Del reciclaje a la neurociencia

¿Quién te contrata en plena pandemia? Estas firmas españolas crean empleo

Pese a la crisis provocada por el covid-19, que ha costado 652.892 empleos en lo que llevamos de pandemia, hay empresas que están creando empleo en España

Foto: Partido con los empresarios que han participado en el reportaje. (EC)
Partido con los empresarios que han participado en el reportaje. (EC)

Fue el 25 de febrero, tres semanas antes de que se declarase el estado de alarma, cuando Luis García Torremocha mandó a trabajar desde casa a todos los empleados del equipo comercial y de administración para evitar riesgo de contagio por el coronavirus. No fue la única medida de prevención que tomó el consejero delegado de Movilex, una empresa de gestión integral de residuos electrónicos, que tiene 80 empleados y ante el aumento de producción necesita incorporar otras 25 personas más este mes. Su rápida reacción al comienzo de la pandemia fue clave para explicar que esta empresa extremeña, que lo mismo recicla aviones que frigoríficos, esté ahora creando empleo.

Pese a la crisis provocada por el covid-19, que ha costado 652.892 empleos en lo que llevamos de pandemia —más los 1,8 millones de trabajadores que siguen en un ERTE—, hay empresas que están creando empleo en España. No solo en sectores directamente relacionados con la lucha contra el coronavirus, como puede ser el sanitario, la limpieza y la desinfección. Cuando el paro podría dispararse hasta el 20%, y el PIB caer un 15%, según el Banco de España, hablamos con empresas que crecen a contracorriente en medio de la mayor tormenta económica de las últimas décadas. Movilex es el primero de los seis casos que comparten cuáles son las decisiones clave que los han llevado a lograrlo durante la pandemia.

La anticipación

"Nuestra obsesión era que no se paralizase la producción y conservar los empleos si nos sucedía algo como lo que estaba pasando en Italia", explica Torremocha desde su despacho de en Lobón (Badajoz). "Lo único que hicimos fue mirar alrededor. Tenemos clientes en China y fabricantes en Italia y cuando hablaba con ellos, a mediados de febrero, nos decían que sus hijos ya no iban a clase y que habían tenido que cerrar sus plantas por falta de suministro. Decidimos tomar medidas, porque el mundo cada día es mas pequeño. Intuimos la que se avecinaba y nos preparamos por si acaso".

Las lecciones de Torremocha no llegan a posteriori. En febrero la empresa hizo acopio de mil mascarillas extra cuando aún era fácil conseguirlas —para los empleados de sus fábricas los EPI son obligatorios— y se abastecieron repuestos de todo tipo por si algo se estropeaba: "Rodamientos, motores, cintas, aceite, grasas para mantenimiento de equipo, cuchillas para los molinos", enumera el directivo de carrerilla. "El equipo de producción se abasteció de los utensilios que necesitaríamos en caso de que se rompiera la cadena de suministro por el coronavirus como ya estaba pasando en otros países. Nuestro cliente italiano nos decía que no podía trabajar porque no le llegaban las herramientas de Alemania que a su vez dependía de China. Tomar esas medidas es lo que nos ha permitido no solo no parar sino crecer".

"Al final, van a salir ganando las compañías que se sepan adaptar rápidamente y eso requiere mucha agilidad y liderazgo"

Hay muchos modelos de negocio que están cambiando a la vez. Eso está generando muchas oportunidades dispersas en sectores de todo tipo. "Más que sectores, las oportunidades van a estar en actividades y empresas concretas", afirma Manuel Bermejo, profesor de IE Business School y asesor de empresas familiares. "Al final van a salir ganando las compañías que se sepan adaptar rápidamente a un entorno que está cambiando muy deprisa y eso requiere mucha agilidad y liderazgo".

Empleados de Movilex en la sede de Lobón (Badajoz).
Empleados de Movilex en la sede de Lobón (Badajoz).

Lógicamente, han tenido ventaja aquellas actividades que, como el reciclaje al que se dedica Movilex, se consideraron esenciales en el decreto de estado de alarma y tanto los residuos industriales como los domésticos lo eran. Pero otras empresas de este sector se vieron abocadas al cierre durante el confinamiento y fue el 'stock' de seguridad lo que le permitió a Torremocha mantener activas las dos plantas de producción —en Badajoz y Valencia— cuando tuvieron que parar la recogida entre la tercera semana de abril y la primera de mayo. "En el peor momento bajamos de los tres turnos de producción habituales con la fábrica funcionando las 24 horas a uno solo de 8 horas".

