CONVERSACIONES SOBRE SOSTENIBILIDAD

John Izzo: "Clientes y empleados recordarán cómo las marcas respondieron a esta crisis"

El autor de 'The Purpose Revolution' augura un futuro en el que las empresas, cada vez más juzgadas por los consumidores, tendrán mayor impacto directo en la sociedad

La crisis sanitaria del covid-19 está dejando a su paso un profundo impacto tanto económico como social. Sin embargo, también está poniendo sobre la mesa nuevas formas de hacer las cosas y de liderazgo de gobiernos, empresas y ciudadanos. Según John Izzo, autor de 'The Purpose Revolution' y experto en sostenibilidad, “tras la pandemia del coronavirus, la sociedad va a reclamar un papel más activo por parte de los gobiernos y las empresas. Además, la cooperación va a ser clave para no repetir fallos del pasado y anticipar próximas crisis medioambientales que se avecinan”.

Izzo ha sido el tercer invitado a los encuentros del proyecto #aBetterWay, de la plataforma de sostenibilidad Quiero. A raíz de estas conversaciones, guiadas por Sandra Pina, directora general de Quiero, El Confidencial y Endesa han puesto en marcha el ciclo 'Liderar el cambio', cuyo objetivo es promover una conversación global y coral sobre cómo hacer mejor las cosas y acelerar el cambio hacia empresas más sostenibles.

PREGUNTA. ¿Qué tendencias destacas en este momento que puedan contribuir a reimaginar el capitalismo tal y como lo conocemos?

RESPUESTA. Destacaría tres tendencias clave. En primer lugar, lo que se puede observar es que la gente más joven generalmente ve al gobierno jugando un papel más importante a la hora de resolver los principales problemas que tenemos, especialmente en algunos países donde ese papel no era claro. Esta tendencia de los jóvenes reclamando un papel más activo a las administraciones se va a acelerar.

John Izzo, autor de 'The Purpose Revolution' y experto en sostenibilidad.
John Izzo, autor de 'The Purpose Revolution' y experto en sostenibilidad.

El segundo aspecto es que, si la crisis se prolonga por un período de tiempo más largo, como algunos vaticinan, el impacto será más profundo. La gente tendrá memoria sobre cómo las empresas respondieron a esta situación. Las compañías serán juzgadas por sus clientes y por sus empleados: ¿me ha cuidado esta empresa? ¿Me han echado del trabajo? ¿Se han preocupado por mi salud? Se valorará la gestión de la crisis por parte de las marcas y el papel del capitalismo en nuestras vidas. Creo que estamos ante un experimento vivo.

Los jóvenes ven a los gobiernos jugando un papel más activo a la hora de resolver los grandes problemas

Por último, sería interesante que de aquí salga la necesidad de cooperar, de acercarnos a lo que se intentó hacer en el pasado con la Liga de las Naciones (hoy la ONU). En su momento no funcionó y se dio paso a un hipernacionalismo que desembocó en la II Guerra Mundial y en el fascismo. Yo soy optimista y pienso que esto dará pie a un nuevo tipo de cooperación internacional. Aprendamos de la historia, sepamos que las crisis nos pueden llevar en dos direcciones opuestas. Necesitamos estar alerta al respecto. La duración de esta situación será un factor determinante para la dirección que tomemos.

P. Quizás ahora viviremos un tiempo en el que sea complicado invertir en nada más allá que la estricta supervivencia económica, ¿crees que los CEO van a considerar la inversión necesaria para la transición energética y para prevenir el colapso medioambiental o se pospondrá ante la prioridad inmediata de sobrevivir a la crisis económica que se nos viene?

R. En primer lugar, hay un cambio hacia un 'capitalismo consciente', especialmente entre muchos de los CEO más jóvenes. Pero no creo que después de esta emergencia los valores de las grandes empresas cambien. En segundo lugar, creo que las mejores compañías están pensando en el largo plazo, siendo conscientes de los riesgos que el cambio climático supone para su cadena de suministros y para el éxito de su negocio. Si entramos en depresión y el petróleo se abarata como ahora, las energías renovables y sostenibles serán mucho menos competitivas, y realmente esto me preocupa más que el hecho de que los CEO se olviden del cambio climático. Así que, volviendo a tu pregunta, la respuesta es no, no creo que las grandes empresas dejen de percibir el cambio climático como un gran reto.

P. Ciertamente. ¿Qué similitudes ves entre el covid-19 y el cambio climático, además de los modelos exponenciales que ambos presentan? ¿Cuáles deberían ser nuestros aprendizajes de lo que hemos vivido?

R. Me gustaría empezar respondiendo esta pregunta a través de una reflexión personal: viajando por el sur de California por las montañas de Idaho, Utah, me di cuenta de que el resto de la naturaleza no está en absoluto impactada por esta crisis. La naturaleza está mejor sola que con nosotros y de algún modo estamos conectando ahora con ella de una manera diferente porque es en el exterior donde nos sentimos libres. Una de las lecciones del covid-19 es que cuando hay una crisis, una situación inmediata, el ser humano es muy bueno respondiendo a esto. Sin embargo, cuando no es una emergencia tan tangible para nuestros ojos —aunque sí para los científicos—, como la del cambio climático, no lo somos tanto. La pregunta es: ¿podemos combatir el cambio climático y ayudar al mundo a tomar las lecciones que nos deja la pandemia actual? Necesitamos trasladar todo lo aprendido de la emergencia actual a la cuestión medioambiental y cooperar.

Sandra Pina, directora general de Quiero.
Sandra Pina, directora general de Quiero.

Este es el mismo reto que yo veo en los negocios: extraer la lección del covid-19 y trasladarla a la emergencia climática por venir. Ahora no es el momento de ponerlo sobre la mesa porque estamos preocupados por nuestra propia mortalidad. Pero tan pronto como esta crisis ceda, necesitamos tener las lecciones preparadas, porque será entonces cuando el mundo estará preparado para escucharlas, no antes.

P. John, cambiando de tema, me acuerdo de tu libro 'The Purpose Revolution' y pienso que aquí, en España, estamos iniciando ese viaje del propósito en compañías y marcas, ¿es ahora más necesario que nunca el propósito? Y en ese propósito, que debe ir de dentro afuera y no al revés, ¿qué rol tienen los empleados, después de lo que estamos pasando?

R. En mayor medida, las empresas quieren convertirse en buenos ciudadanos. Hoy hay cada vez más empresas privadas, grandes y de tamaño medio, respondiendo a esta llamada social. Pero la gran pregunta es ¿qué es lo que pasará después del covid? Creo que podremos esperar un mayor nivel de compasión y propósito de las empresas cuando esto pase. Nos daremos cuenta en mayor medida del papel que juegan las grandes empresas en nuestro bienestar, porque el modo en el que afectan o no a nuestras vidas personales y el modo en el que tienen un impacto directo en la sociedad, será cada vez más evidente.

Otra cuestión importante será la postura de los empleados. ¿Se comprometerán ellos con el propósito? ¿O salvaguardar su puesto de trabajo será su único motor? En la crisis económica del 2008, la seguridad laboral se convirtió durante un período de tiempo corto en un motor importante, pero al cabo de un año, el propósito y la conciencia social se convirtieron en un valor en alza. Así que las empresas inteligentes no perderán el foco, porque sabemos por la última crisis que la gente no pierde esa voluntad de darle un sentido de propósito a su trabajo.

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