Urbanístico (AIU) que había presentado la alternativa para convertirse en agente urbanizador y desarrollar el sector. Metrovacesa tiene el 40% de los terrenos y había logrado agrupar a otros propietarios por encima del 51%, umbral necesario para optar a la gestión indirecta.

Todo el procedimiento había seguido su curso, pero a las puertas de que la junta de gobierno municipal tuviera que aceptar o no la iniciativa ha sido cuando el alcalde la ha frenado en seco, algo que ha generado mucho malestar en la promotora. "No sé si se lo esperaban o no. Pero se lo hemos dicho muy claro, que el proyecto no nos gusta, y que tiene que modificarse o se haga de otra manera, respetando la intención de los vecinos".

Con su decisión, Joan Ribó desautoriza todo el trabajo previo realizado por su socio socialista para que Metrovacesa ajustase su proyecto

El alcalde de Compromís anunció su deseo de "reclasificar" terrenos que ahora están ocupados por huertos urbanos. Esa es la principal reivindicación de un movimiento vecinal liderado por colectivos de izquierda alternativa. Todo el sector es susceptible de tener desarrollo urbano en virtud del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), pero estos vecinos han presentado documentos en los que proponen salvaguardar las parcelas ahora cultivadas.

El alcalde de Valencia, Joan Ribó (Compromís), y la vicealcaldesa socialista, Sandra Gómez. (EFE)
El alcalde de Valencia, Joan Ribó (Compromís), y la vicealcaldesa socialista, Sandra Gómez. (EFE)

Muchas de ellas son propiedad de Metrovacesa y estaban ocupadas por huertos en virtud de un acuerdo de cesión firmado en 2012 por el equipo municipal de la popular Rita Barberá con Anida (la entonces promotora del BBVA, con los activos hoy integrados en Metrovacesa). Este pacto anticipaba la entrega al consistorio de los suelos dotacionales que debían surgir de su desarrollo en virtud de las cargas urbanísticas. Pero difícilmente se pueden exigir cargas de algo que no se ha desarrollado, así que Ribó va a tener que hacer encaje de bolillos jurídicos y técnicos para no dejar a los dueños de las parcelas sin aprovechamiento o indemnizarles económicamente. Además, hay algunas zonas directamente ocupadas por colectivos sin ningún tipo de interlocución con los dueños del suelo. El alcalde, que no precisó ni metros ni superficies, se mostró partidario de urbanizar el resto del sector, pero a la vez reclamó a Metrovacesa que reduzca su edificabilidad y, por tanto, los aprovechamientos previstos.

Metrovacesa, que hasta ahora consideraba inviable modificar su propuesta, ha calculado que el bloqueo del plan y la desclasificación de los terrenos podría dar lugar a reclamaciones por importe de 50 millones de euros. Hay propietarios con derechos adquiridos de aprovechamiento por expropiaciones que hubo para la Ronda Norte, la travesía que separa el área del plan de Benimaclet y el suelo urbanizable de los terrenos que sí están ya protegidos. Los colectivos vecinales esgrimen un informe de la Universitat de Valencia que cifra en 11 millones el coste de las indemnizaciones, mientras que los técnicos municipales hablan de unos 16 millones, todo con la incertidumbre de saber qué dirían los tribunales en el caso de quienes no tenían derechos garantizados pero que ahora consideren que el cambio en la programación que plantea Ribó pueda suponerles una pérdida económica y exijan compensaciones.

"Una significativa pérdida de oportunidad para la dinamización económica del barrio de Benimaclet y para la ciudad de Valencia"

"Es imprescindible que haya una parte de este PAI que sea huerta de una manera clara", dijo el alcalde, quien trata ahora de buscar la complicidad con su socio de gobierno, el PSPV-PSOE, del que depende además el área de urbanismo a través de la vicealcaldesa Sandra Gómez. Los socialistas prepararon el terreno para hacer viable el proyecto urbanístico la legislatura pasada. Conminaron a Metrovacesa a pasar por un proceso participativo e incorporar propuestas vecinales. La promotora llegó a un acuerdo con la Asociación de Vecinos que parecía despejar el camino a la ejecución del plan. Pero la presión de los colectivos que se oponen frontalmente ha llevado a la misma asociación a desmarcarse de ese primer consenso y ha terminado por arrastrar también la posición de Joan Ribó. Habrá que ver cómo responden sus socios, a los que ha dejado completamente desautorizados.

"Ni viable ni justificado"

A media tarde, Metrovacesa lanzó un comunicado en el que advirtió que "si la decisión final del consistorio resultase en la desclasificación total o parcial del suelo, actuará en defensa de sus derechos y contra la arbitrariedad de una decisión de esas características". La compañía aseguró que la potencial desclasificación "no es viable ni está en absoluto justificada".

"No es viable, puesto que, para ello, sería necesario alterar la clasificación actual de los terrenos, lo que habría de acometerse mediante la revisión de la totalidad del Plan General de Valencia, siendo necesaria la aprobación de la Generalitat. Esto además supondría un elevado coste económico para la ciudad. Asimismo, no es una propuesta justificada, ya que el proyecto actual surge de un proceso participativo que integra todas las necesidades y peticiones planteadas por los vecinos en su momento. Adicionalmente, diversos informes y estudios aportados al ayuntamiento constatan la arbitrariedad y no justificación de esta alternativa que, en todo caso, habría de haberse planteado en el recientemente aprobado Plan de Acción Territorial de la Huerta Valenciana", manifiesta el escrito de la cotizada.

Según señala, la paralización y bloqueo de este proyecto conllevaría "una significativa pérdida de oportunidad para la dinamización económica del barrio de Benimaclet y para la ciudad de Valencia en términos de inversión, rehabilitación y generación de puestos de trabajo, especialmente necesarios en una coyuntura económica y social como la actual. Igualmente, el bloqueo de este proyecto conllevaría la degradación de los terrenos por un período de tiempo largo e indeterminado". Además, fuentes de la cotizada participada por Santander y BBVA aludieron a la vivienda protegida que dejará de construirse.

Por ello, Metrovacesa asegura mostrarse abierta "a estudiar la mejora de la integración del proyecto con la huerta y el barrio de Benimaclet que permita el desarrollo del proyecto", aunque matiza que esta negociación debe hacerse "conforme a los parámetros urbanísticos vigentes y ratificados por el consistorio municipal en los últimos años".

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