Hemos captado más cuota de mercado porque no hemos parado ni un solo día de producir

Cuando la cosa se puso fea y bajó la producción, la empresa presentó un ERTE parcial. "Aquí nos conocemos todos y cuando me cruzaba con alguien me decía: ‘Coño, Luis, yo no puedo dejar de cobrar mis 1.200 euros mensuales, que vivimos al día", recuerda Torremocha que explica que durante esas tres semanas la empresa pagó la parte proporcional del salario que no cubría la Seguridad Social. En cuanto pudieron retomar las recogidas de residuos, Movilex ha tomado impulso.

En junio, Torremocha contrató cinco transportistas más y, tras recuperar el cuarto turno, busca personal para poner en marcha un quinto turno de producción —sábados y domingos— tanto en la planta de Badajoz como en la de Valencia. Contará con operarios de producción de reciclaje, pero también busca más camioneros y personal de administración. "La idea es contratarlos por tres meses y si va todo bien serán luego indefinidos", advierte Torremocha, que reconoce que están a la espera de ver qué pasa en septiembre y octubre.

"Hemos captado más cuota de mercado porque no hemos parado ni un solo día de producir", dice con orgullo, a lo que añade con satisfacción que ningún empleado ha caído enfermo de covid-19. "Pero se me ponen los pelos de punta al ver los datos de desempleo y de ERTE en España", añade.

La I+D

A unos 700 kilómetros del municipio pacense de Lobón, se encuentra la empresa de María López. Esta matemática, doctorada en ingeniería informática, fundó Bitbrain hace diez años en Zaragoza como un 'spin off' de la Universidad. "Nos vienen a buscar clientes de todo el mundo porque hacemos algo que no hace nadie más y esa diferenciación ha sido clave para ganar mercado en un momento complicado", afirma López.

Esta empresa española de neurotecnología desarrolló para la central de Nissan en Japón el prototipo del primer coche conectado con la mente. El casco de Bitbrain tiene sensores cognitivos que decodifican la intención del movimiento del conductor. "El sistema es capaz de anticipar el movimiento previsto y predecir si quiere frenar. Y la orden que envía el cerebro al coche es entre 0,2 y 0,5 segundos más rápida que la acción de frenar con el pie", explica López, "que en caso de accidente puede ser la diferencia entre la vida y la muerte".

María López, consejera delegada de Bitbrain (Zaragoza).
María López, consejera delegada de Bitbrain (Zaragoza).

La empresa aragonesa de neurotecnología no ha frenado sus planes de contratación pese a la crisis del covid-19. Emplea a 23 personas y para final de año López calcula que llegarán a 30. Busca perfiles que van desde doctorados en neurociencia a desarrolladores de software y técnicos sanitarios. En 2020, Bitbrain ya ha contratado un investigador para el departamento de I+D, un desarrollador de negocio internacional y un experto en Operaciones que se incorpora en julio. "La clave para no haber salido afectados por la pandemia ha sido invertir mucho en I+D", explica María López, a quien la pandemia le pilló en Londres cuando se disponía a abrir allí una oficina de Bitbrain y tuvo que volver a España precipitadamente.

María López, consejera delegada de Bitbrain (Zaragoza).
María López, consejera delegada de Bitbrain (Zaragoza).

Esta empresa tecnológica desarrolla todo tipo de innovaciones que conectan el cerebro y la inteligencia artificial para grandes multinacionales como Johnson & Johnson, Coca-Cola y L’Oreal. Para Sanitas han desarrollado un programa piloto para combatir el deterioro cognitivo en los ancianos. "La neurociencia es una tecnología que está en pañales todavía, su aplicación es transversal y tiene aplicaciones infinitas", añade.

La internacionalización

Este año Bitbrain ha abierto sede en Estados Unidos y China. "Abrimos la oficina el 15 de febrero en Pekín, tras el bloqueo de Wuhan, y no me arrepiento de haber seguido adelante porque tras la parálisis se han reactivado muy rápido las ventas allí", apunta. Las principales universidades chinas están comprando mucha tecnología a Bitbrain para sus investigaciones. "Gran parte de nuestros ingresos están viniendo de fuera de España, porque cuando se han ido paralizando unos mercados se han reactivado otros y nosotros hemos podido seguir teletrabajando desde aquí", explica López, que permanece atenta al mapa mundial de los rebrotes.

Estos meses de confinamiento las nuevas contrataciones las ha ido haciendo por videollamada, pero antes de la pandemia también acostumbraba a hacer así muchas entrevistas y reuniones 'online', porque aunque la sede esté en Zaragoza, algunos empleados trabajan habitualmente desde Huesca, Madrid o Barcelona. "Estar acostumbrados al teletrabajo ha facilitado mucho la adaptación rápida durante el confinamiento", añade López.

