la PARTICIPACIÓN pasa DEL 5% AL 10%

La aceitunera Camacho dobla su apuesta por la marroquí Cartier y entra en el consejo

El grupo familiar, que sufre los aranceles a las aceitunas españolas, puede así mantener sus clientes en EEUU. Cartier, que cotiza en Casablanca, diversifica hacia mercados fuera de Europa

Foto: Instalaciones del grupo en Sevilla. (Ángel Camacho)
Instalaciones del grupo en Sevilla. (Ángel Camacho)

Los movimientos de la agroindustria española, en concreto la olivarera, para sortear los golpes recibidos desde la administración Trump se consolidan y amplían. Grupo Ángel Camacho, una de los tres mayores exportadores de aceituna a EEUU, ha decidido en este sentido elevar su participación en la compañía marroquí Cartier Saada, especializada en envasado y venta de aceituna fundamentalmente en el mercado europeo. Desde el 5% que tomó a final del pasado año ha pasado al 10%, lo que además ha dado paso a la entrada de un representante en el consejo.

Camacho, empresa familiar con sede en Morón de la Frontera (Sevilla), ha tomado esta participación a través de su filial en EEUU, Mario Camacho Foods. Ángel Camacho Perea, director general de la compañía, es el representante que se sienta en el órgano de administración de la firma marroquí con sede en Marrakech. Fuentes conocedoras de la operación señalan que la idea del grupo español es seguir incrementando su peso en Cartier, que cotiza en la Bolsa de Casablanca. Aunque la mayoría de sus socios son empresarios particulares y en el parqué solo fluctúa el 14%.

El reforzamiento del pacto societario entre las dos compañías les beneficia de maneras diferentes y complementarias. Al grupo español le permite mantener sus clientes de aceituna negra y verde en EEUU, afectadas por dos tipos de aranceles impuestos a España. Las primeras sufren un sobrecoste del 30% específico para Camacho, ya que esta fue una de las tres empresas españolas tasadas de manera individual (el arancel general para el resto de las aceitunas negras españolas es del 34,8%). Las segundas, las verdes, sufren desde el pasado 18 de octubre otro arancel del 25%, el mismo que para el aceite español.

Camacho, que en EEUU vende aceituna con marca propia (Mario) y blanca para la distribución, además de sus mermeladas La vieja fábrica, sortea así el arancel al producto nacional. Cartier Saada, por su parte, podrá diversificar mercados y entrar en EEUU, donde no operaba hasta ahora. El grupo marroquí ha visto caer sus ventas el último año sobre todo por la menor exportación a su gran cliente, Francia. En concreto, redujo su cifra de negocio un 6,5% hasta 13,7 millones de euros en su último ejercicio, que terminó el 31 de marzo pasado. Camacho factura 157 millones, con cifras de 2018, el 8% menos debido al impacto de ese arancel.

Cartier redujo ventas a 13 millones por la caída del mercado francés, mientras que Camacho ingresó 157 millones, el 8% menos por el efecto del arancel

El resto de socios particulares de Cartier son, en primer lugar, Pierre Cartier, primer accionista con el 16%. La familia Debbarh tiene otro 17% a través de dos representantes. Y otros cuatro accionistas se reparten el 40%. La compañía ha culminado este año una inversión para modernizar sus líneas de envasado y aumentar su capacidad de aprovisionamiento.

Esta inversión exterior de Camacho, con la que diversifica sus posibilidades de aprovisionamiento de aceituna y sortea esos aranceles, se suma a la realizada en 2018 por Dcoop en la aceitunera estadounidense Bell Carter (20%) y la portuguesa Maçarico (5%). El objetivo es el mismo: abrirse a trabajar con aceituna de otros orígenes y esquivar dificultades derivadas de vaivenes comerciales.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios