7.400 MILLONES EN JUEGO

Botín marca el camino a la banca: el accionista debe sacrificarse por el Covid-19

El anuncio de Santander de bajar un 50% el sueldo de su cúpula y retrasar el dividendo sienta un precedente del que difícilmente podrán escapar otras entidades

Foto: José Ignacio Goirigolzarri (i), Ana Botín (c) y Carlos Torres (d), presidentes de Bankia, Santander y BBVA, respectivamente. (EFE/EC)
José Ignacio Goirigolzarri (i), Ana Botín (c) y Carlos Torres (d), presidentes de Bankia, Santander y BBVA, respectivamente. (EFE/EC)
Adelantado en

Santander pone en guardia a todos los grandes bancos españoles. La decisión de la entidad presidida por Ana Botín de retrasar el dividendo hasta 2021 y bajar el sueldo de la cúpula supuso un golpe de efecto que difícilmente podrán esquivar sus rivales. Sobre todo mientras sigue siendo incierto el coste que va a tener para los bancos la crisis del coronavirus, con el BCE poniendo sobre la mesa todas las ayudas posibles a cambio de que no se usen para pagar dividendos o bonus.

Este requisito es tajante por parte del regulador europeo. Por ello, Santander decidió adelantarse y cumplirlo de antemano, marcándose también un tanto a nivel reputacional: la parte del sueldo de la cúpula que se ahorrará se destinará a comprar respiradores para afectados por el Covid-19.

El anuncio del Santander estuvo precedido 'casualmente' por un informe de su equipo de análisis, en el que anticipaba el movimiento. "Las medidas [públicas y del BCE] están diseñadas para ayudar a la economía, no los dividendos. Esperamos que la mayoría de los dividendos de 2020 sean cancelados y no haya programas de recompra de acciones, ya que creemos que las prioridades de los equipos gestores y del regulador estarán alineadas para minimizar el impacto en capital tras potenciales pérdidas", expone el informe, al que ha tenido acceso este medio. "El retraso del dividendo no es una sorpresa para nosotros, esperamos que otros bancos sigan este modelo", señalan desde Alantra.

El documento de Santander, firmado por José Coll, no se atreve a calcular el potencial impacto en resultados del Covid-19 para el sector. Anticipa, eso sí, que el crédito no caerá gracias a la actividad en empresas con los avales públicos, lo que no impedirá que caigan los ingresos entre un 5% y un 10%.

Rivales en el foco

El informe apunta que el mayor riesgo para el sector está en las provisiones, a pesar de la decisión del BCE de hacer la vista gorda a parte de los créditos morosos que se vayan generando. Santander considera que las entidades que más se juegan son Liberbank (un 180% de su beneficio antes de impuestos podría estar afectado en un escenario de estrés), Sabadell (160%), Bankia (150%), CaixaBank (135%), Unicaja (120%), Bankinter (95%) y BBVA (75%).

Con todo ello, se espera que en los próximos días el resto de entidades anuncien qué camino siguen respecto al impacto del coronavirus, y si anticipan alguna medida como Santander. Sabadell y Bankia celebran juntas de accionistas esta semana, el jueves y viernes respectivamente.

La entidad nacionalizada tiene la situación más compleja al respecto. Difícilmente puede bajar el sueldo de su cúpula, que está limitado desde 2012, y un retraso del dividendo supondría congelar su plan estratégico de devolver 2.500 millones a sus accionistas. A eso se suma que su principal inversor es el Estado, a través del FROB, que controla más de un 60% del capital. Por ello, pagar dividendo es una forma de contribuir a mejorar las cuentas públicas.

A la espera también de la junta de accionistas de CaixaBank, prevista para el 3 de abril, BBVA y Bankinter son los que quedan fuera de juego, ya que ya han celebrado sus juntas aprobando su política de dividendos de 2019 y sin anunciar cambios a futuro. Aunque siempre pueden dar un golpe de volante tras el anuncio de Santander y la presión del BCE.

Las entidades cotizadas españolas han comprometido el pago de unos 7.390 millones de euros en concepto de dividendos, con cargo a los resultados de 2019, un 53,2% del beneficio atribuido conjunto en el año.

De esta cantidad, más de la mitad corresponde, precisamente a los pagos de Santander, que ya abonó 1.661,8 millones brutos el pasado mes de noviembre y que tiene previsto entregar otros 2.160,4 millones el próximo mes de mayo, aunque de estos, alrededor de 500 millones corresponderían al pago en acciones ('scrip dividend'), que evita la salida de caja.

La banca española cotizada ha comprometido alrededor de 7.390 millones de euros en dividendos con cargo a sus resultados de 2019

BBVA, con el pago de 1.733,7 millones, la mayor parte de los cuales se espera que se repartan el próximo mes de mayo, y CaixaBank, con 897,2 millones que se espera que pague en abril, son los otros bancos que realizan repartos más sustanciosos.

El dividendo de Bankia —a la espera de la decisión sobre un posible pago extraordinario para cumplir con su plan estratégico— ascenderá este año a unos 355,3 millones, mientras que los de Bankinter y Sabadell rondan los 260 y los 226 millones, respectivamente. En el caso de la entidad presidida por Josep Oliu, la mitad de ese pago se realizó con acciones de su autocartera, el pasado diciembre.

Finalmente, Unicaja y Liberbank tienen previstos pagos que en total no alcanzan los 100 millones, con 72,5 millones a repartir por parte de la entidad andaluza y 22,13 millones por parte del banco presidido por Manuel Menéndez.

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