En 2019, Bitbrain facturó un millón de euros y este año ya habían alcanzado esa cifra de ventas en junio. Están facturando tres veces más que el año pasado por estas fechas. "Sin pandemia no sé si sería cinco veces más, pero aunque se ha caído algún proyecto no hemos notado excesivamente la pandemia", añade. López sí que está notando un cambio en la cantidad de currículums que llegan a la empresa a raíz de la pandemia. "Antes, encontrar expertos en software era más complicado y de pronto es más fácil encontrar ciertos perfiles técnicos. Nos están llegando más CV que nunca de gente muy buena y entiendo que no es una buena señal del mercado laboral".

"Pero una vez que se vuelve a reaccionar la economía están acelerándose la demanda de expertos en big data e inteligencia artificial"

Según Infojobs, las vacantes que más han aumentado desde que empezó la pandemia —en perfiles no relacionados con la crisis sanitaria— son los empleos tecnológicos. Programador y desarrollador de software siguen siendo los profesionales más demandados en su portal de empleo. Javier Blasco, director del Adecco Group Institute, confirma que "muchos de los perfiles más buscados durante el confinamiento han sido los tecnológicos". Los expertos en comercio electrónico y logística también estuvieron entre los que más crecieron rápidamente cuando por el bloqueo las empresas se volcaron a vender en el canal 'online'. "Pero, una vez que se vuelve a reaccionar la economía, están acelerándose la demanda de expertos en big data, inteligencia artificial y en la nube. Y no importa tanto los títulos como las competencias que tenga la gente".

A 230 kilómetros de Zararoza están Cáseda y Urdiain, dos pueblos navarros en los que están los centros de producción de Viscofan, un gigante español de la alimentación que cotiza en el Ibex. Aquí la internacionalización también ha sido claves en el crecimiento en tiempos de pandemia. Esta empresa navarra, uno de los mayores fabricantes del mundo de envoltorio para embutidos, ha contratado unas 25 personas en los últimos meses y tiene abiertos otros tantos procesos de contratación para sus fábricas.

Durante el confinamiento, Viscofan se ha beneficiado de un incremento en las ventas de salchichas y otros productos relacionados con su negocio, que incrementó su producción para satisfacer la demanda. "Las envolturas que fabricamos son un ingrediente fundamental en la cadena de alimentación básica y en el contexto del confinamiento ha sido aún más esenciales garantizar estos productos en millones de hogares no solo en España sino en todo el mundo", afirma José Antonio Canales, CEO de Viscofan. Para este gigante de la alimentación, presente en un centenar de países, España solo representa el 5% de su facturación, que el año pasado fue de 849 millones de euros. Sin embargo, España sigue siendo su centro de producción principal para Europa. En abril, la empresa navarra ofreció un 'bonus' de mil euros a todos sus empleados de las fábricas navarras "para agradecer su compromiso durante la crisis del coronavirus".

La productividad

A 500 kilómetros al sur de Urdiain está Añover de Tajo (Toledo). De este pueblo toledano sale la harina que durante el confinamiento volaba en los estantes de los supermercados en las semanas de marzo y abril, cuando España entera se puso a hornear bizcochos aprovechando el encierro. "Cuanta más harina llevábamos, antes desaparecía. De un día para otro se incrementó la demanda un 300%", recuerda Nicolas Rodríguez, presidente de Haricaman (Harinas Castilla La Mancha), una empresa familiar que produce harina para las marcas de Carrefour, Mercadona, El Corte Inglés y Aldi, además de otras grandes superficies.

Fábrica de Harinas Castilla La Mancha en Añover de Tajo.
Fábrica de Harinas Castilla La Mancha en Añover de Tajo.

Antes de la pandemia, de la planta de Añover de Tajo solían salir entre 12 y 14 trailers diarios —cada uno lleva unos 24.000 paquetes de harina—. Durante el confinamiento pasaron a ser 30 trailers —720.000 paquetes de harina al día—. Eso les ha llevado a ampliar la plantilla de 52 a 71 personas para tratar de dar a basto. "La demanda era insaciable", insiste. "Y nunca nos faltó materia prima, pero tuvimos que optimizar al máximo todos los procesos de producción y la logística. Fábricas que estaban al 80% de su capacidad las pusimos al 300% de una semana para otra". Han estado haciendo cuatro turnos siete días por semana.

En junio, con el desconfinamiento, España ha vuelto a consumir los niveles normales de harina. Sin embargo, Rodríguez planea seguir contratando más gente. Quiere aprovechar el verano para incrementar un 50% más su capacidad de producción ante una eventual segunda oleada del virus en otoño que lleve a todo el mundo a querer hornear pan de nuevo en casa. "Las cadenas de distribución ya se están preparando para los rebrotes", reconoce. "Estamos instalando tres líneas nuevas de producción y no solo buscamos perfiles para operarios de fábrica, también de supervisión del departamento de calidad, logística y comunicación con los clientes. Queremos evitar errores que cometimos estos meses, porque no teníamos equipo suficiente para informar a las cadenas de distribución de cómo iba la planificación de los pedidos".

Nicolás Rodríguez, presidente de Haricaman (Toledo)
Nicolás Rodríguez, presidente de Haricaman (Toledo)

Haricaman también está haciendo acopio de bolsas para el 'packaging' y proveedores alternativos, porque a cada cliente le empaqueta la harina en un tipo de bolsa diferente y uno de los mayores problemas durante el pico de demanda fue que la empresa que les hace las bolsas estaba en Italia y tuvieron que fletar camiones desde Toledo para ir a buscarlas porque se interrumpieron muchas rutas de transporte. Tenían trigo de sobra pero les faltaban los paquetes en los que envasar la harina. Entre las claves para haber salido adelante, Rodríguez destaca "la optimización de todos los procesos, por eso vamos a seguir instalando maquinaria. Tener un proceso robotizado nos permite ser más eficientes y competitivos en precio". En total, calcula que necesitará una decena más de operarios para la fábrica toledana.

La digitalización

A 670 kilómetros de Añover de Tajo, en Barcelona, tiene su sede la 'startup' RocketROI, una consultora digital que emplea a 60 personas entre Madrid, Barcelona y Bilbao. Asesora a otras empresas a hacer negocio en canales digitales. Y pese a la alta demanda de estos servicios, la pandemia no ha sido fácil. "Cuando esto explotó nos asustamos", reconoce Nacho Rodés, cofundador de RocketROI durante la videollamada. "Entre nuestros clientes tenemos empresas muy digitales y otras muy tradicionales. Los primeros siete días del estado de alarma estaba todo el mundo paralizado y se frenaron las ventas. Abril lo pasamos mal y mayo se ha disparado".

En 2020, Rodés espera aumentar más de un 20% la plantilla de la empresa. En lo que va de año, ha contratado una decena de personas —todas las ha captado a través de entrevistas 'online' menos una—, sobre todo ingenieros y especialistas en posicionamiento en Amazon, pero también perfiles de marketing de influencers. En los próximos seis meses, abrirá otra decena de vacantes en busca de perfiles digitales. "No buscamos ninguna titulación concreta, sino gente que sepa hacer lo que buscamos. En nuestro equipo hay mucho autodidacta", añade. Entre sus clientes hay desde un despacho de abogados tradicional que necesita adaptarse a la digitalización a supermercados regionales que quieren vender 'online'.

Ignacio Rodés, Albert Morcillo, Pablo Callejón, cofundadores de RocketROI.
Ignacio Rodés, Albert Morcillo, Pablo Callejón, cofundadores de RocketROI.

"Tenemos clientes que gracias al canal 'online' han cuadriplicado sus ventas durante el confinamiento. Al no poder ir al centro comercial se han beneficiado muchas pymes que venden 'online'. Los que estaban preparados han aprovechado la ola", apunta Rodés, que durante el confinamiento ha establecido un plan de negocio con sus socios que prevé cuadruplicar las ventas este año.

En España, con un 94,8% de las empresas tiene menos de 10 empleados, la digitalización de las pymes es la gran cuenta pendiente. Según eAPyme y Esade, solo el 15% de las pymes tiene una tienda 'online'. Un incremento del 10% de la digitalización en España podría, según cálculos de la CEOE, incrementar un 3,2% el PIB y crear 250.000 empleos netos adicionales.

Entre los empleos derivados de la digitalización, no solo están perfiles tecnológicos. Seur ha contratado unas 2.000 personas durante el estado de alarma, sobre todo para reforzar las naves y los repartidores, ante el 'boom' de las compras 'online' durante el confinamiento. En abril y mayo, la empresa mantenía niveles de reparto con un pico como si todos los días fueran Black Friday. En julio, ha decaído algo pero la actividad de reparto sigue por encima de niveles del año pasado, aunque la clave va a ser qué pasa este otoño y desde la empresa reconocen que planean aumentar las contrataciones hasta final de año.

"En los próximos meses las preocupaciones centrales van a ser la salud, la educación, la digitalización, la robotización y la logística, que recibe un fuerte impulso del auge del comercio electrónico", afirma Manuel Bermejo, autor del libro 'La familia empresaria'. "Pero la gran clave para un momento tan complicado como el actual no es ningún sector concreto, sino tener la inteligencia de mercado para darse cuenta de que tienes que cambiar y que no te tiemble el pulso añorando un pasado que ya no existe. Y eso vale lo mismo para los trabajadores que para los empresarios, lo mismo para un restaurante que tiene que reinventarse al 'take away' que para vender harina o big data". Y Javier Blasco, de Adecco, concluye: "El que esté esperando a encontrar un trabajo de lo mismo que tenía antes va a sufrir más que los que estén dispuestos a reinventarse. Hay mucha gente que se va a tener que reinventar a corto plazo".

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