La banca prevé que el coronavirus frustre una de cada tres ventas de vivienda
  1. Empresas
caída del 35%-40% de las hipotecas

La banca prevé que el coronavirus frustre una de cada tres ventas de vivienda

Marzo y abril han dejado sentir ya los efectos del covid-19 en la compraventa de viviendas, con una fuerte caída del negocio hipotecario. Para final de año, la banca estima un recorte del 35%-40%

placeholder Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.

La compraventa de vivienda se asoma al precipicio. La crisis económica que ha traído consigo la pandemia del covid-19 amenaza con paralizar una de cada tres operaciones a lo largo de este ejercicio, con el consiguiente impacto en el precio de los hogares. Al menos, este es el escenario con el que está trabajando la gran banca nacional, muy interesada en cifrar bien el alcance que tendrá el virus en el negocio inmobiliario, ya que la concesión de hipotecas es uno de sus principales productos.

Las entidades estiman una caída media del 35%-40% en el negocio de concesión de nuevo crédito hipotecario para el cierre del ejercicio, según las respuestas que han ido dando los diferentes bancos a petición de este medio. Un duro golpe que ya dejó sentir sus primeros efectos en marzo, mes en el que estalló la crisis del coronavirus y se decretó el estado de alarma, medida que afectó a toda la segunda quincena.

Foto: El parón de la vivienda provoca el mayor desplome de la inversión en 11 años. (iStock)

Esas dos semanas dejaron sentir ya fuertes caídas que se agudizaron en abril, llegando al 50% y 60%, según desvelaron diferentes entidades en sus presentaciones de resultados del primer trimestre, y que amenazan con alcanzar el 80% y 90% en este mayo. “En marzo y parte de abril, todavía se cerraron muchas operaciones que estaban acordadas de antes y solo pendientes de la última firma”, señalan desde una entidad. Pero ese viento de cola ya no existe y el segundo trimestre amenaza con ser catastrófico.

Aunque no se puede extrapolar exactamente la caída de la actividad hipotecaria a la compraventa de viviendas, la realidad es que la inmensa mayoría de hogares se adquiere con un préstamo de este tipo, y que frente a las operaciones de los grandes fondos, que también distorsionan las medias, las hipotecas están mucho más ligadas a la economía real de las familias.

placeholder Una mujer pasa por delante de un portal inmobiliario de venta y alquiler. (EFE)
Una mujer pasa por delante de un portal inmobiliario de venta y alquiler. (EFE)

Según las cifras de la Asociación Hipotecaria Española, el año pasado se concedieron en España 357.720 préstamos para la compra de una vivienda urbana, por un importe total de 44.718 millones de euros. Si a estas cifras les aplicamos la caída estimada del 35%-40%, estamos hablando de que, en números redondos, entre 125.000 y 143.000 viviendas que iban a haberse vendido ya no se transaccionarán.

“Estos son los números con los que estamos trabajando ahora, pero hay que tener en cuenta que, en este momento, todo es cambiante y todavía carecemos de las suficientes certezas para poder evaluar el golpe en toda su dimensión. El ajuste final va a depender mucho de cómo esté la economía de las familias, del paro, los ERTE, las bajadas de sueldo...”, apuntan desde otro banco.

Foto: Los fondos preparan ajustes de precios para poder vender carteras.

Con las cautelas que requiere el enfrentarse a una situación absolutamente desconocida, los grandes bancos confían en que, cuando se levante el estado de alarma y haya libertad de movimientos, se recuperará un poco la actividad de compraventa de viviendas y, con ella, el negocio hipotecario, pero admiten que esto no evitará que el ejercicio se salde con la citada dura caída interanual del 35%-40%.

A la recesión económica que se avecina, que impactará tanto en la capacidad compradora como en las prisas vendedoras (dos elementos que presionarán a la baja los precios de la vivienda), se sumarán también las expectativas de aquellos que sí pueden comprar. "El frenazo que estamos viendo ahora y que probablemente seguirá en los próximos meses tiene mucho que ver también con la posición de los potenciales compradores, aquellos que sí tienen capacidad de adquirir una vivienda, que piensan: para qué voy a comprar ahora si en unos meses va a estar más barato", explican desde otra entidad.

Dicho con otras palabras. Frente a la sensación de los últimos años de que había que comprar antes de que subieran más los precios, ahora se corre el riesgo de que se imponga la impresión contraria, y se apueste por estar quieto y esperar a un mayor ajuste, agravando así el frenazo de operaciones y, con él, la concesión de nuevas hipotecas.

Hipotecas Coronavirus Mercado inmobiliario Banca Pandemia Asociación Hipotecaria Española (AHE) Compraventa
El redactor recomienda