PENDIENTE DE APROBACIÓN JUDICIAL

Apollo compra el negocio bueno de Isolux: párkings y construcción llave en mano

El fondo oportunista estadounidense presenta una oferta millonaria por hacerse con la antigua ingeniería española, que se declaró en concurso de acreedores en julio del año 2017

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Isolux vuelve a tener vida, pero con un nuevo dueño. Según aseguran fuentes próximas a la operación, Apollo Asset Management, uno de los fondos oportunistas que más han invertido en España para comprar empresas con problemas financieros, está a punto de comprar la que fue una de las mayores empresas de ingenierías del país. El fondo oportunista se va a hacer con el negocio de 'parkings' que el grupo tiene en España, así como su división de construcción llave en mano y sus líneas de transmisión en Brasil.

El acuerdo para hacerse con estos activos tan solo está pendiente de pequeñas alegaciones de algunos de los acreedores de Isolux, que se declaró en quiebra en julio de 2017 ante la imposibilidad de hacer frente a una deuda que superaba los 1.675 millones. Aunque en el verano de 2016, la gran banca española, liderada por Santander y CaixaBank, le inyectó liquidez para salir adelante de una situación comprometida, seis meses después, ante la petición de Nemesio Fernández Cuesta, presidente nombrado por los propios bancos en sustitución del fundador, Luis Delso, de conceder otro préstamo urgente, la entidad presidida por Ana Botín rehusó el nuevo rescate y propició la caída de este gigante de la ingeniería.

Según el informe de Data Concursal, el administrador encargado de dirigir el concurso de acreedores, Isolux acabó su último ejercicio como empresa operativa con una deuda de 5.695,3 millones de euros, mientras que el valor de sus activos se situaba en 1.865 millones. Unos datos que reflejaron un agujero patrimonial de más de 3.830 millones. Así se indicaba en el informe preceptivo presentado en febrero de 2018 en el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Madrid, que se encargó de valorar la situación financiera de cada una de las sociedades, las causas de su insolvencia y la valoración de los activos y pasivos.

En el momento de su entrada en concurso, la caja disponible en España apenas cubría los pagos operativos de un mes. El grupo, que se vio salpicado por casos de corrupción en España y en Argentina, tenía 119 obras con cartera pendiente de ejecutar, de las cuales estaban activas 39 (un 33%) y paradas 80 (un 67%). El riesgo derivado de los avales asociados a las obras activas ascendía a 213 millones, mientras que el ligado a obras paradas se situaba en 276 millones. Las obras terminadas tenían avales por importe de 1.125 millones, lo que sumaba un riesgo total de 1.613 millones. Tras la declaración del concurso de acreedores, se concluyó que no era viable mantener la actividad de construcción y que había que dar prioridad a la venta o liquidación tanto de proyectos como de unidades de negocio.

Protestas de los empleados de Isolux. (EFE)
Protestas de los empleados de Isolux. (EFE)

Hasta la fecha, el troceamiento de Isolux ha derivado en que cuatro de sus antiguos directivos se han quedado con el negocio de construcción de España, por el que pagaron 26 millones de euros. Se trata de Federico Ávila, responsable de la filial estadounidense y, posteriormente, director general corporativo, que junto con Andrés Álvarez, Luis Corrales y José Alberto Carrasco creó Lantania desde las cenizas de la antigua Isolux España.

En septiembre del pasado año, Eurofinsa, grupo multinacional español especializado en el desarrollo de infraestructuras públicas, adquirió las unidades productivas de energía de transmisión y distribución, así como las de renovables, solar y eólica de Isolux. De esta manera, Eurofinsa se hizo con las referencias, homologaciones, experiencia y 'know-how' de una de las principales empresas contratistas del sector de la energía en el país.

Pero lo más estratégico quedaba pendiente de adjudicar, especialmente el negocio de infraestructuras en el extranjero, la división de EPC o proyectos llave en mano y los 'parkings' en la península Ibérica. Según distintas fuentes, Apollo Asset Management ha presentado una oferta millonaria por estos activos, que fuentes próximas a las negociaciones rechazan concretar. En su día, las líneas de transmisión en Latinoamérica se valoraron en unos 500 millones, y los aparcamientos, en cerca de 150 millones. El cierre de la operación tan solo está pendiente de la última autorización judicial una vez que se analicen las alegaciones de última hora.

Refinanciación especial

El pasado año, Isolux consiguió refinanciar una deuda de 257 millones de euros para ganar un año adicional en el plazo para atender su amortización, lo que supuso en sí un hito extraordinario, al encontrarse la compañía en concurso de acreedores. Se trató, de hecho, de la primera refinanciación en este tipo de procesos donde los pagos de la deuda se atienden con liquidaciones o con todo su pasivo en el marco de la negociación del convenio.

Para lograr su efectividad, la operación tenía que ser respaldada por el 75% de los bancos. En la homologación judicial, el plan logró el apoyo del 82%, de forma que arrastró al resto de entidades en la refinanciación. El acuerdo fue suscrito por CaixaBank, con 139 millones de euros; Bankia, con 40,8 millones, y Santander, con 56,8 millones, que incluyen el crédito heredado también del Popular con la compañía. Posteriormente, se adhirió el Sabadell, con 11,6 millones. La mayoría de estos bancos sufrieron pérdidas de más de 1.000 millones cuando el grupo quebró.

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